Talento innato

En un pequeño pueblo de Mallorca, en Portopetro, Marcus y un grupo de chicos empezaron a hacer piragüismo, conmigo de entrenador y formamos un equipo muy competitivo. Marcus se inició con 12 años, una edad tardía para este deporte, en el que se comienza con nueve o diez. Pero él lo cogió enseguida. Tiene un talento innato y enseguida se puso al nivel de los demás. En este grupo de cuatro o cinco chicos, todos decidieron entrenar para llegar al alto nivel. Lo tenían muy claro y eran muy competitivo. Por eso planeamos entrenamientos cada vez más profesionales.

A un niño se le puede entrenar para que pase un tiempo divertido, para que practique a nivel de salud o para que vaya aprendiendo. Pero en este grupo todos tenían la misma idea: ser unos grandes campeones.

Marcus destaca por su talento natural. El piragüismo, desde fuera, parece a un grupo de personas dando con el palo al agua, pero es un deporte muy técnico en el que la eficiencia es lo que te hace destacar sobre los demás. Todo el mundo busca esa eficiencia y Marcus nació con talento natural para remar de formar casi perfecta para ir más lejos que los otros. Lo tenía de fábrica.

Entrenamos como profesionales, nos pusimos muy serios y él lo tuvo muy claro. Me dijo que el piragüismo lo era todo para él y que le iba a dedicar todo su tiempo.

A los 16 años se tenían que clasificar para ir a un Centro de Alto Rendimiento, el siguiente escalón. En los últimos meses hacíamos diez sesiones a la semana. De seis que pasaban, en este grupo de cuatro pasaron todos. Marcus fue el primero y se fue a Asturias, a Trasona. Allí empezó a ganar, sin perder nunca la humildad, sin olvidar dónde empezó. Y ayer, en una prueba contra atletas más experimentados, no se rajó.

*Primer entrenador de Marcus en Mallorca