La pelea de Amnistía Internacional y el fútbol por los derechos humanos en Qatar

6.500 trabajadores han muerto en las obras del Mundial de Qatar 2022 y Amnistía Internacional lucha para que no haya más

Duisburg (Germany), 25/03/2021.- Germany'Äôs starting eleven wear jerseys reading "Human Rights" as they line up prior to the FIFA World Cup 2022 qualifying soccer match between Germany and Iceland in Duisburg, Germany, 25 March 2021. (Mundial de Fútbol, Alemania, Islandia) EFE/EPA/TOBIAS SCHWARZ / POOL
Duisburg (Germany), 25/03/2021.- Germany'Äôs starting eleven wear jerseys reading "Human Rights" as they line up prior to the FIFA World Cup 2022 qualifying soccer match between Germany and Iceland in Duisburg, Germany, 25 March 2021. (Mundial de Fútbol, Alemania, Islandia) EFE/EPA/TOBIAS SCHWARZ / POOLTOBIAS SCHWARZ / POOLEFE

«Noruega, Alemania. ¿Cuál es el siguiente?». Eso se podía leer en la camiseta con la que saltaron al campo los internacionales noruegos antes de enfrentarse a Turquía en La Rosaleda por debajo de la leyenda «Derechos humanos», que ya habían lucido antes del partido del debut contra Gibraltar en la fase de clasifación para el Mundial de Qatar.

Alemania también ha posado antes de sus encuentros de clasificación con camisetas en defensa de los derechos humanos. En su caso cada internacional llevaba una letra en su camiseta hasta componer la leyenda «Human Rights». El siguiente fueron los Países Bajos, que también se sumaron antes de su segundo partido ante Letonia a la iniciativa en defensa de derechos humanos y laborales para los trabajadores migrantes en Qatar.

Un informe publicado por el diario británico «The Guardian» habla de 6.500 fallecidos en la construcción de los estadios. «Ha habido informes de las autoridades de Qatar que califican como naturales las muertes de muchas de estas personas migrantes. Efectivamente son naturales porque son por consecuencia de un fallo respiratorio, un fallo cardiaco. Eso es una muerte natural, pero si analizamos qué ha llevado a esa fallo cardiaco o respiratorio no estaríamos tan de acuerdo en hablar de muertes naturales», explica Carlos de las Heras, portavoz de Amnistía Internacional y experto en Derechos Humanos y Deporte.

La mayoría de trabajadores migrantes en los estadios e infraestructuras qataríes para albergar el mundial proceden del sudeste asiático y el recuento de muertos por países es escandaloso. Según el informe publicado por «The Guardian» hay 2.711 trabajadores fallecidos procedentes de la India, 1.641 de Nepal, 1.018 de Bangladesh, 824 de Pakistán y 557 de Sri Lanka.

Para mejorar las condiciones de esos trabajadores hace campaña Amnistía Internacional. «Coincidiendo con el inicio de la fase de clasificación para el Mundial de Qatar en 2022 en 27 oficinas de Amnistía Internacional en todo el mundo hemos lanzado una campaña dirigida a la FIFA para que eleve su voz y presione a las autoridades qataríes para que las reformas que han hecho en los últimos años pasen de la teoría a la práctica», explica Carlos de las Heras. «Sí es cierto que en los últimos años ha habido algunas reformas, pero la aplicación de esas reformas todavía está un poco en el aire. Y ahí es importante el papel de la FIFA y lo que le estamos pidiendo es que presione a Qatar para que se mejore la situación de los trabajadores migrantes en el país», añade.

«Estamos hablando de jornadas laborales interminables, muchas veces al aire libre con temperaturas tremendamente elevadas. Hasta mediados de 2020 trabajadores migrantes en Qatar ni siquiera podían acudir a la justicia en caso de enfrentamiento con sus empleadores. El sistema kafala que rige la legislación laboral también preveía que los trabajadores para cambiar de trabajo o incluso para salir del país necesitaban el permiso del empleador. Esto con las reformas ya no es así, pero estas reformas no se está aplicando correctamente», asegura De las Heras. Fue Amnistía Internacional la que informó a la FIFA de que no se estaba pagando a los trabajadores que participaban en la construcción de los estadios y se corrigió esa situación.

Pero la dignificación de los trabajadores migrantes no se refiere sólo a las condiciones de trabajo. «También hay muchas mujeres que están trabajando en el ámbito doméstico y se ven con jornadas de entre 14 y 16 horas diarias sin librar ningún día y con unas condiciones de vida muy complicadas. Muchas veces todos los trabajadores o la gran mayoría de los que están en el ámbito de la construcción de los estadios están alojados en barracones, con temperaturas muy altas en verano. Las condiciones de vida tampoco son las más adecuadas», asegura el portavoz de Amnistía Internacional.

Los trabajadores migrantes no se dedican únicamente a la construcción de los estadios. «Cuando se celebre el Mundial la gran mayoría de infraestructuras van a estar construidas por trabajadores migrantes. El 95 por ciento de la mano de obra que hay trabajando en Qatar es población migrante, la gran mayoría del sudeste asiático y de África. Además de estadios están haciendo hoteles, carreteras, restaurantes, bares...», afirma De las Heras.

Amnistía Internacional agradece gestos como los de las selecciones de Noruega, Alemania y Países Bajos y trabaja para que España también colabore, pero no ha encontrado todavía respuesta en la Federación. «Lo seguimos intentando. Después de la poca respuesta que tuvimos por su parte en cuanto a la organización de la Supercopa en Arabia Saudí el año pasado no nos rendimos. Nos hemos dirigido por carta al presidente, a Luis Rubiales, pidiéndole una reunión o algún tipo de intercambio de información», reconoce el portavoz de Amnistía. Pero sin éxito.

Lo que no piden es el boicot al Mundial. «Amnistía Internacional en ningún momento va a pedir que se lleve a cabo ningún tipo de boicot porque no es política de la organización. Nosotros lo que hacemos es pedir a las selecciones participantes y a la FIFA como entidad organizadora que se utilice este evento para destacar la situación de los derechos laborales de los trabajadores migrantes en Qatar», asegura.