Libros

El corpus teórico de Daniel Lacalle

Tras seis libros publicados -cuatro de ellos escritos en solitario- y más de 50.000 ejemplares vendidos, ha llegado el momento en el que podemos referirnos al economista Daniel Lacalle como autor de un corpus teórico sólido y con enjundia y en el que sobresalen una serie de patrones comunes que se repiten a lo largo de todos los libros.

El primer libro de Daniel, titulado Nosotros, los mercados, se publicó en marzo de 2013. Recordarán que en aquel momento había una máxima, y no sólo desde ciertos sectores de la izquierda, según la cual los mercados nos atacaban. A esto respondía Daniel diciendo que no era que los mercados nos atacaran, sino que lo que hacían los mercados era, precisamente, defenderse.

Poco después, a fines de aquél mismo 2013, en el que en toda Europa estábamos en plena crisis de deuda pública y privada y se discutían cuáles eran las medidas más apropiadas, si la austeridad o bien medias neokeynesianas, Daniel respondió con un libro que se titulaba Viaje a la libertad económica y en el que planteaba que la austeridad no sólo era necesaria sino imprescindible. Y no sólo la austeridad, sino también el recorte de gasto innecesario para poder atajar la crisis. No se trataba de una crisis de liberalismo excesivo, decía Daniel, sino más bien de intervencionismo endeudado.

Un año después, en noviembre de 2014, empezamos a ver las consecuencias de lo que hemos llamado la revolución del fracking, que supuso que en aquel entonces el precio del crudo, y debido sobre todo al incremento de producción en Estados Unidos procedente de las explotaciones de fracking, bajara de golpe de los 100 largos a los 50 dólares el barril. En este momento Daniel consideró apropiado escribir sobre la cuestión, toda vez que él es especialista en energía, además de economista. El resultado fue La madre de todas las batallas, escrito con la colaboración de Diego Parrilla y en el que se explicaban las razones geoestratégicas que nos permitían entender lo que estaba ocurriendo en aquel momento y cuál era, como rezaba el subtítulo, la madre de todas las batallas.

Un poco más tarde, en septiembre de 2015, Daniel publicó, junto con Emilio Ontiveros y Juan Torres Hablando se entiende la gente, un libro en el que tres economistas de distinto signo ideológico debatían sobre las reformas imprescindibles para dejar atrás de una vez por todas la crisis económica. El ejercicio consistió en juntar a tres economistas de corrientes doctrinales distintas, tales como Daniel Lacalle, Emilio Ontiveros y Juan Torres, para que más allá de las diferencias ideologías y más allá de las diferencias que siempre hay en cualquier debate televisado, en cualquier tertulia radiofónica o bien en las redes sociales como Twitter, buscaran puntos en común acerca de aquellas cuestiones en las que las reformas resultaban imprescindibles para alcanzar este objetivo común, que no era otro que la recuperación de nuestra economía.

Y si entre los tres economistas había consenso en que estábamos dejando atrás la crisis económica, había también consenso en que lo hacíamos con una gran mochila, la de nuestros 5 millones de parados. Sobre el paro, sin duda la mayor lacra social de nuestro país, y con la intención de explicar sus propuestas para atajarlo, escribió Daniel su siguiente libro, titulado Acabemos con el paro y que vio la luz a fines del pasado 2015. En él, Daniel explicaba qué cuestiones de nuestro mercado laboral no funcionan, cómo y en qué medidas deberíamos cambiarlas y por qué tenemos un paro sistémico.

En su última obra, La Pizarra de Daniel Lacalle, publicada a principios de 2016, analiza la situación económica actual, describe los errores más habituales en la percepción subjetiva de la realidad y desmiente los mitos más repetidos por algunos economistas, al tiempo que aborda las reformas que a su juicio resultan cruciales para consolidar esta recuperación y evitar entrar nuevamente en recesión. Las propuestas del autor, ya adoptadas con éxito en otros países, pasan por una reforma del sistema de pensiones, de la Administración Pública, del sistema educativo, de las políticas fiscales, del sistema energético y de la deuda pública. Otras medidas están encaminadas a la creación de empleo y al incremento de la productividad, a una regeneración democrática y al fomento de la competitividad, la investigación y el comercio exterior. Y, para finalizar, Lacalle dedica un capítulo a la situación en Europa y a su política monetaria, estudiando el comportamiento de aquellos países que pueden marcar la agenda de futuras reformas.

Como vemos, la obra de Daniel –toda ella publicada en Ediciones Deusto-se caracteriza por el apego a la realidad, es decir, por ese intento de dar siempre respuestas a lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, por la profundidad en el análisis, por la profusión de datos económicos - y en este sentido Lacalle tiene una virtud y es que en sus libros no sólo habla el economista sino que también da voz a los datos, siendo estos los que al final tienen la última e indiscutible palabra-.

Hablan los datos y Daniel Lacalle nos explica por qué son lo que son y por qué dicen lo que dicen. Asimismo, Daniel Lacalle se caracteriza por una prosa amena, clara, ágil y al alcance de todos los públicos, motivo éste por el que tiene tantos seguidores y tantos lectores, tanto en sus libros como en sus artículos y en sus comentarios en las redes sociales. Por todo ello se ha convertido en el economista de referencia de miles de personas y, qué duda cabe, en uno de los economistas más mediáticos de nuestro país. Desde aquí, pues, sólo podemos desear lo obvio: que siga escribiendo tal y como viene haciendo desde aquél todavía reciente marzo de 2013.