Al Madrid se le escurre la victoria

Tuvo muchas ocasiones antes del descanso y dominó el choque después. Se adelantó dos veces y en ambas se dejó empatar

Tuvo muchas ocasiones antes del descanso y dominó el choque después. Se adelantó dos veces y en ambas se dejó empatar

Dos veces se adelantó el Madrid en Las Palmas y las dos veces se dejó empatar, mucho más dolorosa la segunda, cuando el partido parecía cerrado, tenía el balón y el rival parecía cansado. Pero empataron los locales y al Madrid se le quedó cara de estupefacción. En dos partidos se le han escapado cuatro puntos, ha perdido su ventaja y se encuentra con un montón de preguntas sin resolver, cuando hasta hace cuatro días, la vida parecía ir cuesta abajo y sobre ruedas. Ahora, hay que volver a remar y encontrar solución a un equipo que presumía de gol y se ha quedado sin él.

Porque siempre se ha hablado de la pegada del Madrid, pero ayer, a campo abierto, durante la primera mitad, cuando el choque fue a cara o cruz, con los dos equipos presionando muy arriba y dejando huecos detrás, el equipo de Zidane llegó más de diez veces a la portería rival y sólo marcó un gol. Presionó bien durante algunos minutos, robó el balón en zona de peligro y salió con velocidad arriba. Se aprovechó del trabajo incansable de Morata, hasta que se agotó. Puede que el conjunto de Quique Setién tuviera más el balón, pero era el Madrid quien hacía daño.

Zidane volvió a sorprender con la alineación y puso a Asensio en la zona de la media punta, dejando a Modric y Kroos como mediocentros, un dibujo más vertical y que podía romper el equilibrio del equipo. No tuvo el balón durante la primera mitad, pero sí que fue profundo y supo colocarse para robar la pelota, algo que le cuesta aprender. Robaba muy cerca del área rival y ahí empezaba a atacar. Así nació el tanto de Asensio: Nacho se llevó un balón en el centro del campo cuando Las Palmas salía y encontró pista libre hasta la portería rival. Asensio aprovechó el rechace.

El partido parecía encarrilado, pero en una llegada aislada, los locales empataron tras un rebote y una mala colocación de la defensa blanca. Modric y Kroos miraban juntos el rechace y Casemiro lo hacía desde casa. Tana remató sin ningún problema.

Tras el descanso había que empezar de nuevo, pero esta vez el partido cambió de cara. El vértigo de la primera mitad cambió de marcha. Se redujo el ritmo, mientras el Madrid iba comiendo el terreno según pasaban los minutos. Con más control del balón, jugando ya con la pelota en el campo rival, sin tanta prisa, con paciencia, el equipo de Zidane fue haciéndose con la situación, pero los minutos caían y agobiaban. Llegó entonces el golpe de mano del entrenador francés. El primero de la noche: quitó a Asensio y dio paso a Benzema, no a un centrocampista. Si ya había dibujado el 4-2-4 con Asensio, al sacar a Benzema lo acentúo. No le gustaba el empate, quería ganar, quería todo. Tuvo ambición el entrenador y la tuvo el equipo, que fue por el partido sin mirar atrás.

Las Palmas se asustó, se olvidó de la pelota, del estilo, e intentó no sufrir. Pero recibió el segundo, de Benzema, tras otro robo de Nacho, y el partido se dio por cerrado, definitivamente. Nadie pensaba que después de ponerse dos veces por delante en el marcador, el Madrid iba a dejar escapar una victoria que tanto necesitaba.

Zidane, mientras, varió de nuevo el dibujo porque ya no podía jugar con riesgo y necesitaba equilibrar al equipo. Quizá pensando en el partido del martes de la Champions o porque vio que Ronaldo era el futbolista más cansado de los que estaban en el campo, le quitó. Cristiano se fue enfadado. Había empezado el partido con poca precisión, pero según iban avanzando los minutos, y más situado en la banda izquierda, fue entrando más en juego y fue decisivo.

Pero Zidane quería un centrocampista y evitar los riesgos. Depués seguiría poblando la zona central con la entrada de Isco y la salida del campo de Morata. El Madrid tenía ya la pelota, todo controlado. parecía. Las Palmas parecía un equipo rendido, después de un gran trabajo y esfuerzo en la primera mitad. Nada parecía estar en peligro, pero sí lo estaba. Los locales apenas habían llegado en la segunda parte y no tenía pinta de que lo fuesen a hacer, hasta que lo hicieron, a Araujo le favoreció el rechace de Casilla y se metió en la portería. Se encontró con el empate y el Madrid, estupefacto.

Así ha sido el partido en directo

Ficha técnica:

2. Las Palmas: Javi Varas; Míchel Macedo, David García, Aythami Artiles, Dani Castellano; Roque Mesa; Momo (Araujo, min. 69), Vicente Gómez, Jonathan Viera (El Zhar, min 54), Tana; y Livaja (Lemos, min. 88).

2. Real Madrid: Kiko Casilla; Carvajal, Varane, Ramos, Nacho; Modric, Kroos, Asensio (Benzemá, min. 64); Bale, Morata (Isco, min. 80) y Cristiano Ronaldo (Lucas Vázquez, min. 72).

Goles: 0-1, min. 33: Marco Asensio. 1-1, min. 38: Tana. 1-2, min. 67: Benzemá. 2-2, min. 85: Araujo.

Árbitro: Xavier Estrada Fernández (Comité Catalán). Mostró tarjeta amarilla a los jugadores locales Roque Mesa (min. 23), David García (min. 54) y Tana (min. 90+1), y a los visitantes Kroos (min. 58) y Carvajal (min. 77).

Incidencias: partido disputado hoy en el Estadio de Gran Canaria, ante 22.520 espectadores, según informó el club local. Realizó el saque de honor el equipo de vela del Real Club Náutico de Gran Canaria que se proclamó campeón del mundo en la Clase 420. EFE