Investigan un caso sospechoso de viruela del mono en Málaga

Se trata de un extranjero, residente en la Costa del Sol, que presenta una sintomatología leve

Erupción cutánea provocada por la viruela del mono
Erupción cutánea provocada por la viruela del mono FOTO: OMS La Razón

Un extranjero que se encuentra aislado en su domicilio de la Costa del Sol con sintomatología leve y que había viajado previamente por varios países. Éste podría ser el paciente cero afectado por la viruela del mono en Andalucía. Según aseguró la Consejería de Salud y Familias, según los protocolos habituales, será el Centro Nacional de Microbiología el que descarte o confirme este primer diagnóstico.

De momento, la Junta ha iniciado los protocolos de actuación y ha adoptado las medidas preventivas oportunas hasta que se confirme o se descarte este caso sospechoso, que se encuentra en estudio. La viruela del mono es una enfermedad zoonótica viral poco frecuente, cuyo cuadro clínico inicial suele incluir fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, inflamación o hinchazón de los ganglios y cansancio. Unos días después de la aparición de la fiebre se desarrolla una erupción cutánea que a menudo comienza en la cara y luego se extiende a otras partes del cuerpo.

Suele producir una enfermedad autolimitada y la mayoría de las personas se recuperan en varias semanas, aunque en algunos casos pueden llegar a requerir ingreso hospitalario. El pasado 15 de mayo el Reino Unido lanzó una alerta sanitaria a la OMS sobre esta enfermedad, de acuerdo al reglamento sanitario internacional, tras detectar los cuatro primeros casos en Europa.

Este primer caso se detecta en Andalucía en una jornada en la que la Comunidad de Madrid contabiliza una treintena de infectados, mientras que otros 15 continúan en estudio.

El pasado jueves, el Ministerio de Sanidad informó de que está valorando distintas opciones terapéuticas para tratar la viruela del mono, tales como antivirales y vacunas, en función de su viabilidad y efectividad. En este sentido, la Comunidad de Madrid estaba a la espera del resultado de las pruebas de laboratorio y valorando el papel de la vacuna de la viruela para el control de la transmisión, así como el uso de antivirales de ser necesarios, en coordinación con la Agencia Española del Medicamento. «Tiene que ser la vacuna que perfectamente esté indicada. La reserva de vacuna de viruela que tenemos es muy reactógena y probablemente no sea la más indicada en estos casos. En cualquier caso, hay que tomar la decisión desde la Agencia Española del Medicamento, en coordinación con las comunidades autónomas», explicó el consejero madrileño de Sanidad, Enrique Ruiz.

La viruela símica apareció por primera vez en los seres humanos en 1970 en la República Democrática del Congo en un niño de nueve años, en una región en la que la viruela se había erradicado en 1968. Desde entonces, la mayoría de los casos notificados proceden de regiones rurales de la selva tropical de la cuenca del Congo y el África occidental, en particular de la República Democrática del Congo, donde se considera endémica. En 2017, Nigeria sufrió el mayor brote documentado, aproximadamente 40 años después de los últimos casos confirmados. En la primavera de 2003 se confirmaron casos de viruela símica en los Estados Unidos, siendo la primera vez que se detectó la enfermedad fuera del continente africano. La mayoría de los pacientes había tenido un contacto estrecho con perros.