La Junta hace frente común con Madrid, Galicia, Cataluña y Ceuta y reclama al Ministerio sus propias condiciones para las grandes ciudades

Andalucía se niega a restringir la movilidad en los municipios de más de cien mil habitantes con más de 500 casos de Covid-19. Casariche (Sevilla) arranca las restricciones con normalidad

Apenas tres días antes, el consejero de Salud y Familias de la Junta, Jesús Aguirre, reclamó al ministro del ramo, Salvador Illa, tras una conversación telefónica, como aclaró después –«Hablo más con el ministro que con mi mujer», comentó también el alto cargo andaluz–, «una respuesta homogénea en todo el territorio nacional» para la pandemia de la Covid-19. «Ante una misma situación, una misma respuesta con independencia de la zona donde se produzca», era la petición. Tras el «acuerdo» forzoso del Ministerio con la Comunidad de Madrid para aplicar medidas similares en los territorios de más de 100.000 habitantes, el consejero receló de las formas y de la imposición. «Madrid podrá pactar con el Ministerio de Sanidad lo que quiera» para su comunidad pero «lo que no va a pactar son las condiciones para Andalucía en ciudades de más de 100.000 habitantes», que eso deberá acordarse entre Junta y Ministerio en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, señaló Aguirre. Andalucía ha hecho frente común con Madrid, Galicia, Cataluña y Ceuta.

El consejero ahondó en que sean los epidemiólogos y expertos en salud pública de la comunidad, «no lo que se pacte entre Madrid y Ministerio», quienes marquen la pauta a la hora de tomar medidas, como la que la Junta ha estrenado en Casariche (Sevilla), con un confinamiento parcial.

“Madrid podrá pactar lo que quiera pero lo que no va a pactar son las condiciones” para la comunidad, recalca el consejero de Salud Jesús Aguirre

El consejero andaluz calificó como «patética» la imagen de «desunión» en «el abordaje de una pandemia». El consejero andaluz recordó que la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud «ordena» al Gobierno central que coordine las políticas en salud pública, según recogió Europa Press. Aguirre incidió en que los virus «no entienden de fronteras» y por tanto las políticas «no tienen que ser diferentes en un sitio que en otro», por lo que pidió la «máxima cohesión» en la toma de decisiones y que las comunidades actúen bajo los mismos criterios cualitativos. Para la Junta, el criterio para esta segunda ola de coronavirus, el «más objetivo», es el número de ingresos hospitalarios, en UCI y los fallecidos, ya que los positivos dependerán en gran medida de la cantidad de pruebas que se realicen.

A principio de mes en Andalucía no se rozaban los 500 ingresados, con 72 en UCI. A su término, hay más de 1.100, con 154 en Cuidados en Intensivos. En marzo, en el pico de la primera ola, se llegó a los 2.700 hospitalizados. La última semana han muerto de coronavirus en al comunidad cerca de 70 personas. La Junta es consciente de que la situación ha empeorado durante el verano. El riesgo es el colapso del sistema sanitario. En Sevilla, el Sindicato Médico alertó «demoras de hasta tres horas» en las urgencias extrahospitalarias. El nuevo paquete de medidas, con previsión de confinamientos parciales y la recomendación de limitar las reuniones familiares y de usar la mascarilla incluso dentro del domicilio, busca controlar la curva. Con todo, la Junta, a través del portavoz Elías Bendodo, insistió en que madrileños y demás visitantes son «bien recibidos» en Andalucía cumpliendo las normas.

Las doce ciudades andaluzas con más de 100.000 habitantes –esto es, las ocho capitales más Jerez de la Frontera, Marbella, Dos Hermanas y Algeciras– cuentan con una tasa de incidencia de coronavirus inferior a los 300 casos confirmados por PCR en los últimos días, todavía lejos de los 500 que el Ministerio propone a las comunidades, en base al acuerdo con Madrid, como criterio para establecer limitaciones a la movilidad. Marbella registra la mayor incidencia con 288,7 casos en las últimas dos semanas y Huelva la menor con 64,7, recogió Europa Press.

Por su parte, el primer municipio afectado por restricciones más severas de Andalucía, Casariche, en Sevilla, arrancó su confinamiento, con normalidad relativa. Una pareja de la Guardia Civil con servicios normales a la entrada del pueblo es la única presencia de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en el extrarradio. El alcalde, Basilio Carrión, confía en que Junta y Subdelegación del Gobierno coordinen las actuaciones. También van arrancando las pruebas de cribado en otros municipios como Linares, Jamilena y Los Villares, así como La Campana, Paradas, Villaverde del Río y Arahal. Entretanto, el presidente Juanma Moreno, desmintió vía Twitter que las medidas sean extensibles para toda la región.