Las cinco razones de Messi para marcharse del Barcelona

Los fracasos, que no hay un proyecto ganador y el adiós de Luis Suárez ha sido decisivos

Messi ha dicho al Barcelona que se quiere ir
Messi ha dicho al Barcelona que se quiere irManu FernandezAP

Messi ha dicho basta. No puede más. Cansado de fracasos en Europa y de un proyecto en el que no cree. El argentino considera que se ha cargado de razones para marcharse del club de su vida.

1) Fracaso tras fracaso en Europa. Messi quiere ganar, a toda costa. Y considera que el Barcelona, ahora mismo, es un equipo que puede pelear por LaLiga, pero que no tiene capacidad para mandar en Europa. El problema no es que pierda, el problema es que son caídas catastróficas, ya ridiculas y repetidas año tras años. Como si no aprendieran ni localizaran el problema. Messi se ha cansado y busca un equipo ganador.

2) Sin amigos. El verano pasado no ficharon a Neymar y él quería a Neymar. Este verano se ha ido de vacaciones con Luis Suárez y el club le ha dicho al uruguayo, en tres minutos de conversación, que se vaya buscando equipo. No es el más hablador Messi y necesita sentirse acompañado. Y no lo está.

3) No cree en el proyecto. Echaron a Valverde, llegó Quiqué Setién. Echaron a Quique Setién, llegó Koeman. Pero no hay proyecto y no puede haberlo porque no son tiempos para cambiar a todo el equipo. No se puede hacer una revolución en un mercado decaído. Y Messi lo tiene claro. Hay que cambiar todo y no se puede. Pues cambia él.

4) Harto de la directiva. Esta temporada ha sido el Messi más contestatario. No ha pasado ninguna a la directiva cuando ha considerado que le faltaban al respeto al vestuario. Respondió con dureza a Abidal, marcándole los límites. Contestó a Setién, diciéndole que no tenían equipo para andar por Europa y también le ha dejado las cosas claras a Bartomeu. Su marcha no puede ser una sorpresa. Ha ido dejando migas.

5) Su última oportunidad. Messi cumplió en junio 33 años. Ve que el tiempo es lo único a lo que no va a poder regatear y se le acaban las oportunidades de seguir ganando. Es como una crisis de madurez: aún tiene cosas que hacer, pero sabe que las hace ahora o nunca. No puede tener paciencia porque le come la edad. Busca un equipo para ganar. Y el Barcelona piensa que no lo es.