¿Se van a dejar los clubes timar por CorrupTebas?

Si el plan de financiación de Javier Tebas se aprueba habrá que pensar que LaLiga se ha convertido en una organización siciliana o calabresa

Javier Tebas, presidente de LaLiga
Javier Tebas, presidente de LaLiga FOTO: AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

Imagínese que usted va a comprar una casa y el banco de turno le ofrece una hipoteca al 4 por ciento que si leemos la letra pequeña se puede disparar al 20. Ponga que, picado por la curiosidad, se dirige a la sucursal de una entidad que acaba de abrir en su barrio. Dibuje en su memoria la imagen del director ofreciéndole el mismo préstamo, pero al uno por ciento y sin trampas en esas páginas de letra pequeña que nadie lee. ¿Qué haría usted? ¿Contrataría la segunda o la primera? Exceptuando a tontos y locos, el resto se inclinaría lógicamente por la que es entre cuatro y 20 veces más barata. Éste es el dilema en el que se hallan en estos momentos 39 de los 42 clubes de Primera o Segunda División: optar por la lógica financiera o ceder a las presiones sicilianas del capo Javier Tebas, alias CorrupTebas, para que pasen por el aro de un compromiso como mínimo cuatro veces más oneroso para ellos.

La verdad es que el blitz lanzado por Real Madrid, Barcelona y Athletic sobre la Liga de CorrupTebas ha agitado las ya de por sí movidísimas aguas de un fútbol español en el que el 95 por ciento de las entidades está en quiebra técnica. Un default colectivo fruto no sólo de esa pandemia a la que echamos la culpa de todo sino también de la falta de control financiero de una organización que, al igual que la UEFA del facineroso de Ceferin, hace la vista gorda a cambio de votos. Hay un club de Segunda, el Leganés, que cuando estaba en Primera invirtió 20 de los 40 millones de los derechos de televisión no en futbolistas o en mejorar sus instalaciones sino en ¡¡¡acciones del Santander!!! Veremos qué sucede ese Día D que para CorrupTebas va a ser el 10 de diciembre en la Asamblea del fútbol español. Si se produce el desembarco de quienes quieren democratizar la institución o se asienta la tiranía de un dirigente que se ha subido el sueldo un 1000 por ciento desde que llegó hace ocho años a la presidencia: de 350.000 euros a 3,5 millones. Un aterrizaje, por cierto, que se produjo en 2013 en medio de un conflicto de intereses que en un país medianamente serio le hubiera conducido al banquillo en el mejor de los casos: era el abogado de 30 de los 42 equipos de Primera y Segunda.

La comparación entre la oferta del por otra parte prestigioso fondo británico CVC, que va a lo suyo, ganar dinero, y la que han puesto encima de la mesa Real Madrid, Barça y Athletic no es odiosa porque resulta escandalosa: el tipo de interés de los primeros es del 10,9% frente al 2,5%-3% de los segundos. Un 10,9% que se puede ir al 50% si los derechos de televisión, como ha sucedido en los últimos acuerdos, se vuelven a ir por las nubes en el caso de que lleguen a la Liga Mbappé, Haaland...

Más diferencias: CVC se compromete a entregar el rescate de 2.000 millones en cuatro años. Sus competidores, Merrill-Bank of America, HSBC y JP Morgan (tres bancazos del top 10 mundial), ingresarán idéntico importe, pero instantáneamente, es decir, en el momento en el que cada club firme ante notario. Habrá quienes, engañados o seducidos por una de esas ofertas de CorrupTebas que no se pueden rechazar, continúen instalados en el escepticismo. Ahí va el dato definitivo que despejará sus dudas: el contrato con CVC vencerá cuando todos ellos estén muertos, en 2071, mientras que el de los bancazos tiene una duración de la mitad, 25 años, es decir, concluirá en 2047. Si la omertá de CorrupTebas funciona y los equipos dan el plácet habrá que pensar que la Liga se ha convertido en una organización modelo Nápoles, Sicilia o Calabria. Y harán muy bien los accionistas de los respectivos clubes en sopesar la posibilidad de presentar querellas por un más que presunto delito societario. Contra los respectivos consejos de administración y contra CorrupTebas… Que éste jamás se mueve por amor al arte.