Nace el primer bebé con microcefalia por zika en España

El recién nacido está estable aunque es pronto para determinar el grado de afectación neurológica, según los médicos del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona

Imagen de archivo de un hombre sosteniendo a su hija con  microcefalia en Brasil
Imagen de archivo de un hombre sosteniendo a su hija con microcefalia en Brasil

El recién nacido está estable aunque es pronto para determinar el grado de afectación neurológica, según los médicos del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona

En el mes de mayo saltaron todas las alarmas. Por primera vez en España y Europa, una mujer infectada por zika estaba gestando un bebé con microcefalia, tal y como constataron los médicos en la ecografia de la vigésima semana. La embarazada, una residente en la comunidad catalana, sufrió la picadura del mosquito Aedes aegypti, la especie transmisora del zika y el dengue, en uno de sus viajes a América Latina. No era la primera vez que pasaba, de hecho sólo en Cataluña había otras tres gestantes infectadas de zika, pero en su caso se confirmaron las peores consecuencias del virus. Los médicos del hospital Vall d’Hebron de Barcelona le explicaron que, de seguir adelante con el embarazo, sus bebés padecerían serias malformaciones neurológicas, lo que probablemente conllevara cierto grado de retraso mental. Con todo, la madre, decidió no abortar. Y después de otras veinte semanas, a los nueve meses de embarazo, dio a luz al bebé.

Sucedió ayer, a primera hora de la mañana tras una cesárea y, según explicó nueve horas después en rueda de prensa el jefe de la Unidad de Neonatología del Vall d’Hebron, Félix Castillo, el recién nacido presenta «un perímetro craneal bajo, menos de 35 centímetros», lo que efectivamente confirma que sufre microcefalia.

El pequeño permanece ingresado en la unidad de neonatología del hospital y aunque está monitorizado, no requiere ningún soporte vital, ya que «desde el punto de vista clínico está estable», explicó Castillo. No obstante, el facultativo advirtió que todavía es muy pronto para dirimir el grado de afectación neurológica y que su evolución está condicionada a la falta del crecimiento del cerebro. «Si lo miramos ahora, de forma precoz, el paciente está activo, respira, no necesita soporte y las constantes son normales. No tiene apariencia de gravedad en cuanto a riesgo por su vida», puntualizó.

De las otras malformaciones que reveló la ecografía tampoco se sabe demasiado. Próximamente se someterá al recién nacido a un estudio completo para realizar el diagnóstico definitivo.

Con todo, el neonátologo aseguró que el bebé tendrá una esperanza de vida «como cualquier niño con una afectación neuronal» y no quiso aventurarse en torno a la futura calidad de vida del menor hasta que no se conozca el grado de afectación cerebral que sufre: «La microcefalia es una traducción de un cerebro que no ha crecido, de modo que no funcionará bien y probablemente tendrá una vida muy dependiente de sus cuidadores y de los cuidados de la Sanidad pública», explicó.

Ante las insistentes preguntas de los periodistas, la dirección del Vall d’Hebron decidió cerrar el tema «para preservar la intimidad de la familia y el anonimato del menor», por lo que no dio detalles entono al sexo, peso u otras características del bebé.

La microcefalia provoca que el cerebro no se desarrolle por completo y causa un alto espectro de alteraciones que tienen que ver con el desarrollo neurológico. En los casos más graves, impide el desarrollo del feto, lo que haría inviable la gestación. En otros casos, puede afectar a los sentidos, a la capacidad del aprendizaje y a la capacidad motora. Los niños con microcefalia pueden desarrollar problemas auditivos, convulsiones y problemas oculares. «Es un espectro bastante amplio, no se puede precisar qué grado de afectación tendrá este niño», advirtió el jefe de Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona.

A pesar de que en los países de América del Sur, especialmente en Brasil, se empezó a hablar desde el 2015 de una relación directa entre el zika y los nacimientos de bebés con microcefalia, no fue hasta abril de este año cuando EE UU confirmó los peores presagios. Más allá de este avance, los investigadores aclaran que todavía queda mucho por averiguar sobre este virus. La última novedad en torno a éste, es que aparte de por la picadura del mosquito Aedes Aegyptus, se puede contraer a través de relaciones sexuales. En Europa todavía no se ha detectado ningún contagio autóctono, aunque no descartan que se pueda producir próximamente, sobre todo en Barcelona, Roma y Milán, debido al número de viajeros que reciben.

Antoni Trilla recomienda a todas las personas que vayan a viajar ahora en vacaciones a Latinoamérica seguir al pie de la letra todas las recomendaciones para evitar las picaduras de insectos y mantener relaciones con protección «No hay ninguna restricción para viajar, salvo para embarazadas», explicó el infectólogo, que quiso llamar a la calma. Si a pesar de todo, una embarazada se contagia de zika hay una baja probabilidad de que el feto desarrolle afectaciones neurológicas: «No se sabe con rotundidad, pero hay estudios que hablan de una probabilidad entorno al 1% y el 10%».

Para el zika no hay un tratamiento específico, en el 80% de los casos provoca síntomas similares al de una gripe, por lo que tan sólo cabe intentar reducir la población de mosquitos. Pero Trilla se muestra esperanzado en las vacunas experimentales que se están desarrollando, aunque, dice, «hay que tener en cuenta que también tienen que funcionar en embarazadas, por lo que probablemente no estén listas hasta dentro de tre so cuatro años».