Motociclismo

El método de pilotaje que sirve para niños y para campeones

La Motorbike Indoor School, en Algete, Madrid, ha desarrollado un método para mejorar la técnica de los pilotos que adaptan a todas las edades. Pilotos de élite en activo lo usan para ganar alguna décima por vuelta

Mateo, en pleno entrenamiento en la Motorbike Indoor School
Mateo, en pleno entrenamiento en la Motorbike Indoor SchoolGonzalo PérezLa Razón

A la eterna pregunta de si un campeón de motociclismo nace o se hace, en la Motorbike Indoor School responden que lo primero que tiene que hacer es divertirse. Pasárselo bien, ya tenga 3, 30 o 90 años. Porque esta escuela situada en Algete (Madrid) es para todos los públicos y niveles, desde los padres que quieren dar unas vueltas y mejorar su conducción en la calle mientras sus niños entrenan o para pilotos profesionales, con algún campeonato mundial en su bolsillo, que se han dado cuenta de que con el método de conducción que han desarrollado se pueden ganar unas décimas al crono en el tiempo por vuelta. «Nuestro método se basa en los movimientos corporales, porque la moto se lleva con el cuerpo. Cuando muevo el cuerpo hago que la moto reaccione hacia un lado. Si lo hago de una manera la moto hará una cosa y si lo hago de otra, va a reaccionar de otra manera. Si yo giro la cabeza, la moto me gira de delante, si coloco el pie de la manera adecuada podré tocar rodilla en el suelo», cuenta Hugo Druille, director del centro. «Trazada, posición, aceleración, frenada, colocación del cuerpo, son distintas etapas que se van cubriendo y cuando están superadas nos centramos en los tiempos de vuelta y la velocidad. Tenemos un circuito de técnica hecho por nosotros, con curvas cerradas, amplias...», continúa al explicar este método en el que se empieza describiendo ochos en un trazado reducido para después ir pasando a dimensiones y cilindradas más grandes.

Hugo, en plena accción
Hugo, en plena accciónGonzalo PérezGonzalo Pérez

Para motivar tanto a los mayores como a los niños han ideado un sistema de niveles por colores como en las artes marciales. «Va desde el blanco al negro, y hay exámenes para ver el nivel que tiene cada niño. Para ser casco amarillo hay unos objetivos, que si no se cumplen no se le da el casco. Algunos progresan más despacio y otros pasan del amarillo al verde y se salta el naranja porque lo hacen de cine. Y lo mismo pasa con los adultos. Al llegar al naranja ya pueden acceder a pista, porque ya saben lo suficiente. Es una manera también de motivarlos, de seguir avanzando, porque son metas a corto plazo que van completando», continúan desde esta academia que tiene una ventaja: que es bajo techo, así que se puede entrenar tanto en invierno como en verano. «La hicimos indoor porque en Madrid llueve más que en Barcelona o Valencia que tienen la ventaja de la climatología», reflexiona Hugo, que junto con sus compañeros echaban de menos un centro para el motociclismo en la zona centro. «Al tener también equipo de carreras, nos dimos cuenta de que necesitábamos sacar pilotos desde abajo, de tener una cantera en Madrid, porque hay pilotos pero no terminan de despuntar. Donde más escuelas hay es en Barcelona y Valencia, donde está la cuna más grande de campeones, y con nuestra escuela muchos chicos de Madrid y las provincias cercanas no se tienen que mover para entrenar».

Mateo es alumno de la escuela
Mateo es alumno de la escuelaGonzalo PérezGonzalo Pérez

Al tener minimotos, motos eléctricas y motos de gasolina desde los 90cc, la edad no es un problema. «A partir de dos años y medio pueden arrancar, todo dependerá de la capacidad del niño de mantener el equilibrio y de la altura. Hay niños con dos años que montan en moto que no veas. Los hay con cuatro que ya hacen rodilla», relata el director de Motorbike Indoor School. «Se trata de una especie de actividad extraescolar, un sitio en el que en vez de jugar al fútbol o al baloncesto, vienen a montar en moto, a seguir aprendiendo y, sobre todo, divertirse, que es lo que buscamos, que la gente disfrute. Luego hay niños que quieren llegar a más y seguimos con ellos», continúa. Porque claro, hay muchos padres que ven ya a sus niños campeones del mundo y... «Es importante tener paciencia, porque los papás te dicen que el niño monta y luego te das cuentas de que no está en ese nivel. Les hacemos juegos para que empiecen a competir y se lo pasen bien. Hay que educar al padre para que vea las limitaciones que tiene el niño. Es clave la psicología con los padres, que se den cuenta de que tiene que ir poco a poco», explica. «Hay niños que se les ve que tienen algo y otros que ves que les encanta. Entonces si le gusta, aunque no sea bueno terminará haciéndolo bien. Las ganas de hacer las cosas superan al tener más talento. Con nuestro método, vienen niños que no han montado en moto nunca y después de 20 minutos se van montando en moto y la gente flipa».

Manuel, Mateo y Judyt, en la Motorbike Indoor School
Manuel, Mateo y Judyt, en la Motorbike Indoor SchoolGonzalo PérezGonzalo Pérez

Jorge Martín y Alonso López

Pilotos profesionales, que ya saben lo que es ganar títulos mundiales, recurren también al método y las instalaciones de la Motorbike Indoor School. Entre ellos Alonso López, madrileño de Los Molinos y cuarto actualmente en la clasificación del Mundial de Moto2. La mitad de la temporada pasada se la pasó sin equipo y estuvo trabajando fuerte con el método de esta escuela para convertirse en la revelación cuando sustituyó a Fenati. Y lo mismo sucede con Jorge Navarro, en el Mundial hasta el año pasado.

«Tenemos otro chico que es profesional, que el año pasado estaba en Superbikes y ahora hace el Europeo y Campeonato de España. Vino a la escuela, empiezo a colgar vídeos y muchos de sus rivales vieron que había mejorado mucho y preguntaban dónde se entrenaba y nos acabaron llamando», continúa el director de la escuela, que ha tenido que crear en su web un apartado de entrenamientos para pilotos. «No es lo mismo la preparación de un profesional, que el que venga a sacarse un curso». Desde el punto de vista técnico y físico, la diferencia cuando se trata de competir es abismal. «Para montar en moto hay que estar bien físicamente. El mejor ejercicio no es el gimnasio, es ir en moto. Y en nuestra escuela una hora y media no la aguanta un piloto profesional, porque van rápido y se pelean tanto que se funden. El fondo de moto no se consigue haciendo otros deportes. Es un estrés al cuerpo que solo te lo genera la moto. Y es más divertido que el gimnasio», relata Hugo.

Manuel, Mateo y Mateo, junto a sus motos
Manuel, Mateo y Mateo, junto a sus motosGonzalo PérezGonzalo Pérez

Los profesionales usan este método para ser más completos, incluso aunque estén en al élite, porque siempre se aprende. «Jorge Martín, siendo campeón del mundo, decidió usar este método para mejorar y eso es ser inteligente».