Modric o no Modric

La esencia de Croacia depende de Luka. La selección juega al escondite con su lesión

Modric no tiene rotura y podría jugar hoy, según el seleccionador croata
Modric no tiene rotura y podría jugar hoy, según el seleccionador croata

La esencia de Croacia depende de Luka. La selección juega al escondite con su lesión

«Modric es uno de los jugadores más valiosos. Sobre él gira la selección croata y también el Real Madrid», aseguró ayer Vicente del Bosque. No desveló ningún secreto: sólo hay que repasar los dos partidos de la selección croata en la Eurocopa o la temporada del Real Madrid. Lo mejor del ataque gira en torno a él y, además, da equilibrio atrás. Ha aprendido a robar balones y ahora es un experto en ese arte. Luka es un futbolista sensacional, que en el estreno de Croacia marcó un golazo. En el segundo choque, cuando se retiró del campo, su equipo iba ganando 2-0. Al acabar el encuentro, empataron a dos. «Vamos ver cómo se encuentra Modric. Aún no está decidido que no vaya a jugar. Hay varias soluciones en su lugar e incluso podemos cambiar el sistema. Está claro que si no juega es un hándicap para nosotros», decía el pasado domingo Cacic, el entrenador croata. Sin él es probable que su selección se conforme con el empate y pasar como segunda. Sabe que sin Modric pierde muchas prestaciones. Ganar a esta España sin él es casi una utopía.

Por eso la selección croata mantiene la duda y el secreto acerca del estado del jugador del Real Madrid. Ayer, Cacic continuó con el mismo discurso del domingo. O mejor, lo cambió un poco, pero para ser menos claro: «La resonancia magnética a Modric confirma que no hay rotura, pero aún no sabemos si puede jugar contra España», confirmaba el seleccionador en la conferencia de prensa. Después del partido contra la República Checa parecía evidente que no iba a jugar el choque de hoy. Después, nadie ha querido ser tajante, nadie ha querido dar pistas, para mantener la incertidumbre, para que en España piensen que pueden encontrarse con Modric en el campo.

Contra Chequia, cuando fue sustituido, su recambio fue Kovacic, compañero en el Real Madrid y uno de sus grandes amigos en el mundo del fútbol. Es más joven, tiene tendencia a conducir demasiado el balón y le falta el conocimiento del fútbol que tiene Modric. Por eso Cacic duda tanto. Una victoria daría a Croacia el primer puesto del grupo y, por tanto, se enfrentaría a un tercero en los octavos. Al segundo del grupo D, sin embargo, ya le espera Italia. «No vamos a jugar haciendo cálculos ni va a haber pacto; saldremos a ganar como siempre, aunque España sea el mejor equipo del mundo», continuaba Cacic.

Italia es un hueso duro, un equipo experimentado. Croacia puede jugársela contra España para intentar un cruce sencillo o reservarse y darlo todo contra la selección italiana. O incluso quedarse fuera, si España les mete varios goles y Chequia gana con holgura su encuentro. Todo les puede pasar. «Mejor no arriesgar con Modric ante España, así se recupera mejor, lo vamos a necesitar en los siguientes partidos», decía Perisic. Pero los croatas temen que todo se tuerza y no sea posible jugar más encuentros. Su duda es la de siempre: ser o no ser, Modric o no Modric.