Deportes

Catar compra la sonrisa de Beckham por 177 millones de euros

Los organizadores del Mundial 2022 quieren limpiar su imagen en el exterior

El exfutbolista David Beckham.
El exfutbolista David Beckham.

Catar sigue trabajando para mejorar su imagen en el exterior, muy dañada después de que un informe publicado por el diario The Guardian desvelara la muerte de 6.500 trabajadores en las obras de construcción de los estadios que acogerán el Mundial de fútbol de 2022. Las organizaciones que defienden los derechos humanos también llevan años denunciando que Catar es uno de los países donde la homosexualidad está perseguida penalmente, incluso con la posibilidad de llegar a imponer la pena de muerte. Amnistía Internacional ha llegado a calificar al Mundial de Catar 2022 como “la copa mundial de la vergüenza”.

Para tratar de limpiar esa imagen, las autoridades cataríes han elegido el camino del dinero y están dispuestas a invertir el que haga falta para intentar cambiar la visión que hay de Catar en el exterior. Su última maniobra en esta estrategia de blanqueamiento del país ha sido firmar un acuerdo de diez años con el exfutbolista David Beckham para que sea una de las caras del Mundial 2022. A cambio de que ponga su sonrisa al servicio de Catar, Beckham percibirá 177 millones de euros, 17,7 por año.

Según el diario The Sun, Beckham consultó a su mujer, Victoria, antes de aceptar este millonario contrato. El exfutbolista habría viajado durante este mes a Doha para cerrar el acuerdo y allí las autoridades cataríes le habrían garantizado que los aficionados homosexuales estarán seguros durante el Mundial y podrán exhibir banderas arcoíris en el torneo. Durante esta maniobra de convencimiento, las autoridades también le habrían hablado del aumento de la presencia de mujeres en el Gobierno de Catar. “David cree en el compromiso de Catar con el progreso y que el Mundial, el primero en un país árabe, podría contribuir a un cambio positivo importante”, declaró a la prensa inglesa una persona cercana a Beckham. Activistas y organizaciones a favor de los derechos humanos han criticado a Beckham por haber aceptado este contrato, acusándole de poner el dinero por encima de todo en sus prioridades.

Amnistía Internacional trabaja desde hace tiempo para que los 6.500 trabajadores fallecidos en las obras de los estadios del Mundial de 2022 no sean más y pidió “a la FIFA y a los patrocinadores que actúen inmediatamente para proteger a los trabajadores migrantes frente a los abusos en Catar”. “Migrantes procedentes de Bangladesh, India y Nepal que trabajan en la reforma del emblemático estadio Jalifa y en la denominada Aspire Zone están siendo explotados. Algunos son objeto de trabajo forzado. No pueden cambiar de trabajo, no pueden salir del país y suelen tener que esperar meses para cobrar sus salarios. Mientras, la FIFA, sus patrocinadores y las empresas de construcción implicadas se preparan para obtener ingentes beneficios económicos de la celebración del torneo”, denunció Amnistía Internacional.

“Estamos hablando de jornadas laborales interminables, muchas veces al aire libre con temperaturas tremendamente elevadas. Hasta mediados de 2020 trabajadores migrantes en Catar ni siquiera podían acudir a la justicia en caso de enfrentamiento con sus empleadores”, declaró a LA RAZÓN Carlos de las Heras, portavoz de Amnistía Internacional y experto en Derechos Humanos y Deporte. “Sí es cierto que en los últimos años ha habido algunas reformas, pero la aplicación de esas reformas todavía está un poco en el aire. Y ahí es importante el papel de la FIFA y lo que le estamos pidiendo es que presione a Catar para que se mejore la situación de los trabajadores migrantes en el país”, añadió De las Heras. Fue Amnistía Internacional quien informó a la FIFA de que no se estaba pagando a los trabajadores que participaban en la construcción de los estadios y se corrigió esa situación.

Amnistía Internacional también duda de la versión oficial dada por el Gobierno de Catar sobre las causas del fallecimiento de esos 6.500 trabajadores que han perdido la vida en la construcción de los estadios. “Ha habido informes de las autoridades de Catar que califican como naturales las muertes de muchas de estas personas migrantes. Efectivamente son naturales porque son por consecuencia de un fallo respiratorio, un fallo cardiaco. Eso es una muerte natural, pero si analizamos qué ha llevado a esa fallo cardiaco o respiratorio no estaríamos tan de acuerdo en hablar de muertes naturales”, aseguró De las Heras.