Turismo sostenible, viajar en armonía con el medioambiente

Cada vez es más frecuente encontrar encontrar destinos que impulsan este tipo de turismo que respeta el ecosistema y la cultura local

Kenia es un ejemplo de país que impulsa el turismo sostenible
Kenia es un ejemplo de país que impulsa el turismo sostenible FOTO: Envato Elements

Sequías, aumento de temperaturas, fenómenos meteorológicos extremos… todo ello son consecuencias del cambio climático, cuyos efectos no conocen de fronteras y cuyas consecuencias pueden ser devastadoras para la forma de vida humana y para el planeta en su totalidad. Por ello, en los últimos años está cobrando cada vez más fuerza el concepto de sostenibilidad, que consiste en realizar prácticas que ayuden a frenar o combatir el cambio climático. Acciones que abarcan desde sectores concretos como el turístico hasta la manera en la que vivimos en general.

Se estima que la actividad turística es responsable de aproximadamente un 5% de las emisiones de carbono a nivel mundial, por lo que impulsar la sostenibilidad medioambiental en este sector puede llegar a ser clave para luchar contra el cambio climático. De esa forma, y gracias a la concienciación de instituciones y de la sociedad, cada vez es más frecuente encontrar destinos que impulsan un turismo sostenible, es decir, aquel cuya actividad genera un impacto mínimo sobre el medioambiente, respetando el ecosistema y la cultura local.

Teniendo presente lo anterior, cabe destacar ahora algunos territorios tanto nacionales como internacionales que son punteros en este tipo de turismo. Empezaremos por mencionar algunas comunidades autónomas como Baleares, cuyo territorio ha puesto en marcha —como también lo han hecho ya Canarias, Navarra y Barcelona— la institución del Observatorio de Turismo Sostenible de la Organización Mundial del Turismo (OMT). Con ello se da un paso más para que las Islas Baleares tengan una herramienta fundamental para definir estrategias con las que ser un destino sostenible, como así también lo ratifica la nueva Ley Turística y el impulso de medidas tales como la sustitución de calderas de combustión por otras de gas natural o eléctricas en los establecimientos turísticos, así como el uso responsable del agua y el fomento al uso del transporte público y las bicicletas eléctricas; también se contemplan otras más drásticas como la prohibición de circular con vehículos nuevos de diésel en 2025 y de gasolina en 2035 con el fin de reducir la contaminación atmosférica.

Nos trasladamos ahora a las islas Canarias para destacar su propuesta de ecoturismo, siempre desde el respeto hacia la naturaleza; actividades como el ascenso al Teide en Tenerife o pasear por el Parque Nacional de Garajonay en La Gomera son algunas de las experiencias que nos brinda este archipiélago, en cuyo territorio también cabe destacar la presencia de diferentes hoteles ecológicos, que cuentan con una infraestructura y servicios que respetan el medioambiente. Aquí debemos hacer una mención especial a Gran Canaria, que aspira a ser ejemplo de isla turismo sostenible involucrando a toda la sociedad y desarrollando el programa Biosphere Sustainable Lifestyle, una herramienta online donde las empresas y entidades desarrollan sus propios planes de sostenibilidad a la vez que se promocionan todas esas medidas en favor de la sostenibilidad, dando a conocer internacionalmente la isla a diferentes mercados turísticos sensibles y preocupados por la sostenibilidad, lo que revierte también de forma positiva en la economía local.

En este punto, debemos aclarar que, aunque hayamos mencionado dos ejemplos por la importancia del sector turístico en las islas, en general todas las comunidades autónomas están siguiendo un mismo camino: incentivar el turismo sostenible, como es el caso de Extremadura, que dentro de su II Plan Turístico para 2030 ha incluido una estrategia específica para el desarrollo del turismo sostenible.

En el ámbito internacional, el objetivo de impulsar el turismo sostenible es, por supuesto, también una realidad, y buen ejemplo de ello son los países de Mozambique, Angola y Kenia. El primero de ellos, además de destacar por sus playas de arena blanca, también lo hace por medidas en relación con el turismo sostenible, en este caso no solo hacia el respeto hacia la naturaleza, sino en el ámbito socioeconómico de apoyo a la población local a través de un programa de ayuda a las mujeres emprendedoras en negocios relacionados con el turismo. Angola, por su parte, es un país que se promociona como destino ideal para viajeros que les gustar disfrutar de experiencias en armonía con uno de sus principales atractivos: su naturaleza salvaje.

Más allá del turismo, en busca de una forma de vida 100% sostenible
Ejemplo de una casa integrada con la naturaleza
Ejemplo de una casa integrada con la naturaleza FOTO: Envato Elements

Más allá del turismo, el mundo está en un proceso de transformación hacia la sostenibilidad medioambiental, y, por supuesto, no solo es el sector turístico el que se adapta para luchar contra los efectos del cambio climático, todos los sectores que afectan a la vida humana se están adaptando a los cambios que están permitiendo —y permitirán en el futuro con más fuerza— vivir en un mundo más sostenible y en armonía con el medioambiente. Nos referimos a este respecto, por ejemplo, a las nuevas casas ecológicas, construidas con materiales no tóxicos y no contaminantes y energéticamente eficientes. Algunas empresas, como es el caso del Grupo Lince, pretenden establecer nuevos modelos de habitabilidad en todo tipo de edificaciones, integrando construcciones sostenibles, certificaciones de eficiencia energética y de consumo cero, así como materiales ecológicos.

En una escala superior, nos encontramos con las ciudades sostenibles, como aquellas que pretenden desarrollarse en zonas como la Costa del Sol a través del proyecto «Smart Costa del Sol», el cual, apoyado por el programa de Red.es en el marco del Plan Nacional de Ciudades Inteligentes, aúna la tecnología y la sostenibilidad. Marbella constituye un ejemplo de esta práctica, ya que en los últimos años ha ido implementando políticas para incentivar el uso de energía eólica y solar, así como el abastecimiento de productos locales y el fomento del turismo ecológico y rural.

Fuera de las fronteras de nuestro país podemos mencionar, por la importancia que tienen como referentes, dos megaproyectos de smart cities, que van en concordancia con los objetivos que plantea la ONU para que una ciudad sea sostenible —acceso a recursos públicos básicos, adaptaciones de los espacios públicos, reducción de emisiones CO2, favorecer el comercio justo e impulsar la pedagogía de reducir, reutilizar y reciclar—. La primera de ellas nos lleva a Estados Unidos, en concreto a la ciudad de Telosa, donde solo se apuesta por una arquitectura ecológica, energía sostenible, granjas aeropónicas y un sistema hídrico preparado para resistir las sequías. Con la segunda viajamos hasta Arabia Saudí, donde se ha presentado el proyecto para la construcción de la ciudad The Line, una urbe que estará diseñada por el estudio NEOM y en la que destacan sus construcciones en vertical, la prohibición de los coches contaminantes y, por supuesto, por la eficiencia energética y el empleo únicamente de energías renovables.

A través de estos ejemplos hemos podido ver cómo desde un sector concreto, el turístico, hasta la forma de vida en general se pueden y se están implementando medidas para hacer realidad un objetivo: un mundo sostenible para frenar el cambio climático. El turismo sostenible, las casas ecológicas y las ciudades inteligentes y sostenibles son, como queda de manifiesto con lo expuesto, una realidad presente y futura.

José Miguel Ramírez

@GlobalbcAsia