«Garrotazo» de oro

España confirma que es una potencia en piragüismo con cinco medallas en el Mundial

El Mundial de piragüismo de Portugal ha servido para confirmar a España como una potencia en piragüismo. Cinco medallas es el botín recaudado, redondeado en la jornada de ayer con el oro de Carlos Garrote, que completó en los últimos 78 días un doblete de ensueño al encadenar su título de ayer al europeo, logrado el 10 de junio, en el K1 200.

El Mundial de piragüismo de Portugal ha servido para confirmar a España como una potencia en piragüismo. Cinco medallas es el botín recaudado, redondeado en la jornada de ayer con el oro de Carlos Garrote, que completó en los últimos 78 días un doblete de ensueño al encadenar su título de ayer al europeo, logrado el 10 de junio, en el K1 200. «¡Somos campeones del mundo!», festejó exultante tras doblegar por un estrecho margen de 0.107 segundos al lituano Arturas Seja.

Su triunfo llega «en un año difícil», en el que perdió su lugar en el K4 500, un bote formado en la actualidad por Saúl Craviotto, Cristian Toro, Marcus Cooper Walz y Rodrigo Germade, que ayer logró una medalla de plata agridulce. Aspiraban al triunfo, que ya habían conseguido en el pasado Europeo, pero esta vez los alemanes les superaron. Ha sido una batalla más antes de la gran «guerra», que será en 2020 en los Juegos de Tokyo.

Fuera del cuarteto que ha sido la imagen del equipo español de piragüismo en el Mundial de Portugal, Carlos Garrote se reinventó con la ayuda de su técnico, Luis Brasero, que le persiguió durante la prueba en bicicleta, animando, dando las instrucciones que podía. A él dedicó la victoria. «Estoy muy contento con la carrera. Estoy superfeliz de estar aquí, con todo este público maravilloso», subrayó el zamorano.

Su oro destaca sobre las platas del K4 500; el K2 1.000 de Paco Cubelos e Íñigo Peña; y el K2 200 de Saúl Craviotto y Cristian Toro. Paco Cubelos e Íñigo Peña lograron asimismo la medalla de bronce en la final de K4 1.000, junto a Rubén Millán y Pelayo Roza.

Con la cuarta posición debieron conformarse, por su parte, los pontevedreses Sergio Vallejo y Adrián Sieiro. Los jóvenes palistas del club Poi-Pescamar se quedaron a 43 milésimas de un podio que, en la prueba de C2 500 metros, coparon los brasileños Erlon Silva e Isaquias dos Santos, los rusos Viktor Melantev y Vladislav Chebotar y los polacos Arsen Sliwinski y Michal Lubniewski. El piragüismo español funciona. Los Juegos de Tokyo están en el horizonte.