84-91. El Barça se ha rearmado

El Real Madrid fue inferior a un equipo muy diferente al que maltrató en todas las competiciones la pasada temporada.

El primer clásico de la temporada ha devuelto al Barcelona al primer plano. El equipo castigado por el Real Madrid la pasada campaña demostró en el Palacio que ha recuperado el nivel competitivo con muchos jugadores que rozaron el sobresaliente. El campeón de todo en 2015 no confirmó la tendencia al alza de las últimas semanas y comprobó en casa que el enemigo ha vuelto.

El Barça ofreció la mejor imagen posible y para responder a ese desafío el Madrid tenía que ratificar la evolución mostrada las últimas semanas. Eso se traduce en un equipo que defienda tan duro como el rival y con muchas piezas que aporten. No se cumplió ninguna de las dos premisas. Los de Laso encajaron 25 puntos en cada uno de los dos primeros cuartos. Se añadieron otros 24 en el tercero con lo que a la media hora el partido estaba acabado. Los últimos diez minutos fueron puro relleno. Luego está la consistencia que ofrecieron los efectivos de uno y otro. El clásico deja a varios madridistas cuestionados. No se puede obviar la baja de Rudy, el maltrecho hombro de Nocioni y que Llull se empeñó en jugar demasiados minutos «tocado»... Lo cuestionable es la aportación de tipos como Taylor, Thompkins o Willy Hernángomez. El alero estadounidense había sido uno de los más sólidos los últimos partidos, pero ayer volvió a su perfil plagado de dudas. Queda por ver cómo es capaz de asumir el regreso de K. C. Rivers. Thompkins tuvo una aparición correcta. Se movió bien dentro de la zona, pero desapareció demasiado pronto. Lo de Willy es inquietante. Todavía no ha sabido asumir su papel en el equipo. Samardo Samuels le hizo tres canastas consecutivas que le anularon para el resto del partido.

Y es que este Barça transmite una de las buenas sensaciones que ofrecía el Madrid de la pasada temporada. Los nuevos, casi medio equipo, tienen muy bien asumido su rol. Y luego hay varios elementos que añaden un plus. Ante el Madrid aparecieron casi todos cuando el partido se estaba peleando en los tres primeros cuartos. Satoransky, Ribas, Doellman, Tomic y Navarro fueron casi siempre superiores a sus pares. El base anotó, reboteó y asistió. «Ha jugado un partido muy serio, ha estado muy sólido», dijo Xavi Pascual. Ribas demostró que ha dado el salto definitivo a la superélite. Los dos interiores fueron una pesadilla constante y lo de Navarro tuvo detalles que recordaron al jugador exterior más decisivo de Europa. Su triple a una pierna antes del descanso, sus asistencias, sus puntos en el tercer cuarto cuando el Barça dinamitó el partido... Es muy posible que sea el mejor Navarro que se pueda ver a estas alturas de su carrera.

En el Barcelona nadie desafinó. La actuación coral fue irreprochable. Lo contrario que sucedió en el Madrid, donde cada uno buscó pelea por su cuenta. La diferencia final no fue el reflejo de lo que sucedió sobre la pista. Si el Barça no se despegó antes fue porque el talento del Madrid le permitió sobrevivir hasta la mitad de la película. «No hemos sido capaces de entender el partido desde el principio», afirmó Laso. El consuelo para el técnico y para el Real Madrid es que se trataba del clásico más intrascendente de la temporada.

- Ficha técnica:

84 - Real Madrid (23+21+14+26): Llull (12), Rodríguez (14), Maciulis (11), Reyes (9) y Ayón (6) -equipo titular-, Ndour (1), Nocioni (3), Doncic (-), Carroll (13), Thompkins (4), Hernangómez (-) y Taylor (11).

91 - Barcelona Lassa (25+25+24+17): Satoransky (16), Navarro (12), Perperoglou (-), Doellman (17) y Tomic (11) -quinteto inicial-, Ribas (15), Lawal (-), Vezenkov (5), Eriksson (-), Samuels (13) y Oleson (2).

Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Fernando Calatrava y Sergio Manuel. Eliminados por personales Satoransky y Tomic por el Barcelona Lassa.

Incidencias: Partido de la jornada 13 de Liga Endesa disputado en el Pabellón de Deportes de la Comunidad de Madrid (Barclaycard Center) ante 13.149 espectadores. El técnico del Real Madrid, Pablo Laso, recibió en los prolegómenos del partido el premio al mejor entrenador de la temporada pasada.