Real Madrid

El Madrid gana a Osasuna con un gran partido de Isco

El gol del centrocampista y el cambio de sistema de Zidane dieron un vuelco al partido y permitieron mandar al Real Madrid. Sergio León tiró de Osasuna durante la primera mitad

Isco celebra con Morata el gol que dio la victoria al Real Madrid
Isco celebra con Morata el gol que dio la victoria al Real Madrid

Se ordenó el Madrid, cambió su dibujo por la lesión de Danilo en la segunda mitad y por fin pudo controlar y ganar un partido loco en la primera parte, en la que Osasuna se dejó el alma para hacer frente al líder y no supo guardarse ni un poco de oxígeno para después del descanso.

Se ordenó el Madrid, cambió su dibujo por la lesión de Danilo en la segunda mitad y por fin pudo controlar y ganar un partido loco en la primera parte, en la que Osasuna se dejó el alma para hacer frente al líder y no supo guardarse ni un poco de oxígeno para después del descanso. Fueron 45 minutos a lo loco, confuso el equipo de Zidane, con las ideas más claras los locales, sobre todo Sergio León, un jugador excepcional al que le salió todo lo que pensaba. Hizo el tanto de Osasuna, pero es que cada vez que tocaba el balón temblaban los centrales. El delantero osasunista duró sesenta minutos, los que duró su equipo, para después ser dominado por el líder, que nunca imaginó que iba a acabar el encuentro con un control tan claro, de manera tan plácida. Sólo un tiro de Sergio León al final hizo preocuparse al Madrid. Si el delantero juega así sólo la mitad de los partidos, ya conviene ficharle.

El cansancio de Osasuna influyó en el cambio del encuentro, pero es más que posible que el cambio de sistema hiciese que el Madrid se sintiese más cómodo. Desde hace un par de meses Zidane le ha cogido gusto a eso de innovar en los esquemas. Dice que lo hace por las necesidades del equipo o para sorprender al rival, el caso es que hay días en los que es complicado, no adivinar las alineaciones, si no saber cómo va a jugar el líder. Ayer empezó con la defensa de tres centrales y los dos laterales largos: a un lado Marcelo y al otro Danilo. El plan es asegurarse atrás y, se supone, permitir que los laterales puedan subir sin preocuparse. Sin embargo, el fútbol no es lógico o no funciona con una lógica tan evidente. Con ese sistema, Marcelo, por ejemplo, se tendría que sentir con mayor libertad para irse al ataque y aparecer en el área rival con mayor frecuencia de la que lo hace habitualmente. Pero no: uno de los grandes problemas del conjunto blanco en la primera mitad fue que los laterales no sabían dónde situarse.

Con Danilo, en muchos días, es una sensación habitual (y suyo fue el fallo del que nació el tanto osasunista), pero con Marcelo es extraño verle siendo intrascendente en el juego. Pese a arrancar desde más adelante, es menos profundo, quizá porque pierde el factor sorpresa, quizá porque necesita más metros para romper a los rivales. Sea por lo que sea, Marcelo es un lateral que ataca mejor cuando hace de lateral.

Le costó al Madrid jugar bien durante esos minutos y abusó de los balones largos para evitar la presión del rival. Los equipos van a buscar al líder y le complican mucho la vida. Uno de los planes para sacar el balón fue que Casemiro, como ya hacía en muchos partidos de la temporada pasada: se adelanta unos metros y deja a los jugadores más técnicos, ayer Modric e Isco, sacar la pelota. A veces, la situación parece absurda, porque Isco empieza a jugar como mediocentro y Casemiro es el media punta, sin contacto con el balón. Con Modric recién vuelto de una lesión, fue Isco quien tuvo que llevar el peso del juego cuando más difícil era jugar. Los jugadores de Osasuna estaban frescos y perseguían al rival a cualquier esquina del campo. Fue ahí cuando el andaluz pidió la pelota e intentó hacer jugar a su equipo. Fue protagonista, sobre todo al final, cuando estuvo más vivo que nadie para marcar el segundo tanto del Madrid, el que le dio la victoria.

Hasta ese momento, al líder le tocó sufrir. Había marcado primero Ronaldo, en la mejor jugada de los blancos en la primera mitad, cuando pudo bajar el balón al suelo y entró Benzema en contacto con él. Se inventó un pase a Ronaldo para que el portugués hiciera su trabajo.

El gol no ordenó al Madrid ni restó orgullo a los locales. El primer tiempo fue extrañamente igualado entre dos equipos en los dos polos de la tabla. Todo cambió con el gol de Isco y el Madrid, con cuatro defensas, mandó sin problemas y sin asustarse por el ambiente de El Sadar. El toque amansa todo.

Sólo Carvajal descansa de los «lesionados»

Estaba Carvajal en el banquillo y ahí se quedó. Zidane lo guarda para el partido del miércoles contra el Nápoles, para la ida de los octavos de la Liga de Campeones. Es un ex lesionado en el Real Madrid. Uno más. En el once titular de ayer estaban Marcelo y Modric, que se han tirado un tiempo sin poder participar. El lateral fue un delantero más durante muchos tramos del partido, como siempre; y el centrocampista fue de menos a más. Cuando apareció fue para que su equipo tomara el mando del choque en la segunda mitad. También tras el descanso entró James, que llevaba un mes parado. Se le vio trabajador y tratando de filtrar pases. Justo cuando el colombiano empezaba a ganar algo de peso, llegaron las lesiones musculares y el parón. Pero ya está otra vez aquí. Estaba preparado para jugar el pasado fin de semana ante el Celta, pero como se aplazó, tuvo unos días más para seguir su recuperación. Poco a poco va recuperando el Madrid a todos sus jugadores doloridos. Sólo queda uno, Bale, a quien tampoco le queda demasiado.

- Así ha sido el partido en directo