Historia

El 71,6% apoya sin reservas la figura de Cristóbal Colón

Aunque el 77,1% desaprueba el papel de España en América, un 51,5% se opone a revisar la historia con criterios actuales

La retirada de una estatua de Colón en Los Ángeles (EEUU) en noviembre es la última muestra de una campaña de desprestigio a la figura de un personaje clave para la historia de la humanidad. En la imagen, Colón es derribado en Caracas.
La retirada de una estatua de Colón en Los Ángeles (EEUU) en noviembre es la última muestra de una campaña de desprestigio a la figura de un personaje clave para la historia de la humanidad. En la imagen, Colón es derribado en Caracas.

Aunque el 77,1% desaprueba el papel de España en América, un 51,5% se opone a revisar la historia con criterios actuales.

El revisionismo histórico se trata de una práctica perfectamente reglada en las comunidades académicas que estudian cualquier asunto relativo a nuestro pasado. A la luz de nuevos datos, análisis más precisos o reseñas menos sesgadas, se procede a un examen del relato preponderante. Para luego dar paso, si la solidez de los argumentos irruptores se antoja adecuada, a una reinterpretación de la narrativa. Es decir, la historia siempre estará sujeta a una permanente reescritura.

Esa supone una de las leyes fundamentales inherentes a la ciencia y a su método de trabajo. Ahora bien, dicha actuación genera una variante tendenciosa orientada a la manipulación. Y es que son infinitos los casos en que el proceder se usurpa –con fines generalmente políticos– para distorsionar la cronología. Ello recibe el nombre de revisionismo no académico o pseudocientífico. Por costumbre tenedemos a vincular tal mistificación con regímenes totalitarios que buscan adulterar el más poderoso acervo comunitario: el pasado. Pero no. La adulteración en la era de la información resulta tan simple que cualquiera, con un mínimo altavoz se atreve –y dispone de los medios– para lanzar el dislate a la opinión pública. Y el último herido por esa capacidad aniquiladora ha sido Cristóbal Colón, cuya figura se ha puesto en duda en las últimas fechas.

Sin embargo, los españoles no han caído en la trampa. Según la encuesta de NC Report para LA RAZÓN, el 71,6% desaprueba la eliminación de los símbolos y estatuas del navegante. Y casi un 75% se opone a la idea de que fuese un genocida. Además, la mitad de los interpelados no considera necesario revisar la historia en base a criterios actuales. Desprestigiar nuestro pasado sin fundamento nos hace más ignorantes y propicios al fracaso.