Zizou, ¿por qué no pones más a Vinicius?

El mal rematador de antaño ya no existe... resulta incomprensible que no sea titular siempre

Aún no estoy seguro de si Vinicius Júnior acabará siendo un Messi o un Robinho de la vida. Tan cierto es que atesora un talento descomunal, una velocidad que le emparenta a ese dios cojo que era Garrincha, como que es brasileño, y ya se sabe que los jugadores de allí suelen salir o muy bien o muy mal. No hay término medio. Históricamente estaban los vividores, que solían durar un par de temporadas y luego se perdían, y los Atletas de Cristo, que duraban toda la vida porque su fe les insuflaba una disciplina a prueba de bomba. A este movimiento pertenecían jugadorazos como Bebeto, Donato, Taffarel o Kaká, campeones del mundo o Balones de Oro. Hoy la división es más difusa, entre otras cosas, porque los peloteros cariocas son cada vez más profesionales. El paradigma es Marcelo, un tipo que jamás ha dado que hablar, del que no se conoce juerga nocturna alguna, y que tal vez es el futbolista más rentable de los últimos 15 años en el Madrid.

Vinicius, que aprende de su superlativo compatriota, el mejor maestro que podía tener, ha salido ganando con el número heredado de Asensio: el 20, por cierto, el mismo que lucía durante su etapa en el Flamengo. Le debe dar baraka porque sus dos últimos partidos se cuentan por éxitos deslumbrantes. Fue salir el miércoles en el minuto 63 contra el Valladolid y resolver con un tanto un partido que ni el mejor de los fontaneros merengues había logrado desatascar. Ayer Zidane sí le puso de inicio y se notó. Vaya si se notó: su gol maradoniano (en el vestuario le llaman «Maradona Vinicius») desde el extremo del área volvió a encauzar el encuentro para los suyos. Su exquisitez en la definición permitió comprobar que ya no es aquel jugador que corría como una gacela y desbordaba como un lince, pero remataba como un tronco. El mal rematador de antaño ya no existe. La reválida la sacó adelante, con matrícula de honor.

La gran pregunta es por qué Zidane no le pone más. De los cuatro partidos disputados en Liga, ha sido titular en la mitad y se limitó a calentar banquillo los 90 minutos contra el Betis. Teniendo en cuenta que el Madrid no ha fichado a nadie, que siguen faltando muchos de los 60 goles que metía CR7 cada temporada y que Benzema no es desgraciadamente Lewandoski, resulta incomprensible que no sea titular siempre. Porque es desequilibrante a más no poder. La temporada pasada se contó con él entre poco y nada. Tan sólo fue titular en 17 partidos de Liga y en Mánchester, en lugar de jugárselo todo a su magia, Zidane optó por la desconocida genialidad de Jovic, un delantero cuyos méritos para estar en el Madrid continúan siendo un enigma. El gran Rivaldo, campeón del mundo y estrella del Barça, tipo ecuánime donde los haya, lo ha dejado bien claro: «No hay duda de que Vinicius es el jugador más peligroso del Madrid». A ver si se le escucha don Zinedine. A falta de Haalands, Mbappés, Lautaros o Kanes, bienvenido sea Vini. Guardiola apostó a muerte por Messi a su edad y no puede decirse que le saliera precisamente mal.