Reaparece en una subasta un extraño dibujo del cuaderno perdido de Rubens

Se trata de una obra que realizó el pintor en unas páginas destruidas a raíz de un incendio en París en 1720

Dibujo del cuaderno perdido de Rubens
Dibujo del cuaderno perdido de RubensSotheby's

Desde 1672, se conoce la existencia de un cuaderno en el que Pedro Pablo Rubens (1577-1640) anotó, de su puño y pluma, sus ideas sobre anatomía, proporción, simetría, óptica, arquitectura y fisionomía. Unas páginas donde también realizó algunos dibujos y cuya calidad le hizo hacerse famoso. No obstante, en 1720 se destruyó en un incendio en París, conociéndose tan solo a través de algunas copias (una de ellas es el “Manuscrito Bordes”, que fue donado en 2015 por Juan Bordes al Museo Nacional del Prado y que no está expuesto). Con esto, del cuaderno original no se sabía nada más que su existencia hasta ahora, pues se ha producido una gran sorpresa en una subasta francesa.

Según revela “The Guardian”, un dibujo vendido en una pequeña puja en Francia ha resultado ser una de las páginas perdidas del cuaderno de Rubens. Tras ser analizado por expertos de la casa Sotheby’s, la página, que aparece ilustrada por ambas caras, ha sido definitivamente identificada como perteneciente al cuaderno desaparecido en el incendio. Este descubrimiento se une, por tanto, a otras dos páginas supervivientes de aquel fatídico 1720 que se ubican en colecciones de Londres y Berlín.

Así, esta tercera página, asegura Sotheby’s, fija su valor entre 400.000 y 600.000 libras esterlinas (equivalen a 466.716 y 700.074 euros), mucho más que los “pocos miles” gastados por el comprador anónimo que se hizo con la página en la subasta francesa. “Es algo asombroso y emocionante en muchos niveles”, asegura Gregory Rubinstein, director de dibujos maestros antiguos de Sotheby’s y encargado de autenticar el dibujo.

Asegura, según “The Guardian”, que el cuaderno perdido era fundamental para comprender la obra de Rubens. “Anotó todo tipo de cosas que vio y también muchos de sus pensamientos e ideas sobre la estética, sobre todos los aspectos del arte, sobre cualquier cosa que realmente se le ocurriera. Es una instantánea extraordinaria de lo que pasaba por su mente durante este período inicial de su carrera”.

En cuanto al dibujo vendido, reúne, en palabras de Rubinstein, las dos pasiones de Rubens durante su estancia en Italia: la escultura clásica y “la más dramática de las pinturas italianas del siglo XVI”. Muestra una ninfa y un sátiro y se trata de una copia de un friso de sarcófago romano que se ubica en el Palazzo Farnese en Roma. “Estos temas báquicos estuvieron en el corazón de Rubens durante el resto de su vida”, asegura el experto.

Por su parte, en la otra cara de la página se muestra a un soldado decapitado, copia de un fresco de “La muerte de Penteo” que Daniele da Volterra pintó en el Palazzo Farnese. Una imagen violenta que se relaciona con las pinturas que el artista realizó durante la misma época.

Un descubrimiento, por tanto, emocionante, que “nos está diciendo algo realmente interesante sobre la historia de este gran artista”, continúa Rubinstein, “el cuaderno nos dice lo increíble y multifacético que era Rubens: artista, escritor, diplomático. Estaba fascinado por lo que hacía que el mundo funcionara”.