“Vengadores: Endgame”: ¿Eso es todo, amigos?

Director: Anthony y Joe Russo. Guión: C. Markus y S. McFeely. Intérpretes: Robert Downey Jr, Chris Evans, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson. EE UU, 2019. Duración: 181 min. Ciencia ficción.

Debemos hacer memoria, pero poca, porque el filme es reciente: tras los trágicos sucesos acaecidos en «Vengadores: Infinity War» (dirigida en 2018 por Anthony y Joe Russo, los mismos realizadores que ahora, una decisión muy de agradecer), el universo está devastado debido al perverso Thanos, que ha liquidado al 50 por 100 de la humanidad sin distinguir entre buenos y malos, por supuesto. Y en esas estamos ahora, con un arranque de la presente entrega potente, desalentador y significativo, y el grupo de superhéroes con la moral y la vida por los suelos. Así, Iron Man (Robert Downey Jr.), tras vagar en una nave espacial lejos de la tierra junto a la azulada Nebula, resulta milagrosamente rescatado al bode de la muerte, mientras que Capitán América (Chris Evans), Viuda Negra (Scarlett Johansson), Hulk (Mark Ruffalo) y Thor (Chris Hemsworth en una vertiente de su personaje con barriga cervecera, ataques de ansiedad y greñas, ciertamente antológica) se parten la cabeza pensando cómo pueden revertir los efectos causados por esta catástrofe y aunque deban pagar caro. Los Vengadores, pues, y más allá de los malos rollos existentes en el grupo, deben reunirse de nuevo para, gracias a la socorrida Física Cuántica (cuánto le debemos los amantes del fantástico a dicha disciplina) y unos imprescindibles viajes en el tiempo, deshacer sus propias acciones y restaurar el orden gracias a las gemas del infinito. Pero tendrán ayuda en la que puede tratarse de la misión más complicada en sus existencias: la de Ojo de Halcón, Capitana Marvel, Ant-Man... Y no paren de contar. Juntos se preparan para la batalla final (ciertamente apoteósica, de las mejores de Marvel, y mira que llevan ya películas a las espaldas) sin importar cuáles sean las consecuencias. Y en verdad que serán muy duras. Porque esta nueva entrega de Los Vengadores no solo ofrece espectáculo a lo grande, también muestra la debilidad, la parte más humana de estos seres (así, Hulk parece seguir un tratamiento psiquiátrico para reprimir la ira) cada vez menos acostumbrados a la victoria por mucha fuerza y destrezas que posean. Hay, desde luego, acción de quilates, humor, una cantidad abrumadora de historias paralelas, de batallas y detalles que merecerían ya un segundo visionado, pero también un fuerte deje de nostalgia, de tristeza, un trasfondo doloroso y amargo, todo eso que suele significar una despedida, parece que ya definitiva. Si a Hollywood no se le ocurre otra idea, claro...

LO MEJOR

Su magnífica última hora, con una apoteósica lucha, alguna que otra triste noticia y la resolución de numerosos cabos sueltos

LO PEOR

Precisamente que, incluso a más de un acérrimo fan, el que dure exactamente 181 minutos le puede parecer un poco agotador