Más de 2.300 llamadas al día de los rastreadores del Ejército en Castilla y León

La delegada del Gobierno, Virginia Barcones, visita la Base Militar Cid Campeador en Burgos, en la que trabajan 56 efectivos

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, acompañada del subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, visita, junto al general jefe de la División San Marcial, Juan Carlos González Díez, a parte los efectivos militares que trabajan rastreando los contagios de Covid-19 en la Comunidad Autónoma desde la Base Militar Cid Campeador, de Burgos
La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, acompañada del subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, visita, junto al general jefe de la División San Marcial, Juan Carlos González Díez, a parte los efectivos militares que trabajan rastreando los contagios de Covid-19 en la Comunidad Autónoma desde la Base Militar Cid Campeador, de Burgos FOTO: Ricardo Ordóñez/Ical Agencia ICAL

Una media de 2.300 llamadas al día a personas que han dado positivo por Covid en Castilla y León, son las que realizan los rastreadores del Ejército desde su activación el pasado 21 de septiembre. De esta manera, se aproximan al millón de llamadas telefónicas, sumando las conexiones con personas contagiadas, 306.000 en total, y las realizadas a contactos estrechos, llegando a 291.000 personas.

Actualmente son 270 los efectivos activados en la Comunidad, coordinados desde el cuartel general de la División San Marcial, con sede en Burgos, y desde septiembre de 2020, el número de efectivos ha fluctuado entre 60 y 480 militares activos, según señalaba la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, durante su visita a la Base Militar Cid Campeador, en la localidad burgalesa de Castrillo del Val, y donde destacó el “servicio público impagable” que realizan desde hace más de un año.

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones visita a parte los efectivos militares que trabajan rastreando los contagios de Covid-19 en la Comunidad Autónoma desde la Base Militar Cid Campeador, de Burgos
La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones visita a parte los efectivos militares que trabajan rastreando los contagios de Covid-19 en la Comunidad Autónoma desde la Base Militar Cid Campeador, de Burgos FOTO: Ricardo Ordóñez/Ical Agencia ICAL

“Es incalculable el número de cadenas de contagios que su labor nos ha evitado”, indicaba Barones, quien ha añadido que “el número de ingresos hospitalarios y de fallecimientos, el sufrimiento que habrán conseguido impedir estos hombres y mujeres que, aquí, y en otras sedes militares, desde el anonimato, no sólo escuchan, informan y aconsejan, sino que ejercen al máximo la empatía con quienes tienen al otro lado del teléfono”.

Barcones, que estuvo acompañada del subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, y el general jefe de la División San Marcial, Juan Carlos González Díez, destacaba la “disponibilidad y eficacia de las Fuerzas Armadas y la lección de solidaridad y eficiencia que han dado durante la pandemia, tanto en esta labor como en el patrullaje en nuestras ciudades y pueblos, vigilando el cumplimiento de las restricciones, realizando desinfecciones de edificios durante la primera ola o incluso ahora que, además de seguir rastreando contagios, también van a contribuir al exitoso proceso de vacunación en toda España”.

Por su parte, el teniente coronel, Alberto Fernández Prieto, que coordina a los equipos de rastreo de todas las sede en la Comunidad, explicaba que los rastreadores apoyan a todas las áreas de salud de la Comunidad Autónoma, y aunque cada sección tiene una o dos áreas de salud a su cargo, en caso de necesidad, se asisten, mutuamente.