Castilla y León descarta el pasaporte-covid al “no garantizar su eficacia”

Además, el vicepresidente Francisco Igea anuncia que a los menores de 12 años se les administrará las dosis en los vacunódromos y no en los centros escolares

El vicepresidente, portavoz y consejero de Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior, Francisco Igea, comparece en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno
El vicepresidente, portavoz y consejero de Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior, Francisco Igea, comparece en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno FOTO: Leticia Pérez/Ical Agencia ICAL

La Junta de Castilla y León decidió descartar la utilización del denominado pasaporte covid al detectar “serias controversias” en el ámbito científico y político sobre su eficacia, al observar un posible efecto de “sensación de falsa seguridad”.

Así lo anunció el vicepresidente y portavoz, Francisco Igea, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, en la que también señaló que “las experiencias en otros países, como Bélgica, nos demuestran que el pasaporte covid no ha conseguido detener la ola en este momentos”.

Por todo ello, consideró que es el momento, casi dos años después del inicio de la pandemia, de “apelar a la responsabilidad de los ciudadanos y los sectores para exigir mayor seguridad”.

Por este motivo, Igea anuncióla puesta en marcha de una una “campaña en positivo”, para la cual se convocará a todos los sectores “para su diseño” y promocionar “entornos seguros en la Comunidad”. “Que los ciudadanos sean responsables en esta situación importante que vivimos en mitad de una nueva ola pandémica y no fiarlo todo a la norma, que a veces también falla. Tenemos que mantener la seguridad y la actividad al mismo tiempo; con responsabilidad individual y colectiva”, añadió.

“Hemos visto pasar el tiempo en otros países y otras comunidades que lo han aplicado y hemos llegado a la conclusión de que no hay relación coste-beneficio. El beneficio no nos asegura que la medida sea eficaz y no está surtiendo el efecto que creíamos. La sensación de falsa seguridad que genera es más peligrosa que el pequeño impulso que podamos dar a la campaña de vacunación”, reiteró el vicepresidente.

Además, negó presiones del sector hostelero para evitar implantar el pasaporte COVID y sostuvo que cada vez que se toma una decisión de este tipo “se pone en una balanza el riesgo y el beneficio y se escucha a la gente”, pero ello “no determina la decisión final”. Además, afeó que puede haber sectores que “no quieren aplicarla, y que por supuesto que sí que influye”, para poner como ejemplo que él mismo ha disfrutado del puente de la Constitución en un territorio con pasaporte covid: “Solo en un lugar me lo han pedido”.

El vicepresidente también confirmó que la Junta no va a facilitar un test de antígenos gratis, como sí que va a hacer Madrid, en las farmacias en Navidad, por entender que es de poca efectividad epidemiológica.”No es una buena estrategia, en principio”, ha observado el vicepresidente de la Junta, quien si ha aconsejado hacerse un test de antígenos si se tienen síntomas.

Vacunas a menores

Por otra parte, Igea explicó que la Consejería de Sanidad citará a los menores de 12 años en los llamados vacunódromos de Castilla y León y no en los centros escolares, como están haciendo algunas Comunidades Autónomas, dado que es el modelo que “ha funcionado” en la Región.

También avanzó que la semana próxima está previsto, el 15 de diciembre, que la Comunidad reciba 50.000 viales que permitirán inocular los sueros al menos a los escolares de entre 10 y 11 años, que lógicamente deberán acudir acompañados por sus padres o por sus abuelos, pero con un permiso paterno. A partir de ahí se irá descendiendo por edades.

Igea defendió que la campaña de vacunación “va a buen ritmo” en Castilla y León, por encima del 80 por ciento en mayores de 70 años con terceras dosis.