Neil Gaiman y el viaje de 11.000 kilómetros en tiempos de coronavirus

Su mujer, la cantante Amanda Palmer, descubrió en twitter que su marido se había ido de su domicilio en Nueva Zelanda y ahora la policía escocesa investiga cómo ha llegado el autor de “Sandman” a las Highlands

Una separación siempre es difícil, y en tiempos de coronavirus, todavía más. Si te llamas Neil Gaiman, una separación en tiempos de confinamiento y restricciones de movimientos se puede convertir en el mejor melodrama romántico se haya escrito nunca. ¿Cómo llegó el autor de “Sandman” a Skye, en Escocia, si al comenzar la cuarentena vivía en Nueva Zelanda? Hasta la policía se lo pregunta ahora.

Las autoridades escocesas interrogaron al autor para preguntarle por qué había desobedecido las normas de confinamiento y se había atrevido a viajar al país de las Highlands si había restricciones de movilidad. La respuesta era rotunda, por amor. O en este caso por todo lo contrario, por desamor.

El autor de “Goog Omens” escribía en su blog, cuando la polémica sobre su desconfinamiento llegó hasta el parlamento escocés, las razones de tan temeraria aventura. Gaiman afirmó que había buscado un lugar donde poder “aislarse con facilidad” y que necesitaba escapar de su hogar con su mujer, la cantante Amanda Palmer, para darse “un poco de espacio”. ¿Son 11.000 kilómetros suficiente espacio?

La polémica se inició la semana pasada cuando Palmer, harta de tener que responder al teléfono y dar explicaciones por qué Gaiman ya no se encontraba en casa, escribió en twitter que su marido se había marchado de Nueva Zelanda. La pareja, con un hijo en común, tiene su residencia habitual en Estados Unidos, pero cuando se iniciaron los estragos del coronavirus estaban en la famosa isla del pacífico. Tuvieron que empezar la cuarentena allí, pero al parecer la convivencia empezó a enrarecerse.

“Daremos la bienvenida a las Highlands a todo el mundo cuando sea seguro. Por ahora, alejaos”, dijo Ian Blackwood, líder de la Liga Nacional de Escocia cuando la noticia se hizo pública, añadiendo: “que alguien atraviese el planeta en estos momentos me parece alucinante”.

Gaiman continuó con sus explicaciones y aseguró que había viajado con seguridad, “con mascarilla y guantes”. Cogió un vuelo en Auckland, la capital de Nueva Zelanda hacia Los Ángeles. Allí hizo trasbordo hacia Londres y al llegar a la capital inglesa alquiló un coche y condujo hasta su domicilio escocés en la isla de Skye. El escritor, de 59 años, afirmó que: “Conduje en dirección norte en autopistas completamente vacías y llegué a casa alrededor de la medianoche. No me he movido desde entonces”.

Según aseguró Gaiman, “necesitaba un lugar donde poder hablar con ingleses mientras todavía estuviese despiertos, no sólo justo antes del desayuno o después de cenar”. Lo que queda claro es que el escritor es un hombre de recursos. “Es duro para todos en estos momentos. Muchas personas están juntas por obligación y desearían no estarlo. Otras están solas y ruegan por tener compañía. Todos estamos fastidiados de una manera u otra. Así que sed amables”, concluía.

En Escocia sólo se permiten los viajes por causas de extrema necesidad. La policía escuchó las explicaciones del célebre escritor y aseguró que se habían limitado a darle “consejos adecuados”. “Los agentes fueron a su casa y le recordaron cuáles son las actuales normativas de actuación en Escocia en tiempo de coronavirus”, aseguró la inspectora Linda Allan.

El afamado autor no pierde el tiempo y está preparando dos nuevas adaptaciones televisivas de sus textos. Por un lado Amazon Prime ya prepara la segunda temporada de “Good Omens”, el texto que escribiera con el añorado Terry Pratchett. Por otro, Netflix ha iniciado la adaptación de la obra cumbre de Gaiman, “Sandman”. Y todavía sigue “American Gods" en Starz.