Madrid y Barça: la crisis no es para ellos

Los dos grandes gastarán este verano más de 100 millones en refuerzos. El resto, condenado a vender para subsistir y fichar gratis

Madrid- Mientras el Barcelona y el Real Madrid «peleaban» por pagar más de 50 millones por Neymar, el 80 por ciento del resto de clubes de Primera División suspiran por conseguir gratis algún descarte de los dos grandes. Es la Liga bipolar, la de las dos velocidades, algo tan evidente sobre el terreno de juego como en los despachos. Real y Barça son dos transatlánticos para los que la crisis no es más que una marejadilla comparada con su capacidad para generar ingresos. Es una cuestión de cuota de mercado y aquí también el título es cosa de dos. En la NBA, el potencial económico de los Lakers, instalados en la ciudad más importante de California (la décima economía mundial) no es comparable con el de los Thunder de Oklahoma; por lo que el Betis o el Mallorca nunca podrán medirse con los clásicos. En la Liga de baloncesto estadounidense algunas medidas (el impuesto de lujo, por ejemplo) hacen que las cosas se igualen en la cancha, pero en el fútbol no hay manera. El que más tiene más gasta y mientras la crisis económica exprime la caja registradora de los modestos, blancos y azulgrana siguen a un ritmo inalcanzable. Casi 90 millones ha gastado el Madrid en los dos últimos cursos y 93 el Barcelona. La Real, que aspira a entrar en la «Champions», sólo pudo invertir 4,3.

La comparación es imposible, y más si se tiene en cuenta que este verano, mientras la recesión sigue su camino, Florentino y Rosell han decidido abrir su billetera. La temporada no ha sido buena para ninguno de los dos y necesitan caras nuevas para reactivar la ilusión. Más de 100 millones están dispuestos a poner en circulación los dos presidentes. El culé ya tiene a Neymar, pero necesita un central y tanto Thiago Silva como Hummels están valorados en bastante más de 30. En el Real Madrid se espera a Bale (70), Isco (35), Cavani (55) o Agüero (50), con lo que parece claro que se va a superar el gasto de las últimas pretemporadas. Los pequeños se quejan de la imposibilidad de competir, empezando por un reparto de derechos de televisión que otorga 140 millones a los dos primeros, dejando sólo 342 a repartir entre los otros 18. El presidente del Sevilla amenazó con la escisión en busca de más justicia, pero si se miran las audiencias cuando juegan y no juegan los grandes, o los famosos «pinchazos» de los tiempos del «pay per view», el reparto resulta más que coherente. Sin unos grandes con tanto poder, luchar contra los jeques que han colonizado Europa sería imposible y seguramente la Liga de las estrellas no sería tal, porque Cristiano, Messi y Neymar harían disfrutar a los aficionados alemanes e ingleses. Para los pequeños es imposible retar a los gigantes, pero sin ellos quizá ni siquiera podrían existir en la élite, ni la Liga tendría tanto protagonismo en la «Champions League».

La «clase media» tampoco tiene una vida fácil y depende de «milagros» como el de Simeone este año y de vender bien para poder comprar. El Atlético pudo tener a Falcao y Arda porque vendió a De Gea y al «Kun». Ahora el colombiano se convertirá en 60 millones y la clave será acertar con el siguiente crack para mantener el nivel mientras cumple con Hacienda.