La Andalucía de todos

“Ahora igual que el 28F de 1980, desde Andalucía reclamamos esa igualdad para todos los territorios con firmeza frente a la deriva soberanista y las ansias independentistas de unos pocos, que constituyen una clamorosa minoría dentro de los más de 47 millones de personas en las que reside la soberanía nacional”

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Los andaluces tenemos mucho que celebrar este 28F. Siempre ha sido un día especial para esta tierra, una efeméride que recuerda con un claro carácter festivo que Andalucía reclamó democráticamente no ser más que nadie, pero tampoco menos que nadie. Pero este año es más festivo, y también más reivindicativo, de lo que ha sido en los últimos tiempos. El 28F que conmemoramos se cumplen 40 años del referéndum por el que los andaluces alzamos la voz para reclamar la igualdad entre territorios en la incipiente España de las autonomías. Un aniversario que llega cuando precisamente se vuelve a poner en cuestión peligrosamente ese principio de igualdad y solidaridad que desde entonces nos ha permitido hacer crecer al conjunto de este proyecto común y compartido que es España.

Ahora igual que entonces, desde Andalucía reclamamos esa igualdad para todos los territorios con firmeza frente a la deriva soberanista y las ansias independentistas de unos pocos, que constituyen una clamorosa minoría dentro de los más de 47 millones de personas en las que reside la soberanía nacional. Resulta inquietante y nos empieza a preocupar mucho la armonía que el Gobierno de la Nación escenifica sin disimulo con aquellos que quieren quebrar el modelo constitucional. Ya contábamos con los delirios soberanistas, porque la razón de ser de un dirigente independentista es pedir privilegios. Lo que sorprende es la condescendencia del Gobierno, porque la razón de ser de un hombre de Estado es saber decir que no. Ahora igual que en aquel 28F de 1980, desde Andalucía alzaremos de nuevo la voz para no tolerar ni permitir que se ponga en cuestión la unidad de España y el papel de nuestra Constitución. Y lo haremos, no sólo porque creemos firmemente en este proyecto común de país, sino también porque tenemos ese deber al ser la comunidad en la que más españoles vivimos.

El aniversario que llega cuando precisamente se vuelve a poner en cuestión peligrosamente ese principio de igualdad y solidaridad que desde entonces nos ha permitido hacer crecer al conjunto de este proyecto común y compartido que es España.

Andalucía siempre ha tenido vocación integradora y universal. De aquí partió y aquí culminaron los viajes que en los siglos XV y XVI cambiaron la concepción del mundo, como la gesta de Magallanes o Elcano cuyo quinto centenario estamos conmemorando. En Cádiz se dio luz a la primera Constitución, en 1812, y en nuestro escudo reza el lema «Andalucía por sí, para España y la Humanidad», como testimonio de ese espíritu integrador. En el desarrollo de nuestra autonomía hemos vivido dos etapas diferenciadas: una primera de evolución, progreso y entusiasmo, y una segunda marcada tristemente por el conformismo y la indolencia. Y frente a eso, en esta nueva página abierta, la ambición del nuevo Gobierno de Andalucía es conseguir que los andaluces recuperemos el convencimiento sobre nuestro potencial y nuestro talento, y que esta tierra compita y se mida de tú a tú con las comunidades que mejores resultados arrojan. Y con este cambio de mentalidad y de ciclo Andalucía se quiere consolidar como una de las locomotoras económicas de España y liderar el desarrollo y el crecimiento. A Andalucía le irá bien con una España fuerte y unida, pero a España le irá mejor con una Andalucía que funcione. Esa es nuestra vocación como andaluces, la de contribuir al fortalecimiento de este proyecto común. Por eso, este 28F podemos celebrar también que las reformas puestas en marcha en el último año ya están dando sus primeros resultados. La economía andaluza crece por encima de la media, lideramos la creación neta de empleo y de nuevos autónomos, de Andalucía ya no se habla como un infierno fiscal y las inversiones productivas vuelven a confiar en el potencial de esta tierra. Y así hacemos más España. Pero también llegamos a esta fecha con la satisfacción de haber logrado que Andalucía vuelva a ser de todos, contribuyendo al bienestar de los españoles y, sobre todo, al orgullo de todos y cada uno de los andaluces sin distinción. Ya pasó el tiempo en el que hubo quien pretendió adueñarse de la representación de nuestra tierra y de sus símbolos; ahora disfrutamos de esta Andalucía diversa e inclusiva que reclama de nuevo su sitio en la España constitucional del siglo XXI. Una Andalucía que aspira a sacudirse etiquetas y tópicos, y que llega a este 28F, 40 años después, celebrando la nueva etapa que abre en su ambición por contribuir al avance y al progreso de España. Celebrando que es la Andalucía de todos.

*Presidente de la Junta de Andalucía.