Cultura

Lang Lang, a los pies de “Las Meninas”

El pianista chino tocará esta noche en el Museo del Prado frente al cuadro de Velázquez

El pianista chino tocará esta noche en el Museo del Prado frente al cuadro de Velázquez

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De blanco inmaculado, con traje y camiseta y unas deportivas azules Lang Lang, el pianista de las manos de oro, posó con las palmas levantadas y los dos pulgares hacia arriba. Había vuelto después de un paréntesis debido a una tendinitis que le ha llevado a estar un tiempo en el dique seco. Esta noche tocara en la sala 12 del Museo del Prado delante de “Las Meninas” en un encuentro único solo apto para pocos oídos y que forma parte del programa que celebra el bicentenario de la pinacoteca. Y mañana lo hará en el Teatro Real para ofrecer un concierto "divertido y poético"con repertorio de Beethoven y Mozart, un recital que cierra la VI edición del Formentor Sunset Classics. En la primera parte interpretará la Sinfonía número 41 en do mayor "Júpiter", de Mozart, y en la segunda "La clemenza di Tito", también de Mozart, así como el concierto para piano y orquesta número 2 en si bemol mayor, Op. 19, de Beethoven.

Al Museo del Prado ha ido ya unas cuantas veces, ha desvelado, aunque “esta es la primera que voy a interpretar delante de un cuadro. Es uno de mis museos preferidos”, dijo. Y eso que ha tocado rodeado de tiburones en el Acuario de Valencia.

Durante el tiempo que ha estado alejado de las teclas del piano ha tenido bastantes horas para reflexionar, para pensar en lo que ha sido su carrera y en lo que no debería volver a ser de ahora en adelante: “Tengo que lograr un mayor equilibrio en mi vida. El problema es que me animo, me lanzo, y eso que me repito que tengo que darme tiempo para reflexionar. Durante este periodo alejado del trabajo he madurado. En la vida no siempre se puede correr, es necesario parar de vez en cuando”.

¿Quién le pone los pies en la tierra a Lang Lang? Su familia y sus amigos: “Todos necesitamos tener un buen apoyo familiar que nos pueda ayudar en cualquier situación”. Y mientras consigue el equilibrio pone la vista y los esfuerzos en la continuidad educativa, en su pasión porque los niños chinos aprendan música y piano, en que los profesores se pongan al día. Y para el año que viene el reto de interpretar las “Variaciones Goldberg”, de Bach, “con lo que he soñado desde niño. Significa para mí un gran desafío y estoy encantado de poder afrontarlo”.

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