El cardo rojo de Ágreda, un manjar para esta Navidad

Gran acogida pese al frío a las jornadas de exaltación de este producto único en esta localidad soriana, que quiere convertirlo en motor de desarrollo económico

Cardo rojo de Ágreda
Cardo rojo de Ágreda FOTO: El Mirón La Razón

El Cardo Rojo ha vuelto a ser protagonista durante este “Puente” de la Constitución en la localidad soriana de Ágreda, donde es un producto muy extendido y que genera empleo y riqueza en esta zona. Y lo ha sido gracias a su feria de exaltación que ha contado con u variado programa de actividades, entre talleres, conferencias, música, clases maestras y visitas a huertas árabes con la implicación del turista donde se cultiva este cardo rojo, para promover las bondades gastronómicas de este producto único que se consume en muchas mesas españolas durante las fiestas navideñas.

Además, los restaurantes ofrecen elaborados menús degustación y los bares de la villa participan con variadas y suculentas tapas en el Concurso a la mejor tapa preparadas con Cardo Rojo de Ágreda.

El cardo rojo de Ágreda es un producto único, un auténtico manjar con una gran variedad de beneficios y propiedades, tanto por la forma de cultivarse como por su excepcional calidad. El cardo es una planta herbácea perenne que puede alcanzar los dos metros de altura, con un tallo muy grande, erguido, y densamente cubierto de hojas espinosas y lanceoladas.

Se siembra en fincas de regadío de muy buena calidad a finales de primavera y alrededor del puente de Todos los Santos, los agredeños proceden a su cubrimiento, cuando ya ha alcanzado su máximo desarrollo en altura. “El procedimiento es ciertamente muy laborioso y costoso, y es exclusivo de Ágreda, ya que hay que levantar una pirámide de tierra de un metro o metro y medio de altura, de modo que el cardo queda protegido de las heladas del Moncayo”, señala José María Royo, uno de los productores, en declaraciones recogidas por Efe.

Gracias a este cubrimiento, la tierra le aporta durante cuarenta días el color y el sabor que hacen al cardo rojo de Ágreda único en su especie, ya que gracias a ello puede ser consumido en ensalada.

Los cardos empiezan a ser consumidos en noviembre, pero el punto álgido de su consumo son las Navidades, especialmente Nochebuena, momento en el que el cardo rojo de Ágreda supone uno de los manjares típicos e insustituibles.

El alcalde de Ágreda, Jesús Manuel Alonso, califica al cardo rojo como un “producto estrella”, con un sabor y una textura especiales, que tiene muchas posibilidades para convertirse en un motor de desarrollo económico en la localidad. ”Lo que tenemos que hacer es creer en él y potenciarlo. Y para ello hay que crear cultura de cardo rojo de Ágreda”, destaca, mientras recuerda que hace unos años sólo era conocido en Ágreda y su entorno y ahora ya se habla de él en muchos sitios, a pesar de simulaciones de gente avispada en territorios próximos.