NBA, el espectáculo debe continuar

La NBA se reanudará esta noche después de dos jornadas de parón por los incidentes en Wisconsin

Milwaukee Bucks protest police shooting of Jacob Blake
La cancha del AdventHealth Arena vacíaJOHN G. MABANGLOEFE

Como si Freddie Mercury hubiera resucitado. La conclusión de las reuniones que mantuvieron ayer jugadores y propietarios de la NBA fue que «show must go on». El espectáculo debe continuar. La Liga no se suspende. Los playoffs seguirán en la burbuja Disney y la temporada 2019/20 tendrá campeón. Eso sí después de dos jornadas sin precedentes en la historia de la NBA. El tiroteo de la Policía a un ciudadano afroamericano, Jacob Blake, en Kenosha, en el estado de Wisconsin, a 50 kilómetros de la cancha de los Bucks, provocó el aplazamiento de los tres partidos programados para el miércoles: Bucks-Magic, Rockets-Thunder y Lakers-Blazers. También se aplazaron los del jueves y la actividad volverá el viernes. Los Bucks de Antetokounmpo, un griego de origen nigeriano que sufrió el racismo en Atenas, dieron el paso al frente. «Estamos cansados de los asesinatos y la injusticia», afirmó el jugador de los Bucks George Hill como razones para el boicot de su equipo. Un miembro de la plantilla, Sterling Brown, ya sufrió hace años la violencia policial al ser reducido con una pistola táser en el parking de un centro comercial. El resto de equipos que jugaban el miércoles se sumaron al boicot. Y dos de los jugadores con más peso de la Liga, LeBron James y Kawhi Leonard, fueron más lejos y apostaron por la suspensión de la temporada. Y es que los gestos contra el racismo de la NBA en la burbuja se han quedado cortos. El apoyo a Black Lives Matter, los mensajes en la parte trasera de las camisetas, el escuchar el himno arrodillados... han servido de poco o de nada. Marc Gasol resume la situación: «El nivel de frustración en los dos últimos días ha aumentado de forma considerable. Cuando llegamos teníamos un objetivo muy claro de subir la notoriedad de estas situaciones, de usar nuestro altavoz para que la gente se diera cuenta, pero el problema es muy profundo y no se reacciona. Las acciones nuestras no están siendo respondidas con acciones fueras de aquí y esto genera frustración».

Una de las personalidades más respetadas de la Liga, Doc Rivers, técnico de los Clippers, afirmó: «Queremos a este país, pero este país no nos quiere. Mi padre era policía y yo creo en los buenos policías. Nos tienen que proteger como al resto». La particularidad de este boicot ha sido el apoyo de los propietarios de las franquicias. Incluso amigos de Donald Trump, como el presidente de los Knicks, se han mostrado partidarios del parón.

No sólo la NBA se detuvo. Una de las imágenes más impactantes llegó de la NBA femenina, que también paró. Las jugadoras de las Washington Mystics comparecieron en la cancha con unas camisetas en las que por delante ponía una de las letras del nombre y apellido de Jacob Blake. Y por detrás tenían siete agujeros simbolizando los siete balazos que recibió. También pararon el béisbol, el fútbol, el tenis, el golf... el deporte estadounidense fue un clamor.