Scariolo y el efecto llamada de Pau

El técnico, a punto de cerrar su regreso a la Selección. La casi segura presencia del pívot de los Bulls es la garantía para que casi nadie falle

Scariolo y Gasol, en el Europeo de 2009 en Polonia
Scariolo y Gasol, en el Europeo de 2009 en Polonia

El infausto día de la debacle ante Francia en los cuartos de final de la Copa del Mundo Sergio Scariolo estaba sentado al borde de la pista al lado de José Luis Sáez y la plana mayor de la Federación Española de Baloncesto. El ex seleccionador vivió en primera línea la derrota más dura de la generación de oro. Más de siete meses después, el técnico está a punto de convertirse de nuevo en seleccionador español, según adelantó esRadio en la madrugada del lunes. El presidente de la FEB prometió que habría seleccionador antes de que terminase abril y el regreso de su amigo, doble campeón de Europa y subcampeón olímpico, al banquillo es cuestión de horas. La extraña situación por la que estaba atravesando la joya de la corona de la Federación, huérfana de técnico, y la llamada de atención de algún peso pesado han acabado con las incógnitas.

La vuelta de Scariolo era cuestión de tiempo por las peculiares condiciones a las que está sujeto el cargo. Ningún técnico que esté al frente de un equipo de la Liga Endesa puede dirigir al equipo nacional. Es inaudito, pero es lo que hay. Desde la Federación se trató de impulsar en repetidas ocasiones el desbloqueo de la situación, pero no encontró respuesta afirmativa alguna desde la ACB. Descartada esa opción, las opciones se reducían mucho. La Federación buscaba alguien con peso internacional, que conociera la casa, que tuviera el respeto de los jugadores y que tuviera la suficiente manga ancha con un grupo acostumbrado a gobernarse a sí mismo con mucha frecuencia. Ahí surgía la figura casi en exclusiva de Scariolo. Por si hicieran falta más méritos, el de Brescia tiene una conexión muy especial con Pepe Sáez. A falta del anuncio oficial, la intención de Scariolo es firmar hasta los Juegos de Río porque el gran objetivo de esta nueva etapa es precisamente ése: clasificarse para una cita olímpica que serviría para la despedida de la mítica generación del ochenta. Y para alcanzar esa meta hay que llegar a la final del próximo Eurobasket. Lo contrario –si se acaba entre la tercera y la sexta plaza en el torneo continental– obligaría a la disputa del Preolímpico a principios de julio de 2016, un reto mayúsculo que supone más tiempo de concentración, más entrenamientos y menos opciones para lograr una medalla en Río.

Aunque desde la Federación se insiste en que a más de dos meses no se puede saber con qué jugadores se contará en el Eurobasket todo apunta que para el sí de Scariolo es imprescindible la presencia de las estrellas del equipo. Y aquí aparece la figura de Jorge Garbajosa, una especie de «hermano mayor» de todos los internacionales, el hilo directo entre los jugadores y la Federación. El viaje que Garbajosa y Pepe Sáez realizaron el pasado mes de febrero al «All-Star» de Nueva York aparece como el momento decisivo para conocer la predisposición de los hermanos Gasol. Pau y Marc siguen inmersos en la lucha por el anillo en la NBA y, salvo lesión, la presencia de ambos en el equipo es bastante factible. El sí de Pau es la clave de todo y el factor decisivo para que otros jugadores se impliquen un verano más con la Selección. En el grupo todavía duele lo que sucedió en el Mundial. La fase final del Eurobasket es en Francia y al fondo aparecen los Juegos: el momento de decir adiós para muchos.

Muchas luces y alguna sombra de 2009 a 2012

- El primer oro Europeo. España se proclamó por primera vez campeona de Europa en Polonia 2009 con una actuación brillante en los cruces. Los resolvió por una diferencia media de 20 puntos.

- La reválida en Lituania. España reeditó el título de campeona continental dos años después con un torneo casi perfecto. Navarro, con una fase final asombrosa, fue el Jugador Más Valioso del torneo.

- La plata de Londres. España soñó con el oro durante 38 minutos. Cayó por 107-100 en un partido memorable.

- Pesadilla ante Inglaterra. España estuvo cerca de no superar la primera fase del Eurobasket 2009.

- El triple de Teodosic. Una canasta desde nueve metros del serbio apartó a España, sin Pau ni Calderón, de las medallas en Turquía 2010.