Real Madrid: ¿En qué se parecen Mariano y Camilo José Cela?

El delantero va a ser titular en Champions contra el Atalanta en el partido de ida de los octavos del miércoles

Mariano, delantero del Real Madrid en Champions contra el Atalanta
Mariano, delantero del Real Madrid en Champions contra el AtalantaR. GarcíaEFE

Benzema se probó sobre el césped de Valdebebas apurando sus opciones para jugar el partido de mañana contra el Atalanta. Como se esperaba, no llega a la ida de la Champions y al igual que en el choque de Valladolid, Zidane dio a conocer la convocatoria con nueve bajas. El francés y las ya habituales de Sergio Ramos, Dani Carvajal, Marcelo, Éder Militao, Álvaro Odriozola, Fede Valverde, Rodrygo y Eden Hazard. Aunque los tres últimos cada vez están más cerca, aún no ha llegado su momento para volver.

El momento es el de Mariano, que por primera vez va a ser titular en un partido de eliminatoria de la Champions. Sólo ha jugado nueve minutos después de la fase de grupos. Ocurrió en Ámsterdan, el partido que acabó ganando el equipo blanco, aunque luego perdió en la vuelta, hace ya dos cursos. No estuvo ni un minuto contra el Manchester City y al comenzar esta temporada no entraba en ninguna de las hipótesis que él fuera el delantero titular en el choque de la ida que abre las eliminatorias. Es verdad que tampoco se esperaba que jugase el partido más importante de la fase de grupos en el campo del Inter de Milán y ahí estuvo en uno de los mejores encuentros que ha firmado este año el Real Madrid.

Es bastante probable que Mariano no conozca la frase que dijo Camilo José Cela cuando le dieron el premio Príncipe de Asturias: «En España, quien resiste, gana», pero a pesar de no tener ni idea de ella, la lleva en la sangre. Volvió al Madrid a última hora, porque se necesitaba un delantero centro de urgencia que conociese la casa. Apenas jugó 593 minutos el año de Lopetegui, Solari y finalmente, Zidane. El verano siguiente, el de 2019, cuando llegó Jovic, tenía todas las papeletas para marcharse, pero se negó porque estaba dispuesto a resistir hasta el final, aunque tuviese dos jugadores por delante y el entrenador le dejase meridianamente claro que era el tercero.

Por si no lo había entendido con las palabras, se lo demostró con hechos: jugó 86 minutos durante todo el curso. Jovic, 808. Eso sí, le dio tiempo a meter un gol al Barcelona en el Santiago Bernabéu antes de que la pandemia cerrase los estadios. Sin duda, ha sido su mejor momento como delantero del Real Madrid.

Durante el flojo mercado de fichajes por culpa de la pandemia, se habló de que se podía marchar al Benfica, porque con 27 años ya no se le puede considerar un canterano en busca de una oportunidad y hay que empezar a pensar en tener minutos como cuando se fue al Lyon, en Francia. Para todos estaba bastante claro que tocaba una salida. Para todos los que no eran Mariano. Se quedó. Si había que resistir, él iba a resistir.

La competencia era con Jovic por los minutos que no pudiese jugar Benzema. El delantero francés es el hombre de confianza de Zidane y cuando no juega es por una causa mayor, como la de esta semana de Champions. Es un futbolista imprescindible para el entrenador y para el juego porque es quien mejor se asocia con los centrocampistas, se tira a una esquina del área o retrocede hasta el centro del campo. Con él, el juego por dentro es mucho más fluido. Sin él, el equipo cae hasta la caricatura en uno de los males que más le tientan: los centros desde la banda.

Nadie puede decir que Mariano y Jovic no sabían lo que les iba a pasar esta temporada. Y más el delantero dominicano, que seguía siendo el último de los tres. No le importó. Hay dos modos de ver su «cabezonería»: o que se ha acomodado al Real Madrid, donde se vive bien, cobra mejor y sin problemas o es que tiene una determinación que le nubla la realidad. Lo segundo es lo que creía todo el mundo que no era Mariano.

En el mercado de invierno, Jovic, que ni por asomo sabe que quién es Camilo José Cela, se cansó de resistir y volvió al Eintracht, a recuperar la autoestima que se le había perdido en Madrid. Empezó bien, pero lleva cuatro partidos sin marcar (aunque como dirían algunos tuiteros: ¿eso lo han visto en las noticias como se vieron sus goles?). Mariano no se movió: ya era el segundo delantero y ya había aprovechado las bajas de Benzema y Jovic para jugar muchos más minutos que el año pasado. Ya lleva 442 minutos y el ataque del Madrid depende de él en un día clave.

Dos años después de su frase, Cela ganó el Nobel.