Cine

Crítica de “No respires 2″: la justicia, esta vez, es ciega ★★☆☆☆

No respires, pelicula
No respires, pelicula FOTO: La razon La Razón

Director: Rodo Sayagues. Guion: Fede Álvarez, R. Sayagues. Intérpretes: Stephen Lang, Bobby Schofield, Adam Young, B. Sexton III, Madelyn Grace. EE.UU, 2021. Duración: 90 minutos. Terror.

Entre las variopintas reglas no escritas del género hay una bastante dolorosa para quienes los amamos: si en un filme de terror aparece un perro, resulta harto probable que sea el primer animal, incluidos los seres humanos, al que de matarile el asesino. Y tristemente así sucede en la esperada secuela de «No respires» (Federico Álvarez, 2016, que ahora le cede el turno a Rodo Sayagues, co guionista de la anterior); lógico, pues, que Norman, el ex militar psicópata y ciego (aunque con los otros cuatro sentidos ya le llega) que repartió lo suyo entre unos ladrones que iban de listillos, pierda, si cabe, un poco más la cabeza al tocar el ensangrentado cadáver del querido can.

Porque, si en la primera cinta el asunto se desmadraba en cuestión de minutos y por completo, la presente propuesta no tiene nada que envidiarle. El protagonista, que ahora vive con una niña supuestamente huérfana que rescató de un incendio, debe defenderse esta vez de un peligrosísimo grupo que invade su casa para vengarse de aquellos a quienes el casi anciano aniquiló.

Con el público apoyando con poco disimulo al violentísimo invidente (que encarna de nuevo, y vuelve a dar el mismo miedito, Stephen Lang) y entre divertidas y disparatadas muertes bastante desagradables y, eso sí, imaginativas, el guion da mediado el metraje un giro y se coloca casi del revés cuando asoma en escena un tipo que dice tener que ver con la menor y una mujer que parece la nueva versión de «Mamá sangrienta». El estupendo mal trago lo tienen super seguro, sobre todo, hacia el final, que transcurre en una piscina de interior abandonada donde cualquiera puede pasar a mejor vida. Y, si tienen paciencia, una escena post títulos de crédito lo confirma: no hay quien pueda con este señor. Y, menos, con su querida «familia»...

Lo mejor

Que ofrece lo que promete, un chorro de muertes a cada cual más imaginativa y sangrienta

Lo peor

No sabemos si sus creadores lo pretendían, pero algunas escenas parecen de risa