La mesa de diálogo de Cataluña vuelve al Congreso con “relator”

JxCat volverá a exigir la figura del «mediador» con el fin de desestabilizar a Esquerra. Laura Borrás quiere ser candidata a la Generalitat pese a la investigación judicial

El presidente del Parlamento regional de Cataluña, Roger Torrent, regresó ayer a la Cámara por ser el día en el que se reanudaba su actividad tras la pandemia
El presidente del Parlamento regional de Cataluña, Roger Torrent, regresó ayer a la Cámara por ser el día en el que se reanudaba su actividad tras la pandemiaQuique GarciaEFE

Hoy el Congreso de los Diputados retoma su propia normalidad. Después del debate de dos proposiciones de ley, se debatirá una moción del Grupo Popular para que «el Gobierno aclare el impacto institucional de la reunión de la Mesa entre el Gobierno de España y el Gobierno de la Generalitat de Catalunya que tuvo lugar el día 26 de febrero». La moción, consecuencia de una interpelación, obligará a retomar este polémico tema, que quedó solapado por la pandemia.

En este tiempo, el Gobierno por boca de sus portavoces siempre ha remitido la convocatoria de la Mesa de Diálogo para después de la pandemia, situándose el horizonte en el mes de julio. También ERC trabaja en esta línea. De hecho, ayer el vicepresidente del Gobierno catalán y líder de ERC, Pere Aragonés, dijo en el foro Europa Press que «hay que reactivar cuanto antes la Mesa de Diálogo, sin excusas, antes de un mes». Es decir, situando también en el mes de julio la convocatoria de una nueva reunión.

Sin embargo, en este tiempo Junts per Catalunya, la otra parte del Gobierno catalán, ha desempolvado la figura del «relator» internacional, con el claro objetivo de dinamitar una mesa que «no les interesa para nada y solo con el objetivo de erosionar a ERC», apuntan fuentes conocedoras de la situación. Ni ERC, ni tampoco el Gobierno, van a aceptar esta condición. Fuentes de Esquerra Republicana se limitan a decir que «estamos en ello», sobre la negociación de la nueva reunión de la mesa, a la que, en teoría, ni el presidente de la Generalitat Torra ni el presidente español Pedro Sánchez acudirán, aunque en el caso del presidente catalán todo es posible.

Las relaciones entre socios en el Gobierno catalán se están envenenando sobremanera en las últimas semanas. Por la gestión de la pandemia, por el recrudecimiento de los reproches entre ambas formaciones políticas y por la posición crítica de ERC sobre el suplicatorio de la líder de los de Puigdemont en el Congreso, la diputada Laura Borràs.

En el debate de la moción, Borràs levantará la bandera de la confrontación con el Gobierno por no convocar la Mesa y volverá a reclamar la figura del relator, que volvieron a sacar a pasear durante la pandemia tanto el presidente catalán, Joaquim Torra, como el exiliado Puigdemont, bajo el argumento de que esta figura es necesaria «porque Sánchez no es de fiar». Laura Borràs tratará de erigirse en el baluarte del independentismo catalán frente al Gobierno y, de paso, lanzar ataques contra los republicanos catalanes, que para los de Junts per Catalunya se ha convertido en cómplice del ejecutivo de Pedro Sánchez.

Además, Borràs se quiere erigir en la referencia del independentismo. Posición dura frente a Sánchez y más dura, si cabe, contra ERC con la vista puesta en las elecciones catalanas. Sin olvidar, «su disfraz de zarina ofendida», según comenta un dirigente independentista, por el suplicatorio que el Congreso está tramitando por la supuesta corrupción en el Institut de les Lletres Catalanes cuando ella lo dirigía. El tema fue puesto al descubierto por los Mossos d’Esquadra cuando investigaban un caso de drogas y falsificación de dinero. Borràs lleva días autoproclamándose víctima y desde el entorno de JxCAT ha aumentado el pressing contra ERC para evitar que los republicanos voten a favor del suplicatorio «para que Borràs se explique», como publicamos en LA RAZÓN.

Con este cóctel, Borràs pretende que, a pesar del suplicatorio, Torra, y evidentemente el ex president Carles Puigdemont, la designen como candidata de JxCAT en las próximas elecciones. Los afines a Borràs han redoblado esfuerzos hasta el punto de criticar a TV3 por no emitir en directo su comparecencia en la Comisión de Suplicatorios en la que Borràs negó los hechos y se declaró víctima de una persecución judicial –obviando que la investigación se inicia por la policía catalana– y política.

En esta presión sobre sus propios compañeros, los adeptos de la diputada quieren que todos los consellers emitan mensajes en las redes sociales de apoyo. Hasta ahora no han conseguido que todos los miembros del Govern, de su propio partido, ni todos los dirigentes del partido hayan expresado su apoyo, porque en el seno de JxCAT se está librando una batalla para liderar la próxima lista. Una lista que todavía podría ser liderada por Puigdemont aunque no podrá decir aquello de «volveré a Catalunya para ser president».