Cultura

“X-Men: Fénix Oscura”, guerra civil entre los superhéroes

El guionista de la saga Simon Kinberg da el salto a la dirección con «Fénix Oscura», la entrega de los mutantes de Marvel que cierra el ciclo y cede el protagonismo al personaje de Jean Gray, dominada por un poder que amenaza con destrozar al grupo.

El guionista de la saga Simon Kinberg da el salto a la dirección con «Fénix Oscura», la entrega de los mutantes de Marvel que cierra el ciclo y cede el protagonismo al personaje de Jean Gray, dominada por un poder que amenaza con destrozar al grupo.

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El poder conlleva una responsabilidad y no siempre sabemos manejarlo. A menudo, cuando adquirimos un don lo confundimos con un castigo o somos incapaces de lidiar con eso que nos hace diferentes. «Todo héroe tiene un lado oscuro y todo lado oscuro tiene un héroe», reza el ambivalente lema de «X-Men: Fénix Oscura», y sobre ese eje pivota esta cinta que vuelve a reunir a los personajes de Marvel que ya han protagonizado más de una decena de filmes desde el año 2000, juntos o separados, y que, según señala Fox, podrían estar viviendo su última aventura, a menos que Marvel se ingenie otro modo de reunirlos. Apenas un mes y medio después de la despedida de los Vengadores, los X-Men viven su desenlace en pantalla grande. O quizá es que Disney, que ha adquirido Fox y tiene el monopolio superheroico, está preparando la madre de todos los «crossovers». Quién sabe.

Por lo pronto, los mutantes regresan juntos, pero, ¿bien avenidos? En absoluto. De hecho, el distanciamiento entre los integrantes del grupo es el punto de partida. En ellos mismo anida la destrucción. «Es como una familia que se desintegra», señala Nicholas Hoult, que vuelve a interpretar por tercera vez al personaje de Hank McCoy, el profesor que se convierte en La Bestia. En esta entrega, ambientada en los años 90, los X-Men han alcanzado una gran popularidad entre la población. Son estrellas. «Empiezan a ser adorados, congregan fans, el presidente tiene línea directa con ellos, pues al fin y al cabo los mutantes han salvado a la humanidad –relata Hoult–. Pero aunque están siendo aceptados por la sociedad y son considerados héroes, de repente todo puede cambiar. Son cosas que vemos en todos los sitios hoy en día. Los medios suben a alguien a un pedestal y de la noche a la mañana lo destruyen». Los buenos conocedores de la saga ya saben que el personaje de Jean Gray, interpretado por Sophie Turner, está llamado a traer problemas al grupo en forma de Fénix Oscura, su «alter ego» peligroso. Esta mutación ya se apuntaba en «X-Men: La decisión final» (2006) y «X-Men: Apocalipsis» (2016). Ahora, la deriva se concreta. Jean se convierte en Fénix Oscura después de que, durante una misión de rescate en el espacio en la que casi muere, es alcanzada por una misteriosa fuerza cósmica. La radiación comienza a cambiarla drásticamente y empieza a desarrollar poderes que la corrompen. El dilema de qué hacer con un compañero que ya no responde a los patrones que conocían, un amigo convertido en enemigo, asalta al grupo.

Turner y la enfermedad mental

«Cuando Jean se convierte en Fénix, queda la esencia de emociones muy básicas: amor, pérdida, odio, traición. Su poder es muy inestable, así como sus emociones personales. Todos tenemos que reaccionar a ese nuevo clima», mantiene Hoult. la lucha del personaje de Turner consigo misma y sus capacidades está dibujada dentro de la contradicción. Asegura la actriz que ha estudiado sobre las enfermedades mentales para confeccionar el papel de una persona disociada de sí misma que ha dejado de comprenderse y a la que manejan fuerzas extrañas, oscuras.

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La oscuridad precisamente está buscada desde el propio título. Un ambiente entre tenebroso y cósmico que Simon Kinberg quiso desde el primer momento. Es la primera vez que el norteamericano dirige una cinta, pero no es su debut en la saga: ha sido guionista de tres entregas de la franquicia. «Ha estado muy encima del proyecto, porque también es guionista y productor de esta película –explica Hoult–. Tiene una idea muy clara de cómo debe desarrollarse una historia y el hecho de que haya llevado las riendas ha sido muy beneficioso para nosotros los actores, pues sabe bien como indagar en el lado más emocional. Ya lleva a sus espaldas muchas de las películas de la saga, por lo que existe un ritmo en el rodaje que facilita las cosas». Al igual que con Bestia y Fénix Oscura, esta cinta permite al público reencontrarse con los clásicos mutantes de la saga interpretados por actores de fuerte tirón comercial, como Magneto (Michael Fassbender), el profesor X (James MvcAvoy) y Mística (Jennifer Lawrence), entre otros.

Divertirse «muy seriamente» Reencontrarse en cada secuela es, asegura Hoult, como volver a ver a los amigos tras las vacaciones de verano: «Aunque lo cierto es que todos nos lo tomamos en serio. Estuvimos muy centrados en leer el guión y hacernos una idea de lo que conllevaba hacer la película. Creo que hemos puesto mucho esfuerzo y hemos intentado dar lo mejor de nosotros mismos. Dicho esto, nos lo hemos pasado lo mejor que hemos podido, pero no ha sido tan caótico como en rodajes anteriores. Nuestro objetivo principal era seguir las directrices de Simon y comprometernos con su visión y en eso nos concentramos principalmente».

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Nicholas Hoult ha vuelto a repetir las intensas sesiones de maquillaje y atrezzo para meterse en la piel de la Bestia. Pero la experiencia, como todo, es un grado: «El equipo está más acostumbrado y lo hace más rápido, aunque que en ocasiones prueban con nuevos diseños, pero la el trabajo de pintura que va por encima del maquillaje es prácticamente igual de intenso que la entrega anterior». El actor confiesa haberse divertido mucho con algunas escenas y espera que público sepa valorarlas, aunque confiesa que el resultado final es un misterio debido al trabajo con el croma: «Tengo que confesar que en ocasiones cuando ruedas tienes que poner mucho de tu imaginación porque a lo mejor se añaden en postproducción numerosas cosas, por lo que incluso ver esas escenas luego es un verdadero regalo. Así que yo también estoy intrigado al respecto, porque además uno no está en el rodaje todos los días y te pierdes cosas, de ahí que siempre sea muy excitante ver el filme». Como en todas las entregas de superhéroes de la factoría Marvel, en este caso por última vez bajo el paraguas de Fox, se esperan audiencias millonarias.

Jessica Chstain se sube al carro y Hugh Jackman se baja

Tras «Logan» (2017), Hugh Jakcman manifestó su intención de no volver a interpretar al personaje de Lobezno, que debutó en «X-Men» (2000) y que en esta entrega no aparece. En aquel entonces el actor explicó que un amigo le dijo:«Siempre he creído que nadie debería gastar del todo su fuerza creativa, porque es un trabajo hercúleo volver a empezar de cero. Siempre tienes que guardarte algo en el tanque de reserva. Escapa de la fiesta antes de que sea demasiado tarde para teorizar». Con estas crípticas palabras daba por finalizada su etapa como Lobezno. «Fénix Oscura» ha optado por prescindir de este personaje tan carismático y querido para poder explorar otras vías de desarrollo del resto de los mutantes. Pero la salida de Jackman coincide con la entrada de Jessica Chastain, que debuta así en el Universo Marvel. Ya rechazó sendos papeles de «Iron Man 3» y «Ant-Man», pero finalmente ha decidido transigir con el mundo superheroíco, encarnanado a Margaret, convertida luego en Vuk. Quien ha vuelto ha colaborar con Marvel, a pesar de haber anunciado su retirada, es el compositor Hans Zimmer, que ha trabajado en partituras de «Batman», «Superman», «Wonder Woman» y «Spider-Man». El director de «Fénix Oscura» logró convencerle para una última colaboración.