Comunidad Valenciana

El año en el que el 9 d’Octubre no existió

En 1582, diez días del mes de octubre desaparecieron del calendario

Para cuadrar el cambio del calendario juliano al gregoriano, en 1582 se pasó del 4 al 15 de octubre en una noche
Para cuadrar el cambio del calendario juliano al gregoriano, en 1582 se pasó del 4 al 15 de octubre en una noche FOTO: archivo

Un 9 de octubre asesinaron al Che Guevara, nació John Lennon, se abolió la esclavitud en Costa Rica y se implantó la jornada laboral de ocho horas en España. Uganda se independizaba del imperio británico, Francia abolía la pena de muerte y en 1238, Jaume I entraba con sus tropas en la ciudad de València. Cien años después, el Consell celebró la primera conmemoración institucional, una procesión para pedir a Sant Dionís la remisión de la hambruna que asolaba el Reino de Valencia por las malas cosechas.

Desde entonces, los actos conmemorativos por el 9 d’Octubre han sido la constante en la Comunidad: procesiones, reivindicaciones políticas, festividades, la “mocadorà”... En 1982, tras la aprobación de l’Estatut d’Autonomia, se denominaría “Día de la Comunidad Valenciana”, tal y como lo conocemos hoy. Las procesiones sólo han dejado de celebrarse tras la abolición de los Fueros de Valencia por parte de Felipe V a principios del siglo XVIII. Como respuesta a la prohibición de su fiesta, los pasteleros valencianos crearon las primeras “mocadoràs”.

Pero hubo un año, el 1582, en el que las exigencias del calendario eliminaron el 9 d’Octubre. La Tierra tarda 345 días, cinco horas, 45 minutos y 46 segundos en completar su órbita alrededor del Sol. El calendario juliano, vigente hasta el 4 de octubre de 1582, establecía que el año terrestre tenía 365 días y seis horas, y que cada cuatro años se celebraba uno bisiesto. Aprobado por Julio César en el 46 a. C. -de ahí el nombre- esta forma de medir el tiempo provocaba un desfase de 11 minutos y 14 segundos adicionales cada año, que suponía un retraso de un día cada 130 años.

En 1582, el desfase acumulado era de diez días, por lo que las fechas del año trópico -cuándo empiezan y terminan las estaciones astronómicas, determinadas por el Sol- se habían desplazado respecto a las del año civil -el calendario-. El equinoccio de primavera, por ejemplo, caía en este año el 11 de marzo en vez del 21. Para corregir el desfase, el papa Gregorio XIII formó una comisión científica en 1572. Diez años después promulgó la entrada en vigor del nuevo calendario, que pasaría a llamarse calendario gregoriano y continuamos utilizando hoy en día.

El nuevo calendario devolvió las fiestas religiosas a sus fechas correspondientes según el año trópico: la Pascua, que coincidía con el equinoccio de primavera, volvería a celebrarse en el momento debido, y se recuperaría la regularidad del calendario litúrgico.

Los países dependientes de la Monarquía de Felipe II, entre ellos España y las colonias americanas, fueron los primeros en adoptar la reforma del calendario, por lo que la noche del 4 de octubre dejó paso a la mañana del 15 de octubre. Otros estados, como el Reino de Gran Bretaña, no lo harían hasta varios años después.

Santa Teresa de Jesús falleció en la salmantina Alba de Tormes la noche del 4 al 15 de octubre de 1582. Coincidiendo con la onomástica de su fallecimiento, el Premio Planeta se entrega el día 15 de octubre, aunque falleciera diez días antes. Lo que es imposible saber es si en la Comunidad Valenciana se celebró la procesión anual por el 9 d’Octubre, porque no existe hemeroteca de ese día borrado de la historia.