Iniesta sigue siendo de todos

España se concentra en Las Rozas sin los jugadores del Real Madrid, que se incorporan la próxima semana. Los escasos aficionados presentes en el entrenamiento se mostraron especialmente pendientes de Andrés.

España se concentra en Las Rozas sin los jugadores del Real Madrid, que se incorporan la próxima semana. Los escasos aficionados presentes en el entrenamiento se mostraron especialmente pendientes de Andrés.

Jordi Alba se protegía la cabeza con un gorro para protegerse del frío que amenazaba en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. El Mundial espera dentro de apenas dos semanas, pero las sensaciones no acompañan. Las bajas temperaturas y la intensa lluvia que precedió al entrenamiento parecían preparar a los internacionales españoles para el invierno ruso más que para el campeonato que adorna los veranos cada cuatro años.

Es una convocatoria incompleta, sin los jugadores que acaban de proclamarse campeones de Europa con el Real Madrid, pero con ocho aprendices que han convocado Lopetegui para completar el grupo. Entre ellos, el madridista Vallejo, olvidado por Zidane durante toda la temporada, pero importante en las selecciones inferiores durante los últimos años. Por eso se mostraba especialmente agradecido con el seleccionador, Julen Lopetegui. “Es cierto que no he tenido esa continuidad, pero el míster ha contado conmigo para estos días y tengo que devolverle esa confianza que ha depositado en mí”, decía el joven defensa, que luego se sumó como uno más al entrenamiento dirigido por Lopetegui.

Era un entrenamiento especial, el primero con la base del grupo que defenderá el escudo de la Roja en Rusia. Y el único abierto para el público y para los medios. Pero el ambiente no tenía nada que ver con el de anteriores convocatorias. La resaca de los triunfos europeos del Atlético y el Real Madrid con la temporada recién finalizada hace que la gente todavía no esté pendiente del Mundial que ya asoma. Las condiciones meteorológicas tampoco ayudaban y ni siquiera había una polémica a la que agarrarse. Durante mucho tiempo, Raúl y Casillas fueron motivo de reivindicación en los entrenamientos de la Selección. En los últimos meses ha sido Piqué el protagonista mientras Lopetegui veía cómo no podía disfrutar de una concentración tranquila y dedicarse sólo a entrenar. Una oportunidad que le llega ahora, en el momento decisivo y cuando España se prepara ante la posibilidad de ganar su segundo Mundial. Los aficionados, escasos, que presenciaban los primeros ejercicios de los internacionales sobre el césped tampoco hacían demasiado ruido. Pero sí se mostraron especialmente apasionados en sus gritos de ánimo a Saúl y, especialmente, a Iniesta. Andrés, que apura sus últimas semanas como internacional antes de marcharse a jugar al Vissel Kobe japonés, sigue siendo de todos.