Europa

Esperanza en el «streaming»

La Razón
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La situación del sector de la música grabada en España pareció estabilizarse en 2012 dentro de la calamidad. Las discográficas facturaron 141 millones ese año, un 77,5 por ciento menos que a comienzos de la década, cuando su facturación superaba los 500 millones, según los datos que se recogen en el «Libro Blanco de la Música en España», que presentó Promusicae, la asociación que agrupa a las compañías, y que apunta a que la música no ha perdido interés como producto, pero que, en el caso español, sufre una profunda crisis debido a la «piratería». En el ya conocido negro presente del sector, un par de indicadores apuntan hacia la esperanza: la recaudación en conciertos (que entre 2003 y 2012 ha subido un 48 por ciento) y las suscripciones a servicios de «streaming» (que se ha duplicado entre 2011 y 2012 y ya recauda 18 millones de euros).

En todo caso, la situación del mercado español, tradicionalmente entre los diez más importantes de Europa, «no se corresponde con el potencial cultural del país, y corre el riesgo de dejar de producir artistas propios», y ha quedado relegado por detrás de mercados como el holandés (formado por 18 millones de habitantes) y el sueco (de sólo 9). A pesar de eso, el impacto total de la música supone un 0,49 por ciento del PIB español.

La música en Twitter y Facebook

De esta forma, las noticias positivas en la evolución del sector hay que buscarlas entre muchos números negativos y gráficos que se despeñan a mínimos históricos. Por un lado, el repunte de la música en directo no beneficia exclusivamente a las productoras de música, sino a más actores del medio musical, si bien está favoreciendo un cambio de actitud de los sellos, que empiezan a tomar el control completo de las carreras de sus artistas, lo que incluye directos, promociones y colaboraciones con marcas. Los conciertos recaudaron 115 millones en 2003, mientras que, en 2012, la cifra ascendió a 171 millones, lo que prueba que la música sigue interesando al público. Otro dato es que siete de las diez cuentas más seguidas de Twitter, nueve de cada diez de Facebook y nueve de cada diez vídeos en YouTube, corresponden a artistas musicales. El otro dato a destacar es el aumento de suscripciones a servicios de «streaming» (Spotify, Deezer o Napster), que, según Antonio Guisasola, presidente de Promusicae, es «la gran revolución actual y el modelo del futuro», si bien lamentó que haya páginas de descargas ilegales que operan desde España «con más tráfico que Spotify», y aseguró que, con un marco legal firme, las suscripciones subirían. Sobre el marco legal, resaltó que «resulta pardigmático que The Pirate Bay se haya cerrado en 13 países, pero no en España», lo que a su juicio tiene su explicación en una Ley de Propiedad Intelectual «llena de trampas y supuestos que impiden el cierre de estas páginas que enlazan contenidos sin permiso. Hace falta una legislación radical», pidió.