Cara a Cara: ¿Son los árbitros una excusa para tapar el mal juego del Barça?

Neymar
Neymar

SÍ. Triste discurso de malos perdedores

Alfredo Duro

Te voy a resumir la situación en un par de tuits que pudieron leerse ayer durante el partido, cuando el fútbol del Betis tenía contra las cuerdas al Barcelona y el gol era una simple cuestión de tiempo. Estoy convencido de que no te costará entender la relación que tienen con la realidad porque los dos llevan tu firma y aparecen en la cuenta de @CarmeBarcelo:

1.- «Dos palos consecutivos llevaba el Betis. A la tercera llegó el gol de Alex Alegría. Merecidísimo 1-0, min. 74».

2.- «En casa estamos de acuerdo: el peor partido del Barça esta temporada». #espabilandoseñores

Supongo que, después de esto, tendrás el buen gusto de admitir que, todo lo demás, se reduce a una triste excusa de mal perdedor.

Desde comienzo de temporada, y muy especialmente las últimas semanas, se demuestra que la idea futbolística del Barcelona y toda la parafernalia que la ha adornado durante estos años ha quedado limitada al talento de Messi. No queda ni rastro de aquella excelencia que nos vendíais como si no existiera otra cosa. Ni tan siquiera se puede recurrir a la insoportable cantinela de la posesión para mantener viva una idea que no se ve. Los experimentos de Luis Enrique con Digne, Mathieu, André Gomes, Arda Turan y compañía no aportan un gramo de fútbol. La única solución se llama Messi.

- Ya no habláis de fútbol

Qué poco se oía hablar de tecnología y arbitraje en Barcelona en aquellos tiempos en los que se pulverizaban los récords de penaltis a favor y el contrario acababa todos los partidos con uno menos. Entonces, cuando los errores arbitrales dejaban el camino libre de obstáculos, gente como Piqué y tú misma tirabais de ironía y acusabais a los demás de malos perdedores. Ese doble lenguaje os ha desenmascarado. Os queréis subir a un carro que hace poco os servía para alimentar el ego y la soberbia. Ya no habláis de fútbol, como los malos perdedores.

NO. No se trata de llorar, sino de denunciar

Carme Barceló

Hernández Hernández debería repetirse a sí mismo, tantas veces como su apellido y multiplicadas por mil, el error garrafal que cometió y que ha dado la vuelta al mundo. No estamos hablando, querido Duro, de un detalle nimio o una jugada que pueda llevar a la confusión. No. Ese balón de Jordi Alba que superó claramente la línea no fue un «gol fantasma». Fue un gol con todas las letras, tres, que privó al Barça de los tres puntos, tres. No hablamos de tapar, excusar o llorar. Estamos denunciando a un colectivo arbitral que se niega a reconocer un desastroso nivel de calidad que viene mostrando semana tras semana. Que el Barça disputó el peor partido de esta temporada lo escribí yo cuando aún no habían pitado el final. Porque la autocrítica y el reconocimiento de los defectos propios y las virtudes ajenas es un ejercicio sanísimo que tú no sueles practicar, compañero. Debe ser por eso que te llamó tanto la atención mi comentario, claro. El Betis hizo un buen partido, sí, pero no supo aprovechar el mal momento azulgrana, al que le sonó el despertador tras el 1-0. ¡Y mira que tuvo minutos! Pero una cosa no quita la otra: lo de ayer fue un escándalo sin precedentes.

- Otro error más

Suma y sigue. No cesan las equivocaciones, que caminan en paralelo al esfuerzo titánico de un equipo para superar esas adversidades. Es difícil avanzar contracorriente. Un mal partido veo que te da argumentos para atizar al Barça y apartar los ojos de lo que parece peligrosamente activado en pos de un objetivo como el que en su día denunció el Cholo Simeone.

- Duele el tridente

Qué más quisieran algunos que tener un tridente en el que apoyarse en los buenos, regulares y malos momentos. Messi, Suárez y Neymar siguen asistiendo, goleando y cumpliendo. Nadie les pita, ni les cuestiona. Te recuerdo que siguen vivitos y coleando en las tres competiciones...