Música

Pedro Guerra: «La democracia española ha sacado mucha basura de debajo del sofá»

Pedro Guerra
Pedro Guerra

Pedro Guerra ha estado un tiempo de celebración. En 2013 lanzó el disco “30 años”, un recopilatorio que conmemoraba su llegada hacía tres décadas al mundo de la música; y en 2014 hizo lo propio con “20 años Libertad 8”, un álbum homenaje a ese pequeño lugar entre Gran Vía y Chueca que acogió al canario cuando aterrizó en Madrid. En estos dos trabajos, Guerra colaboró con otros amigos músicos, al igual que en “14 de ciento volando de 14”, disco publicado el 22 de abril en el que musicaliza sonetos de Sabina junto a Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat o Iván Ferreiro, entre otros. No obstante, el cantautor asegura que “a partir de ahora me voy a centrar más en mí porque es muy laborioso la coordinación de tantos artistas” y, por eso, el mismo día también sacó un CD de canciones originales, “Arde Estocolmo”, que supone un reinicio en su carrera.

-Cuando salió “Golosinas” (1995) el mundo era más dulce, pero en “Arde Estocolmo” hay más crítica a la época que vivimos.

-En mis discos siempre hay un parte de realidad social y política; y otra de cuestiones personales con canciones de amor o sobre el ser humano. Sí que es cierto que el tema que da título al disco hace referencia un poco de manera metafórica a ese sofá que uno mueve y encuentra mucha porquería acumulada debajo. Eso es la sensación que me dio cuando vi los disturbios ocurridos en Suecia en 2013 después de que un policía matase a un inmigrante, las democracias europeas tienen una periferia marginal. Y concretamente la española ha sacado últimamente mucha basura de debajo del sillón.

-Ya lleva más de 30 años ampliando su discografía, ¿escucha sus álbumes?

-No soy mucho de hacerlos, pero si preparo un disco nuevo vuelvo a realizar una escucha de lo anterior, ya que en cada nuevo trabajo siempre intento llevar mi música por un sitio en el que nunca haya estado, es decir, que algo cambie. Es verdad que estos dos últimos trabajos están arreglados, producidos e interpretados por mí, por lo que se parecen más a mis primeros discos como “Raiz” u “Ofrenda”, la novedad es la mezcla de ciertas sonoridades tradicionales con cosas más modernas.

-La influencia suramericana es algo patente en cada uno de sus proyectos.

-Sí, es muy importante en mi música. Vengo de una raíz de folclore argentino, y por supuesto también tengo algo de los sonidos brasileños y cubanos. Esto nos lleva directamente a Canarias, he recuperado en estos trabajos un sentir canario, el timple tiene un papel importante.

-Musicalizar poemas es una tendencia y usted lo hace en “14 de ciento volando de 14”.

-En mi caso venía de haber trabajado con unos sonetos de Miguel Poveda, y me apetecía seguir trabajando en esa línea pero sin pretensión. A Sabina le gustó la idea desde el primer momento en que se la comenté y se me ocurrió que el disco fuese más colectivo.

-En ese sentido, ha colaborado con bastantes artistas, ¿le falta alguien?

-Tengo la suerte de haber trabajado con todos los músicos a los que he admirado, Me quedaban Serrat y Milanés y ahora lo he conseguido. También he colaborado con artistas de otros estilos musicales como Dani Martín, Nach, Leiva o Xoel López, pero es complicado coordinar a tanta gente porque hay algunos que viven en Madrid y otros no.

-Suele versionar una canción de Aute llamada “Pasaba por aquí” que dice “no aguanto este coñazo de Madrid”, ¿le pasa?

-No del todo, pero Cuando vine a Madrid vivía en el centro, y hace unos 13 o 14 años que resido en Rivas Vacíamadrid, en las afueras, donde se está tranquilo y muy bien. Cuando decidí venir a la capital me empezaron a suceder cosas que no esperaba y las recibí como me fueron llegando. A veces pienso en todo eso y no termino de creérmelo porque todavía tengo algo del muchacho de Canarias.

-Eso le da cierta humildad.

-Probablemente. mi actitud siempre fue muy relajada y de modestia, nunca he abusado de mi posición ni me he sentido por encima de lo que soy.

-Y hablando del futuro, parece que la música de cantautor está siendo sustituida por el reggaeton.

-Estamos en un momento extraño y difícil para todos los estilos musicales. La crisis ha golpeado muy fuerte, el IVA cultural es altísimo y a la gente le cuesta más ir a los conciertos, así que hablar del futuro de este genero es complicado para cualquiera y espero que poco a poco se vaya solucionando.