Real Madrid

¿Un futuro sin Ronaldo ni Bale?

Sergio Ramos dijo hoy, tras ser preguntado por las palabras de Cristiano que el portugués es una pieza clave "y no estaría en ningún sitio mejor que aquí”

Gareth Bale y Cristiano Ronaldo
Gareth Bale y Cristiano Ronaldo

Primero Ronaldo y después Bale. La fiesta completa del Madrid duró ayer segundos, lo que tardaron los micrófonos en acercarse a los dos jugadores que con sus chilenas han llevado al Madrid hacia la conquista de la decimotercera

Primero Ronaldo y después Bale. La fiesta completa del Madrid duró ayer segundos, lo que tardaron los micrófonos en acercarse a los dos jugadores que con sus chilenas han llevado al Madrid hacia la conquista de la decimotercera. Sin tiempo casi para celebrar la victoria, ambos dejaron en el aire su futuro. Si ya se preveía que iba a ser un verano de movimientos en los despachos del Real Madrid, ayer los jugadores estrella lo confirmaron. No dijeron directamente que se iban pero sí que dejaron el camino lleno de dudas acerca de su posible continuidad.

Primero fue Ronaldo. Le preguntaron después del partido que cuál chilena había sido mejor, si la suya en Turín o la de Bale ayer en Kiev. El portugués sonrió, mientras bebía agua, y respondió. “Eso da igual, lo que importa es ganar y celebrar el título”. Hasta ahí bien. El problema llegó después. La entrevista era la típica a pie de campo, con los compañeros corriendo detrás, con la Copa, el público ya sin saber a quién abrazar, ese delirio que se ha vuelto tan rutinario para el Madrid, tan felizmente rutinario. Es un momento para hacer más o menos las mismas preguntas y para contestar acerca de la felicidad, acordarse de los madridistas, de la familia, de lo que sea. Pero el periodista de BeIN le dijo a Ronaldo si se veía encabezando este proyecto tan ganador los próximos años. “Fue bonito estar en el Madrid”, contestó de repente el portugués. Lleva demasiado tiempo en España como para pensar que pudo ser un error al hablar en castellano, que utilizó mal los verbos, que tanta guerra dan a los extranjeros. “Suena a despedida”, insistió el periodista. “En los próximos días daré una respuesta. Ahora hay que disfrutar del momento. El futuro de cualquier jugador no es importante. Hemos hecho historia”.

Pero ya había soltado la bomba. La temporada pasada al menos esperó a la Copa Confederaciones para filtrar a la prensa que no estaba a gusto en el Real Madrid ni con los problemas con Hacienda y que se quería ir. Esta vez, con el trofeo aún caliente, pasando de mano en mano, en pleno éxtasis por ser un equipo que entra en la leyenda al conseguir la tercera Champions consecutiva, un conjunto que abre la puerta de lo legendario, en ese momento, Cristiano pidió el protagonismo. “¿Estás muy serio?”, insistió el periodista. “Disfrutad del momento, del equipo. El futuro de los jugadores no es importante. En los próximos días voy a hablar...”.

Ya durante esta temporada, cuando el Madrid no pasaba por su mejor momento en la Liga, Cristiano mandó mensajes mediante la prensa asegurando que seguía queriéndose ir y en el Madrid no se lo tomaron a broma porque sabían que esta vez el asunto iba en serio. Pero todo el club necesitaba focalizar su atención en levantar una temporada que se iba torciendo. La llegada de las eliminatorias de la Champions, el despertar del equipo, que se lanzaba hacia la decimotercera, dejó el asunto un poco de lado, pero el portugués no tardó nada en volverlo a poner en el foco.

Los micrófonos se acercaron después a Bale, que no fue titular y antes del partido ni siquiera se entrenó con los suplentes, como queriendo dejar claro su enfado. Fue el primer cambió y el jugador que decantó el partido y el título para los blancos. Pero jugar las segundas partes y perderse partidos importantes como le ha sucedido en Champions le ha dejado huella. “Necesito jugar cada fin de semana, tengo que sentarme con mi agente y hablar”, aseguró el futbolista galés, que quiere más protagonista y sabe que su partido contra el Liverpool le ha puesto en el mercado.