Dar un paseo y visitar el Centro Botín en Santander es un buen plan para la desescalada

Hoy el museo abrió nuevamente sus puertas al público

La sensación de dar un buen paseo después del confinamiento es maravillosa. Se dice que nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido y esto es lo que ha sucedido. Antes de vivir lo que estamos viviendo, salir a pasear y visitar exposiciones, era algo tan normal que lo hacíamos a veces en automático, dándole la importancia o no en hacerlo. Visitar exposiciones es llenar el espíritu con el arte plasmado de los artistas, es fijarse en los detalles, es pasar un rato “viajando” a otros mundos. Es una felicidad poder volver a hacerlo .

Hoy el Centro Botín en Santander a vuelto a abrir sus puertas. Ya no tenemos excusa para no salir a dar un largo y precioso paseo y pasar un rato muy agradable en este centro que emana arte por los cuatro costados.

Y con las muestras AS YOU GO (Châteaux en Espagne), del artista albanés Anri Sala; “Coleccionando Procesos. 25 años de Itinerarios” y la sala permanente “Retratos: Esencia y Expresión”, podemos volver a sentir el placer de visitar el museo. Su directivos desean con esta apertura “ayudar a la recuperación paulatina del turismo en Santander”. Sobre la adaptación a esta nueva situación subrayan que “El Centro ha adaptado su funcionamiento y el desarrollo de sus actividades para que los visitantes puedan disfrutar de una forma tranquila y segura. En el convencimiento de que pocas cosas como las artes contribuyen al desarrollo personal y de la creatividad para generar riqueza económica y social, el Centro Botín abre de nuevo sus puertas para que los ciudadanos de Santander y Cantabria puedan volver a disfrutar de su propuesta artística, formativa y cultural".

Según el director general de la Fundación Botín, Íñigo Sáenz de Miera, “La Fundación Botín ha querido abrir el centro de arte en cuanto ha sido posible para contribuir a la reactivación de la actividad y de la economía convencida de que, ahora más que nunca, las artes pueden jugar un papel fundamental en el desarrollo personal y social”.

Las exposiciones

La muestra AS YOU GO (Châteaux en Espagne) de Anri Sala (Tirana - Albania, 1974) que indaga en los modos no verbales de comunicación por medio de novedosas técnicas narrativas que introduce por medio de la imagen en movimiento, la música, el sonido y la propia arquitectura del lugar en el que expone, generando una experiencia inmersiva en el espectador de alto impacto sensorial, estará hasta el 13 de Septiembre. Con el objetivo de conmemorar “el respaldo continuo de la Fundación Botín a la práctica artística más contemporánea”, la exposición Coleccionando procesos: 25 años de Itinerarios, conformada por obras de la Colección de la Fundación Botín, incluye una selección del trabajo de 25 artistas becados a lo largo de estos años, ofreciendo una amplia perspectiva del arte más reciente. Son obras de los becarios de la Fundación Botín, que muchos son artistas reconocidos en la actualidad “Caracterizada por una marcada versatilidad formal, la exposición acoge trabajos en una amplia gama de formatos: desde esculturas e instalaciones hasta fotografías y vídeos, así como diversas combinaciones de los mismos. El terreno común a todos los traba­jos es un fuerte sentido narrativo: el proceso de creación del arte queda patente en muchas de ellas. Hoy más que nunca, la obra de arte en sí es la presentación de un proceso de pensamiento creativo enmarcado en el tiempo, una especie de instantánea”.

Bajo el título Retratos: Esencia y Expresión, el museo acoge de forma permanente, en una sala de su primera planta, una selección de obras maestras del siglo XX provenientes de la colección de arte de Jaime Botín que incluye trabajos de Henri Matisse, Francis Bacon, Juan Gris, Joaquín Sorolla, Daniel Vázquez Díaz, Isidre Nonell, José Gutiérrez Solana y Pancho Cossío.

Las ocho obras que Jaime Botín ha cedido a la Fundación Botín, de la que es Patrono, son: Femme espagnole (1917) de Henri Matisse; Self Portrait with injured eye (1972) de Francis Bacon; Arlequín (1918) de Juan Gris; Al baño. Valencia (1908) de Joaquín Sorolla; Mujer de rojo (1931) de Daniel Vázquez Díaz; Figura de medio cuerpo (1907) de Isidre Nonell; El constructor de caretas (1944) de José Gutiérrez Solana y Retrato de mi madre (1942) de Pancho Cossío.

Todos los artistas se formaron en los años finales del siglo XIX y principios del siglo XX, un periodo complejo por su ruptura con la tradición y en el que se genera una rica actividad artística, con un amplio abanico de estilos que están presentes en esta colección: el modernismo con Nonell, el fauvismo con Matisse, el cubismo con Juan Gris, la figuración lírica con Cossio, el realismo con Solana, el neocubismo con Vázquez Díaz, el iluminismo postimpresionista con Sorolla o la nueva figuración, de fuerte carácter expresionista, de Bacon.