Castilla y León

¿Qué tipo de pactos se podrían dar en las elecciones de Castilla y León?

Todas las encuestas indican que el candidato del PP, Alfonso Fernández Mañueco, sería el gran vencedor el 13-F, aunque necesitaría el apoyo de algún otro partido, ¿cuál?

Votaciones en Valladolid
Los castellanos y leoneses están llamados a las urnas el próximo 13 de febrero FOTO: NACHO GALLEGO EFE | EFE

La carrera por alcanzar la Presidencia de la Junta de Castilla y León acaba de comenzar. El próximo domingo 13 de febrero los castellanos y leoneses han sido llamados a las urnas para elegir al futuro jefe del Ejecutivo autonómico, para los próximos cuatro años. Y en este momento de precampaña y de sondeos, las tertulias en los bares, respetando siempre las medidas de seguridad, ya empiezan a hablar de ¿quién será el próximo “inquilino” del Colegio de la Asunción? -sede de la presidencia y residencia oficial del presidente de la Junta de Castilla y León-, ¿alcanzará alguno la mayoría absoluta?, ¿habrá pactos?

Pues sobre esta última cuestión son muchas las especulaciones que se están dando. Está claro que todos los partidos políticos salen a ganar, pero también es evidente que cada vez es más complicado, en esta época en la que se acabó el bipartidismo, alcanzar la mayoría absoluta. Es más todas las encuestas que se están publicando en todos los medios de comunicación están dando un ganador claro, el popular y actual presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, pero ninguna de ella le concede los 41 escaños que le permitiría gobernar en solitario, que es su principal misión, y que repite como un mantra en todas las entrevistas que le han realizado.

Tal es así que Alfonso Fernández Mañueco ha reiterado que “no quiero pactos, quiero tener mayoría suficiente para gobernar en solitario”. “Respeto todas las opiniones, pero no las comparto; no obstante, lo único que quiero es tener un respaldo amplio y mayoritario para gobernar”, ha añadido.

Y es que tras la última experiencia con Francisco Igea y Ciudadanos, el líder popular parece que no quiere repetir y preferiría rodearse de su gente para formar un Gobierno que “permita salir a los castellanos y leoneses reforzados de la crisis”.

El que tampoco está muy por la labor es el candidato de Cs, Francisco Igea, ya que es consciente de que ellos no van a poder obtener la mayoría absoluta, por lo que no cierran casi ninguna puerta, solo la de volver a gobernar con Alfonso Fernández Mañueco. Tal es así que ha emplazado al Partido Popular, nunca con el candidato del PP como socio, y al PSOE a “firmar un compromiso de que no van a dejar entrar al populismo extremista en el Gobierno de Castilla y León”. “Haremos lo posible para PP y PSOE no queden en manos del extremismo y el frentismo”, ha afirmado, al tiempo que ha expresado su intención de hacer de Cebreros, localidad abulense que vio nacer a Adolfo Suárez, “el lugar donde se negocie el futuro de Castilla y León”.

Ante esta situación y según las encuestas este pacto parece imposible, y el único procurador que los sondeos darían a la formación naranja no serviría para repetir Gobierno regional en esta legislatura. A pesar de ello el PP necesitaría algún socio para alcanzar la mayoría absoluta.

Por este motivo, el pacto del que todo el mundo habla es el que podrían formar el Partido Popular, con Vox, que sería la fuerza política que irrumpe con más fuerza en el Parlamento regional, al obtener entre ocho y seis representantes más, siempre teniendo en cuenta las encuestas, podría ser el socio que buscan los populares.

A pesar de ello el partido que lidera Santiago Abascal, y que tiene de cabeza de lista al burgalés Juan García-Gallardo Frings, está dejando claro en todos sus actos que no le “regalará” sus votos al PP. Incluso Abascal fue más allá y en Valladolid aseguró que el que tenga pensada votarles para que “les regalemos los votos al Partido Popular, les pido que no nos vote”.

Pero a lo mejor Vox no tiene que “regalar” los votos al PP, porque a lo mejor no les hace falta a la formación que lidera Alfonso Fernández Mañueco. Y es que según los últimos sondeos el Partido Popular sólo necesitaría el apoyo de un procurador, con lo que podría buscar aliados en Por Ávila (XAV), la Unión del Pueblo Leonés (UPL) o ¡Soria Ya!, que podría entrar en las Cortes regionales.

Opciones posibles, pero poco probables, ya que la ruptura con XAV en la negociación de los presupuestos autonómicos para 2022 ha distanciado mucho a ambas formaciones; la relación del PP y UPL en la última legislatura ha estado muy distante; y ¡Soria Ya! se ha mostrado muy contrario a las políticas desarrolladas y al “abandono”, según su opinión, de la Junta de Castilla y León con las tierras sorianas.

Lo que sí que está totalmente descartado es un pacto entre el Partido Popular y el PSOE o Unidades Podemos, que serían los otros partidos políticos que estarían presentes en el Parlamento regional.

Gobierno de “izquierdas”

Si el PP no alcanza la mayoría absoluta por la que lucha y no logra convencer a nadie, se abriría una oportunidad para que se forme un Gobierno de “izquierdas”, que lideraría el PSOE de Luis Tudanca, que obtendría, según las encuestas, entre 29 y 31 escaños, y que necesitaría el respaldo de la mayoría del resto de fuerzas políticas.

Los socialistas sale en esta carrera electoral con el apoyo seguro de Unidas Podemos, y muy cercano de UPL. Con otras formaciones tendría que trabajar más duro pese al acercamiento en los últimos momentos con XAV, y el ofrecimiento que ha realizado Francisco Igea, para evitar que los “extremismos” aparezcan en el Ejecutivo autonómico.

Al respecto, Luis Tudanda ha asegurado, en repetidas ocasiones, que el PSOE es la única garantía de estabilidad y de cambio en Castilla y León de la mano de su proyecto de esperanza e ilusión, porque el PP está ocupado en sus batallas de poder y en tapar la corrupción, además de que se trata de un partido que lleva gobernando 35 años en Castilla y León con el resultado de recortes, despoblación y corrupción.

Quedan algo más de dos semanas para que llegue el 13 de febrero y que las urnas dicten sentencia y aclararán muchas cosas, pero una cosa está muy clara, hasta ese día las especulaciones serán muchas y los comentarios en las barras de los bares, si la Covid-19 lo permite, innumerables.