¿Sabías que el mapamundi miente? Así nos muestra los países y así son realmente

Las sucesivas proyecciones de la Tierra han errado en el tamaño de los países y continentes hasta hacernos dudar

Eso parece ser una constante en cartografía: cada mapa del mundo cuenta una mentira. Alejándose de la concepción terraplanista tan de moda desde hace unos años, la forma de nuestro planeta siempre se lo ha puesto difícil a los que han querido realizar un mapa del Mundo que fuera sincero con la realidad geográfica y en dos dimensiones. El primero en intentarlo fue el flamenco Gerardus Mercator en 1569 y lleva 400 años llevándose reproches aun estando en uso por la mayoría de personas, colegios e instituciones. ¿Qué está mal en nuestro Mapamundi?

Lo primero que falla en la proyección de Mercator es que Groenlandia parece del tamaño de África, Alaska parece más grande que Brasil y la Antártida parece una tierra sin fin. Este grabador y creador de globos terráqueos cambió la antigua cuadrícula de latitudes y longitudes de Ptolomeo, por uno en el que pretendía ayudar a los marineros con las distancias durante la navegación.

Mercator hizo rodar un mapa imaginario sobre un cilindro y lo envolvió para que solo se tocaran ambos extremos en el ecuador. No le salió tan mal: las zonas cercanas al punto de encuentro eran casi perfectas, pero cuanto más se alejaba uno del ecuador mayor era la distancia y las líneas de longitud se mantenían rectas en lugar de reunirse en los polos. Mercator terminó publicando una fórmula geométrica simple que corrigió la distorsión de la distancia. Pero no está equivocado, pero si es inexacto, ya que Groenlandia es más pequeña que la península arábiga, del tamaño de México más o menos; Alaska es la quinta parte de Brasil y la Antártida es solo un poco más grande que Canadá.

Además, en esa época la preponderancia de los países del norte se transformó en que todos ellos son comparativamente más grandes que los países y continentes del sur, cosa que no es cierta si solapamos algunos. Así en la siguiente imagen, que se puede consultar en thetruesize.com, Argentina al superponerse sobre Alaska no tiene nada que envidiarle en lo que a tamaño se refiere.

Y que Australia es del mismo tamaño que EE UU.

Y que en Argentina caben 6 países europeos incluido España.

Además de que Rusia parece pequeña si se baja hasta el ecuador con ella, Australia cubre casi toda Europa y Rumanía sería una isla enorme en medio del Océano Ártico.

En España, antes que el modelo de Mercator se utilizaba la proyección cartográfica de Lambert o proyección cónica. El astrónomo, filósofo y matemático Johann Heinrich Lambert creó este modelo en 1772, y tiene la particularidad de que la proyección superpone un cono sobre la esfera que es nuestro planeta y que es una proyección conforme, es decir, conserva los ángulos. Se toma como paralelo central el de latitud 40 grados . En realidad, para reducir las deformaciones, la proyección se realiza sobre un cono secante al elipsoide, no sobre uno tangente.

El matemático y astrónomo alemán Karl Brandan Mollweide publicó por primera vez en 1805 la proyección que lleva su apellido. Se volvió a popularizar en 1850 gracias al trabajo de Jacques Babinet, que la llamó Proyección homológica. Es una proyección pseudo-cilíndrica con una línea ecuatorial y un meridiano perpendicular de la mitad de su tamaño. Los paralelos son líneas rectas que se comprimen a medida que se acercan a los polos, mientras que los meridianos se muestran como líneas curvas.

En 1974 Arno Peters presentó una alternativa en una conferencia alemana. Se trataba de un mapa idéntico a uno ideado por James Gall en el siglo XIX, por lo que se bautizó como el mapa Gall-Peters. Como podemos observar, este mapa representa mejor las dimensiones de los continentes.

El estadounidense Buckminster Fuller, que se hizo famoso por proponer una cúpula de cristal para cubrir Manhattan, en 1946 cansado del dibujo de Mercator, desarrolló su Dymaxion map, un poliedro que, si bien no formaba una esfera perfecta, se podía desplegar en forma plana de muchas formas diferentes y era bastante exacto con los continentes.

El último en llegar ha sido Authagraph, un método de representación del globo terrestre basado en la técnica del origami, y que presentó el arquitecto Hajime Narukawa. Hace 20 años, dividió el globo terrestre en 96 triángulos, los transfirió a un tetraedro (volumen con cuatro caras triangulares iguales) y lo desplegó formando un gran rectángulo que es el mapa Authagraph. Resultado: el plano conserva los tamaños y formas de todos los continentes y océanos, elimina algunos de los errores del mapamundi de Mercator y, como frutilla del postre, muestra a la Antártida tal como es. La primera vez que lo ves te va a parecer extraño porque América aparece semi acostada y Europa mirando para el otro lado. Ojo, como la posición de los océanos es una convención, Narukawa puso el Pacífico en el centro de la escena, y a Japón bien en el medio.

Otras proyecciones, mejores que la de Mercator, es la de Robinson, creada por Arthur H. Robinson (1961), la cual fue usada incluso por la Sociedad de National Geographic en la década 1988-1998. Esto hace que el mapamundi se vea mucho más preciso y en correspondencia con el tamaño real de los países.

Por su parte, Tom Patterson, Bojan Šavrič y Bernhard Jenny, crearon una nueva proyección llamada Equal Earth. La más utilizada en la actualidad es una derivada de la de Mercator: la UTM o Proyección transversal Mercator, en la que el cilindro original de proyección es transversal respecto al eje de la Tierra. Y, además, tiene las siguientes ventajas: "Conserva los ángulos, no distorsiona las superficies en grandes magnitudes, es un sistema que designa un punto o zona de manera concreta y fácil de localizar y es empleado en todo el mundo y fundamentalmente para uso militar", según Ignacio Alonso, profesor asociado de Ingeniería Cartográfica de la Universidad de Valladolid.

Hace poco, Neil Kaye creó esta animación ingresando los datos del Servicio Meteorológico Nacional británico en Ggplot, un paquete de visualización de datos para el lenguaje de programación estadística. "Esto demuestra que no se puede volver a unir figuras en una esfera una vez que las colocas en una superficie plana", explicó en su cuenta de Twitter.

Además, distribuyó una imagen de cómo se verían realmente los países con sus tamaños exactos y el tamaño de los países de mayor a menor, para no llevarse sorpresas ópticas.

La propia Google ha tenido que responder cuando le preguntan por qué sigue utilizando el mapa de Mercator que tiene evidentes errores dado que tiene más de 400 años. "Maps usa Mercator porque conserva los ángulos. El primer lanzamiento de Maps en realidad no usó Mercator, y las calles en lugares de alta latitud como Estocolmo no se encontraron en ángulo recto en el mapa como lo hacen en realidad. Si bien esto distorsiona una 'vista alejada' del mapa, permite que los primeros planos (nivel de la calle) se parezcan más a la realidad. La mayoría de nuestros usuarios buscan negocios, direcciones, etc. a nivel de la calle, así que por ahora nos mantenemos con esta proyección", fue la respuesta del buscador.

Entonces, ¿cuál es el mapa más acertado? Todos lo son, unos aciertan en el tamaño y yerran por poco en las distancias y viceversa. Como decíamos al principio, cada mapa del mundo cuenta una mentira, elijan la suya.