Patrimonio

La conservación de la Catedral Sevilla, reconocida por el Ministerio de Cultura

Destaca la consolidación y limpieza de la piedra de la fachada renacentista, así como de la Giralda

Catedral de Sevilla
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El 'Libro Verde para la gestión sostenible del patrimonio cultural' cuenta entre sus ejemplos de buenas prácticas con el trabajo de conservación preventiva que se viene realizando durante las últimas décadas en la Catedral de Sevilla, que ha supuesto no sólo una mejora en las condiciones de conservación del conjunto sino un ahorro "considerable", ya que "no ha sido necesario acometer grandes restauraciones en todo este tiempo". Los restauradores revisan anualmente su estado y hacen pequeños trabajos de conservación antes de que se produzcan graves deterioros. En una nota de prensa, la Delegación del Gobierno en Andalucía ha explicado que en los últimos tiempos se han realizado tareas principalmente de consolidación y limpieza de la piedra de la fachada renacentista, así como de la Giralda. Igualmente, también se ha procedido a la elaboración y sustitución de piezas desgastadas como gárgolas, pináculos completos y diferentes decoraciones labradas como jarrones, flameros, arcos y vidrieras.

Las vidrieras, de hecho, están siendo restauradas dentro de una programación "ordenada", actuando sobre una o dos de ellas cada año. Esta intervención se realiza también sobre la tracería que las soporta, colocando un vidrio transparente de protección en el exterior, de modo que la vidriera histórica se separa unos centímetros del vidrio exterior formando una cámara ventilada que evita las condensaciones. Además, se ha reducido el uso de biocidas comerciales tóxicos, consolidantes en piedra sintéticos e hidrofugantes, siendo sustituidos por etanol, ácido acético y agua de cal. También se han adecuado los tiempos de trabajo a los períodos de cría de los vencejos a los que, además, les han colocado cajas para evitar la acumulación de suciedad. El Cabildo de la Catedral también "consiguió suprimir" del tráfico rodado por la avenida de la Constitución, "causa de un peligroso ennegrecimiento de los muros", según sostiene la Delegación.

Asimismo, se ha intervenido en instalaciones como las redes de electricidad, alumbrado o megafonía, situados en la actualidad a través de una galería subterránea que discurre por toda la planta de la Catedral, permitiendo la retirada del cableado superficial. También se ha actuado en las condiciones de iluminación, con una renovación que supone un ahorro energético y una mejora en la gestión de los encendidos. Todos estos trabajos se han llevado a cabo por los técnicos de la catedral, junto con empresas especializadas en restauración y cantería, además de contar con la asistencia y supervisión técnica del Instituto del Patrimonio Cultural de España.

Esta publicación presentada recientemente por el ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta, durante la reunión informal de ministros de Cultura celebrada en Cáceres en el marco de la Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea, "busca avanzar en la construcción de un modelo de gestión común que permita hacer frente a los retos presentes y futuros, velar por la coherencia entre las políticas nacionales y los estándares internacionales, fomentar la cooperación entre gestor y comunidad, promover la implantación de instrumentos de evaluación y control e incentivar la adopción de un enfoque proactivo en relación con el desarrollo sostenible". También plantea cuestiones a las que dar respuesta o sobre las que plantear reflexión: cómo conciliar la conservación del patrimonio cultural con la conciencia ecológica, cómo aplicar criterios de eficiencia energética o cómo conseguir que la tradición se convierta en una aliada para la gestión sostenible.

Pero la mirada del 'Libro verde' aspira asimismo a lograr la inclusión social a través del patrimonio cultural, facilitar su accesibilidad universal o involucrar a la sociedad en su gestión, como otros de los grandes retos a los que propone enfrentarse para favorecer la democratización y la gobernanza ciudadana. Junto a ellos, propone que la gestión económica de los bienes culturales pueda ser contemplada desde una perspectiva sostenible.