Westwood contra todos

El inglés, más cerca que nunca de su primer «grande»

El líder es el jugador que más «Grandes» ha jugado, 63, sin conocer la victoria
El líder es el jugador que más «Grandes» ha jugado, 63, sin conocer la victoria

Una vez más, Muirfield escribirá una página en la historia del golf. Una página imborrable, como todas las anteriores, después de un Abierto Británico que nadie olvidará por las garras que ha mostrado el recorrido escocés a pesar de una metereología más que favorable. No ha hecho falta mucho viento ni lluvia para ver sufrir a los golfistas. Y la historia espera a Lee Westwood, el jugador que más «grandes» ha jugado sin conocer la victoria (63).

La tercera jornada del «British» estuvo a la altura del resto del torneo, pero borró casi por completo las opciones de la «Armada» de lograr por fin la victoria. Miguel Ángel Jiménez jugó en el último partido, como líder que era. Esperó paciente su hora de salida, con el puro en la boca mientras practicaba con su putter. Pero cuando llegó la hora de salir al campo, las cosas se le complicaron demasiado y dijo adiós al torneo. Una tarjeta de 77 golpes, seis sobre el par, con bogeys en los hoyos 2, 5, 6, 8, 14 y 17, además de un doloroso doble bogey en el 16, le bajaron de la nube. Los birdies en el 9 y en el 13 sólo maquillaron un poco su vuelta. El malagueño queda ahora a seis golpes de Westwood, un mundo, a falta de la última jornada.

El día, en cambio, fue benévolo con Sergio García, que desplegó toda su habilidad para firmar el mejor resultado del día (68 golpes), que le dejan empatado con Jiménez. García persigue a Westwood en esa clasificación que nadie quiere ganar. Lleva 61 «grandes» y aún no conoce la victoria. El canario Cabrera-Bello también empezó la jornada entre los mejores, pero no tuvo su día y comenzará a jugar el domingo prácticamente sin opciones de triunfo.

El que lo tiene todo de cara es Lee Westwood, que tuvo un precioso cara a cara con Tiger Woods durante toda la tarde en Muirfield. Y el inglés se llevó el triunfo parcial, ya que distanció al número uno del mundo a dos golpes antes de la jornada definitiva. La misma ventaja que mantiene con Hunter Mahan, con el que compartirá el partido estelar.

Westwood y Woods jugaron juntos y se fueron intercambiando golpes, hasta que en el 17, el inglés logró el birdie y el «Tigre» firmaba un bogey después de un segundo golpe muy mal ejecutado tácticamente. Westwood, tan consistente en el juego largo, como poco fiable en el corto, tiene hoy una de sus últimas oportunidades de hacer historia. Si cumple alrededor del «green», la jarra de clarete será suya.