¿Es el Santo Cáliz de Valencia el auténtico? Nuevos datos disipan dudas

Un juego de letras adelanta la primera mención del Santo Cáliz 300 años hasta el S. XI d.C

Estudio realizado por Gabriel Songel sobre el Santo Cáliz
Estudio realizado por Gabriel Songel sobre el Santo Cáliz

Un nuevo estudio que ha durado más de seis años muestra que los primeros datos que existen sobre el Santo Cáliz que hay en Valencia son de principios del S. XI, unos 300 años antes de las últimas informaciones que datan de los años 60 del siglo pasado, algo que aumenta las posibilidades de que la pieza que se encuentra en la Catedral de Valencia sea la auténtica. Jaime Sancho, canónigo de la Catedral de Valencia, ha destacado que “hay otras disciplinas modernas que no se habían tocado con el Santo Cáliz como es el diseño o las matemáticas. No habíamos pensado que el conjunto del cáliz pudiera llegar a tener un mensaje completo”.

La Catedral de Valencia ha sido el lugar elegido para la presentación del libro “El cáliz revelado” del catedrático de diseño de las Universidad Politécnica de Valencia, Gabriel Songel. Al acto han acudido Jaime Sancho, canónigo de la Catedral de Valencia, Álvaro Almenar, canónigo celador del Santo Cáliz, Fina Doménech, coordinadora de la Ruta del Grial Turisme Comunitat Valenciana y Rafael Domínguez representante de la editorial Tirant lo Blanch.

El escritor del libro, Gabriel Songel, ha señalado que los nuevos datos del Santo Cáliz se tenían que hacer públicos de alguna manera por lo que "hemos hecho este libro para complementar todo aquello que ya se conocía, el libro está estructurado por capítulos. Lo que está claro es que el cáliz no es una casualidad y fue algo muy estudiado. Con este nuevo estudio queríamos saber el punto de vista del artista, qué criterios siguió y quién le pidió decorarlo”.

Songel ha destacado que en este nuevo estudio se han encontrado cuatro nuevos hallazgos muy importantes como “el descubrimiento del patrón de diseño, la coincidencia con la moneda de Sancho Ramírez del S. XI, o el mensaje que se puede encontrar en la base del cáliz que en árabe cúfico pone “la resplandeciente” y en la imagen inversa se puede traducir del hebreo “Yaveh Joshua, Dios el salvador, Jesús es dios” y el acróstico encontrado, que adelanta 300 años la mención del cáliz en un documento. Se trata de un juego de letras existente en el Relicario de San Juan de la Peña, escrito en el S. XI con motivo de la coronación de Pedro I de Aragón".

Para Jaime Sancho hay que dejar claro que el cáliz que hay en Valencia “no se sabe ni se sabrá” si realmente es el cáliz que utilizó Jesús en la última cena, pero deja claro que “ahora nos adelantamos al año 1.000 como una de las primeras fechas en las que se señala algo del cáliz, no se podrá saber si estuvo en las manos de Jesús pero sí sabemos que hay muchas coincidencias para que así lo fuera”. Destaca que ha sido un milagro que “el Santo Cáliz se haya podido conservar pese a haber viajado tanto tiempo de mano en mano".

La última cena de Jesús no fue pobre

También ha señalado que hay que dejar atrás todo lo que se ha contado sobre la última cena ya que “Jesús eligió un lugar prestigioso, jamás un judío utilizaría una copa de barro o de madera, ya no para una cena como aquella, sino para una cena normal. Sabemos que una mujer que iba con Jesús era la mujer del administrador de Herodes y posiblemente la cena se pudo celebrar en su casa”. Destaca también que tras el cáliz no hay milagros ni apariciones, solo hay una historia humana apoyada por datos reales.

Rafael Domínguez ha señalado que “el Cáliz ahora forma parte del ADN de nuestra editorial. Desde hace unos 10 años Tirant lo Blanch creó Tirant Humanidades y eso servirá para tener un valor divulgador de la obra en papel y también en digital. Esperemos que sea una larga unión entre la Catedral, el escritor, la editorial y el Santo Cáliz”.