El coche eléctrico rompe las barreras de autonomía y velocidad

Porsche ha presentado esta semana su modelo eléctrico de 500 km de autonomía. El sector de alta gama se suma a la apuesta por la tecnología menos contaminante, que va sumando récords de velocidad, prestaciones y prestigio en los circuitos deportivos

Porsche ha presentado esta semana su modelo eléctrico de 500 km de autonomía. El sector de alta gama se suma a la apuesta por la tecnología menos contaminante, que va sumando récords de velocidad, prestaciones y prestigio en los circuitos deportivos

El lago salado de Bonneville (Utah, EE UU) ha sido de nuevo escenario de un récord de velocidad. El coche cohete Venturi alcanzaba los 386 km/h hace unas semanas. El modelo ha sido desarrollado por la empresa Venturi, en colaboración con la Universidad de Ohio, y suma un nuevo reconocimiento de la FIA, mientras el equipo espera el inicio de la nueva temporada de Fórmula E. Este tipo de pruebas choca de frente con la idea de que el vehículo eléctrico, VE, tiene escasas prestaciones. «Sirven para demostrar que el eléctrico tiene potencia. El problema del eléctrico para el usuario sigue siendo la autonomía. Cuando un vehículo circula a 80 km/h, la batería reduce su duración», matiza Alberto Giménez Sancho, profesor de Ingeniería Industrial de la Universidad CEU Cardenal Herrera y director del prototipo Idea CEU Car.

El modelo de alta gama que Porsche ha presentado esta semana y la introducción del VE en las pruebas deportivas están desmontado todas sus supuestas limitaciones, incluso las de autonomía. De hecho, el Mission E de Porsche alcanza los 500 km de distancia. Hay que recordar, además, que el punto fuerte del VE es la eficiencia. Mientras que un motor de combustión sólo convierte un 30-45% del combustible en movimiento, el motor de un eléctrico tienen una eficiencia de hasta el 95%.

Este test de Bonneville no es la única prueba alternativa que protagoniza el eléctrico. Algunas competiciones de energías alternativas contemplan la introducción de paneles solares fotovoltaicos, que suministran carga a la batería. Es lo que sucede en el World Solar Challenge, una competición que se celebra en Australia cada año (la nueva edición tendrá lugar el mes que viene) y en la que los participantes recorren los 3.000 km que separan las costas norte y sur a bordo de estos prototipos. Otra de las competiciones históricas de este tipo de vehículos es el Shell Eco-marathon de Rotterdam que, además en su nueva edición suma un nuevo circuito, el de África. El equipo del CEU ha conseguido batir varios récords: «lo que cuenta en estas pruebas es la eficiencia y esto se hace comparando lo que se recorre con un litro de gasolina y con los nuevos combustibles. «Con nuestro modelo de hidrógeno, es posible recorrer 300 km con un kWh, lo que vendría a costar al consumidor entre 15 y 20 céntimos. Con el prototipo de baterías con placa solar, la distancia aumenta hasta los 840 km», continúa Giménez.

Lejos de estas pruebas tan extremas, las competiciones de motor más populares dejan cada vez más espacio a la participación de las energías alternativas, y en especial a los motores eléctricos o híbridos. El campeonato de Fórmula E ha confirmado que el VE tiene hueco en la competición deportiva. Además, este año y durante los dos siguientes, se permitirá que las diferentes marcas modifiquen el motor y el cambio, por lo que se podrá comprobar qué prestaciones ofrecen por ejemplo el cambio automático o el de tres marchas. «Todavía es obligatorio utilizar el mismo chasis y la misma batería», explica Ramón Caus, director de Expoelectric. El evento del sector que este año tendrá lugar el 17-18 de octubre en Barcelona. Además de la Fórmula E, este año, el monoplaza eO PP03 se ha convertido en el primer VE en ganar la llamada carrera de las nubes, la Pikes Peak, una de las competiciones más antiguas de los EE UU. También el Dakar ha contado este año por primera vez con la participación de un vehículo cien por cien eléctrico. El coche fue eliminado pero también consiguió terminar una etapa. «La importancia de la competición deportiva hay que verla como prestigio y transferencia de tecnología. El freno regenerativo que utilizan los híbridos para cargar las baterías eléctricas sale directamente del campeonato», explica Caus.

La percepción de que el vehículo eléctrico es lento o poco resolutivo está cambiando gracias también a la apuesta de las marcas de alta gama. Tesla se ha convertido en el buque insignia de la transformación del motor; sus coches son los más utilizados por las estrellas de cine y «su último modelo, el P90D, figura entre los más rápidos del mundo. Han apostado por hacer coches caros; un sector en el que no hay tanta diferencia de precio con los modelos de gasolina. Al final lo que vale dinero es la batería, que es lo que garantiza la autonomía. Una batería de 60-80 kW es la que consigue elevar la distancia a los 500km», explica Caus.

Alta Gama

Sin embargo, a la marca le ha salido un competidor directo esta semana. Porsche ha aprovechado el Salón de Frankurt para presentar su eléctrico Mission E, un deportivo con 500 km de autonomía y que necesita una recarga de sólo 15 minutos. Y su tecnología es heredera directa del modelo híbrido que ha ganado Le Mans en 2015. Y es que la Fórmula 1 no es el único mundial que ha dejado espacio a los sistemas híbridos; el campeonato de resistencia WEC no sólo gana adeptos sino una mayor participación híbrida cada año.

«El que marcas como BMW o Porsche hagan esta apuesta significa un cambio de chip. Le dan prestigio y hace que la gente empiece a ver el VE como algo normal. El límite de autonomía, que ha pasado de los 100 km de hace cuatro años a los 500 actuales, ayuda a acabar con las dudas de los compradores. También a nivel estético, antes los modelos de VE se percibían como inventos y la apuesta reciente de esta marcas los ha unido definitivamente al diseño. Tanta investigación tanto en competición como en alta gama generará un mayor volumen de novedades los próximos años» matiza Caus.

El coche cohete Venturi, no es más que una gota excéntrica de lo que ocurre en el universo eléctrico, aunque da pistas de por donde va la investigación. El vehículo logra esa alta velocidad porque juega con la aerodinámica. Es decir, se reduce al máximo la resistencia del coche. «Nuestro coche, por ejemplo, por cada kilogramo que se conseguía eliminar –si el piloto adelgazaba o se aligeraba la carrocería–, se conseguían entre 50 y 100 km más de autonomía», explica Giménez. La reducción de peso es una de las líneas de trabajo que han emprendido también las marcas de gama alta para mejorar las prestaciones del VE. De hecho, el último modelo presentado por BMW, el i8 está enteramente fabricado con fibra de carbono. Como no se puede diseñar un cohete porque hay que respetar el volumen de los pasajeros, se juega con los materiales.

Carga vinculada

El otro gran reto que poco a poco se está superando es la red de carga. Tesla pone a disposición de sus clientes una red de puntos de carga donde enchufar sus vehículos de forma gratuita. Una buena noticia de este 2015 es que se han abierto las dos primeras electrogalineras de la marca en el territorio peninsular, concretamente en Reus y Gerona. «El usuario está cada vez más formado en VE. La autonomía condicionaba mucho antes pero han empezado a interiorizar que hay que ser racional y que a lo mejor no necesitan tanta autonomía para su día a día, aunque hay que admitir que el VE no es para todo el mundo. Otra cosa es que se cuente con una infraestructura, aunque también eso ha cambiado. Ahora es más necesaria la carga vinculada, es decir que el comprador de VE tenga un plaza en su casa o trabajo con un punto de recarga asignada a él. Es indispensable, al igual que los puntos de recarga rápida. De hecho, las ayudas públicas por compra incluyen una partida de 1.000 euros para este fin. Antes había preocupación para la carga pública pero el usuario se ha dado cuenta de que no la necesita tanto. Por último, está el tema de las ayudas que deberían fluctuar menos y ser menos discontinuas. Falta hacer un esfuerzo algo más ambicioso», opina Ramón Pruneda, director ejecutivo de la Plataforma LIVE.

Missione

El modelo Missione E de Porsche se recarga al 80 por ciento en sólo 15 minutos. La marca lo acaba de presentar para competir directamente con tesla en el sector de la alta gama. Sus 600 CV de motor permiten acelerar de cero a 100 en menos de 3,5 segundos y tiene una autonomía de hasta 500 km.