La razón por la que Maldini quiere deja Twitter

El famoso periodista está cansado de los insulto que recibe

Julio Maldonado "Maldini"

Julio Maldonado, Maldini, es uno de los periodistas futboleros con más prestigio y seguidores por su modo de transmitir la información y su amplio conocimiento del fútbol internacional. Pero ahora se está planteando dejar Twitter: “Ha filtrado las menciones y restringido las respuestas. Esos insultos se multiplican después de un partido del Madrid o del Barça en la TV. No os cuento ya si es después de un Barça - Madrid”, ha contado su compañero de la Cope, Rubén Martín.

Él le comprende: “Le he dicho que está muy expuesto. Es la tele, es su curro. Él dice que no le compensa. Tiene 1M de seguidores en Twitter. Estaba fastidiado, se lo he notado en la voz. Le he dicho lo que cualquiera de vosotros estará pensando: ¿cómo puede ser que uno de los tíos más respetados de este oficio se esté planteando marcharse de Twitter?”

Rubén Martín pone el ejemplo de Michael Robinson:“A Michael también le bombardeaban después de cada partido. Tuvo que esperar a anunciar que tenía cáncer para darse cuenta, quizá para su sorpresa, de toda la gente que le quería, le admiraba, le respetaba...y lo había hecho durante años en silencio. Y de repente, se dio cuenta de que el ruido era tan pequeño que ya no se oía. No eran nadie. No representaban nada. Twitter es el reflejo del problema. El espejo. Maldini es un tío cojonudo. Michael era la hostia. Si cada vez que pensamos algo bueno de alguien también lo compartimos, ayudamos a eliminar la imagen deformada e irreal que ofrece Twitter. Ojalá lo hagamos más. Hay quien piensa que no aceptar insultos es tener la piel muy fina. El que acepta el insulto, o la violencia, como manera de expresarse. El que cree que en algún momento está legitimado a hacer eso, habrá dejado de leer hace un rato. A los que habéis llegado hasta aquí, ojalá le digáis algo bueno a alguien que creáis que lo merece. Porque quizá le pase como a Maldini, que tiene mucho cariño y respeto silencioso que no oye, y hay que ponerle un altavoz.