Internacional

La “isla de la tortura”, la sangrienta prisión que alojará a Harvey Weinstein

Conocida en los años 80-90 como un “símbolo de brutalidad e inhumanidad”, alberga a 10.000 reclusos en habitaciones abiertas

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Harvey Weinstein fue declarado culpable de violación y agresión sexual contra dos mujeres y los cargos elevan la posible condena a 29 años de prisión. Weinstein, de 67 años, tenía una expresión de resignación en su rostro cuando escuchó el veredicto que podría privarle de libertad durante el resto de su vida. El ex productor de Hollywood es un depredador sexual vicioso y en serie que utilizó su poder para amenazar, violar, asaltar y engañar, humillar y silenciar a sus víctimas. Esposado, fue trasladado al Hospital Bellevue de Manhattan, que tiene un pabellón especial para los internos de la cárcel. Sus abogados habían pedido que Weinstein fuera enviado al Departamento de Enfermería del Norte de la cárcel, dos edificios que albergan a presos enfermos y aquellos con suficiente notoriedad para requerir protección de sus vecinos. El ex productor ha tratado de aparentar problemas de salud para no ser encarcelado. Compareció en el juzgado a declarar con un andador por supuestos problemas derivados de una operación. Tras conocer la sentencia, fue trasladado a un centro hospitalario debido a palpitaciones. Pero nada evitará que acabe ingresando en Rikers Island.

La prisión está ubicada en Nueva York y es conocida como Gladiator School (escuela de gladiadores), la isla de la tortura o el Guantánamo de Nueva York. La violencia del centro y el trato negligente a los internos provocaron que el alcaide Bill de Blasio prometiera en 2017 que la cerraría en una década. El anuncio llegó después de que dos años antes, los fiscales federales en Nueva York concluyeron después de una investigación que los guardias abusaron rutinariamente de los reclusos en la cárcel. “No es el lugar más limpio”, dijo en una entrevista Malissa Allen, una consejera de salud mental que ha tratado a los reclusos en la enfermería de Rikers Island. "Es una cárcel muy antigua. Mucha gente se queja del olor. Tiene el viejo olor a sótano. El edificio principal se levantó en 1932. Weinstein probablemente usaría un traje marrón para indicar que aún no ha sido sentenciado -conocerá la condena en una audiencia el próximo 11 de marzo-, mientras que los reclusos condenados visten de verde.

No estaba claro en qué tipo de habitación o celda se alojará a Weinstein. Hay habitaciones con literas con hasta 40 reclusos, que tienen máquinas de hospital para monitorear sus signos vitales. Puede terminar en una celda privada o semiprivada, como sucede a menudo con los presos que pueden ser amenazados por otros.

Rikers Island tiene una población media de 10.000 reclusos y ha sufrido la violencia de las pandillas, la corrupción de los funcionarios y violaciones de los derechos humanos. La mayoría de los internos que se alojan allí están a la espera de sentencia con condenas cortas. Los presos con penas superiores a un año son trasladadas a otro centro en el norte del estado. El Guantánamo de Neva York abrió sus puertas en 1935 para albergar a los presos de la cárcel superpoblada y en ruinas de la isla Roosevelt. El complejo ocupa más de 1,6 millones de metros cuadrados y está conectado con el continente por un estrecho y solitario puente.

Weinstein se suma a la larga lista de reclusos famosos que pasaron por Rikers Islan, entre los que se encuentran el rapero Tupac Shakur, el músico de la banda Sex Pistols Sid Vicious,o Mark David Chapman, el hombre que mató a John Lennon.

La prisión es“un símbolo de brutalidad e inhumanidad”, con cientos de apuñalamientos registrados cada año durante los años ochenta y principios de los noventa. Una investigación de la Associated Press de 2014 detalló docenas de muertes de reclusos, incluida la de un ex marino sin hogar que había sido cocinado hasta la muerte en una celda, lo que le valió al penal otro sobrenombre: “el horno”.