Baloncesto

¿Por qué Michael Jordan tiene los ojos tan brillantes en The last dance?

El tono de los ojos del número 23 desata todo tipo de teorías sobre su estado de salud

Michael Jordan
Michael Jordan

Ya son seis los capítulos que se han estrenado en España de The last dance, el documental que repasa la trayectoria y especialmente la última temporada de Michael Jordan y sus Chicago Bulls. Desde el primer capítulo hay un aspecto que llama la atención. Jordan ofrece sus explicaciones sentado en un sillón con una mesita al lado. En esa mesita hay normalmente un vaso corto, sin hielo y con una bebida que podría ser whisky o coñac. Al lado del vaso hay un par de fundas de puros. Con 57 años, Jordan es un consumado fumador y su imagen con un puro en la boca en el vestuario después de ganar cada uno de los seis anillos era más que habitual. Pero hay más. Sus ojos. Tienen un brillo un tanto extraño. Unos dicen que son un poco amarillentos, otros que si son un poco rojos, otros que si están vidriosos...

Ya han surgido varias teorías al respecto. Hay quien apunta que Jordan sufre ictericia, una enfermedad que surge debido a trastornos hepáticos, a problemas con el hígado. Además hay otras dos enfermedades relacionadas con esta parte del cuerpo, la hepatitis y la cirrosis, que podrían provocar ese brillo tan particular en los ojos del número 23. Y lo que llama especialmente la atención es que durante toda su carrera nunca tuvo la mirada así. Otras teorías señalan que esa mirada se debería a problemas en el hígado derivados de una dieta inadecuada y al consumo excesivo de alcohol.