Decepción

El peor Atlético de Simeone fuera de casa y en defensa

El rendimiento lejos del Metropolitano es deficiente y Oblak ha encajado más de 60 goles en lo que se lleva de curso

Dortmund (Germany), 16/04/2024.- Atletico's Antoine Griezmann reacts after the UEFA Champions League quarter final, 2nd leg match between Borussia Dortmund and Atletico Madrid in Dortmund, Germany, 16 April 2024. Atletico Madrid lost 4-5 on aggregate. (Liga de Campeones, Alemania, Rusia) EFE/EPA/CHRISTOPHER NEUNDORF
Antoine GriezmannCHRISTOPHER NEUNDORFAgencia EFE

«Muchísimas felicidades al Club Atlético de Madrid por clasificarse al nuevo Mundial de Clubes de la FIFA en 2025 en Estados Unidos». La felicitación publicada por Gianni Infantino, el presidente de la Federación Internacional, en sus redes sociales no mitiga la frustración del club rojiblanco por haber quedado eliminado de la Liga de Campeones. El equipo de Simeone cierra su séptima temporada consecutiva sin alcanzar las semifinales. Una fase que alcanzó en tres de las cinco primeras temporadas completas del Cholo en el club. La decepción se añade a la eliminación en las semifinales de la Copa y la discreta participación en la Liga, un título al que no ha aspirado en ningún momento de la temporada.

Y es que Simeone ganó cinco títulos en sus tres primeras temporadas como entrenador del Atlético. Siete en sus primeros siete años en el banquillo rojiblanco. Pero sólo ha conseguido uno en los últimos seis.

El Atlético ha perdido competitividad al mismo tiempo que ganaba dinero. Los premios obtenidos por sus participaciones en la Liga de Campeones –a la que no falta desde 2013– no se han traducido en mejores resultados. Tampoco en fichajes deslumbrantes.

Esta temporada el desembolso más caro lo ha hecho por quedarse con Griezmann en propiedad. El siguiente más caro ha sido Vermeeren, un fichaje de invierno por el que pagó 18 millones al Amberes y que sólo ha jugado 83 minutos repartidos en tres partidos de Liga. Muy lejos quedan los 6 millones pagados al Granada por Samu Omorodion para cederlos de manera inmediata al Alavés.

Con esos fichajes, el Atlético sigue agarrado a los goles de Griezmann y de Morata. Un futbolista que fue silbado por su afición cuando regresó del Barcelona y otro al que no hace tanto se le buscaba un buen traspaso para aliviar las cuentas del club.

Ninguno de los dos atraviesa su mejor momento de la temporada. A Griezmann se le hizo cuesta arriba el curso después de superar el récord de goles de Luis Aragonés en el club. Y Morata ha marcado un gol en los últimos 16 partidos. Pero con ellos o sin ellos, el Atlético no ha dado el nivel que se espera de él en casi ninguna competición. Sólo en la Copa, donde eliminó al Real Madrid antes de caer contra el Athletic, ha cumplido con algunas expectativas.

Especialmente malo ha sido el rendimiento fuera de casa., donde ha perdido más partidos de los que ha ganado. Ha salido derrotado de once de los 23 que ha disputado. «Estamos muy dolidos. Creo que hemos hecho lo mas difícil, que eran dos goles, y no supimos cuidar el resultado. Fuimos poco inteligentes, me parece», analizaba De Paul después del partido de Dortmund.

«Para mí, nos faltó contundencia en la parte ofensiva y defensiva. No creo que se explique mejor de esta manera», decía Simeone tras la derrota. Es cierto que Morata y Correa fallaron dos oportunidades muy claras y que Lino falló otras dos en la ida que podían haber hecho más cómoda la vuelta. Pero la verdadera diferencia con el Atlético de los primeros tiempos de Simeone está en la defensa. Oblak ha encajado 61 goles esta temporada en todas las competiciones, 36 de ellos en la Liga. Y «sólo» ha jugado 47 partidos. Casi 1,3 goles por partido.

«Hemos hecho una gran eliminatoria, hemos hecho una gran Champions y nos vamos dolidos, nos vamos jodidos porque queríamos pasar esta eliminatoria, y más como veníamos jugando en Champions», decía el capitán, Koke, después de la eliminación.

Sin embargo, al Atlético le falta continuidad. «Condición física de base y saber competir», que decía Luis Aragonés. Hace tiempo que el Atlético de Simeone no compite como lo hacía antes. En otros tiempos era capaz de superar a rivales en teoría superior. Ahora cae con rivales en teoría más débiles. Aunque se haya clasificado para el Mundial de clubes.

Preocupación por la Liga de Campeones

Al Atlético le quedan ahora siete partidos, 21 puntos en juego, para asegurar su clasificación para la próxima Liga de Campeones. A favor tiene los cuatro puntos de ventaja que tiene sobre el Athletic, que es quinto, y que recibe al equipo bilbaíno en el Metropolitano. En contra, que cuatro de esos partidos que le quedan pendientes son fuera de su estadio. Y el último, además, contra la Real Sociedad. Ese partido contra el Athletic en el Metropolitano puede ser decisivo si lo gana el equipo de Simeone. El Athletic, además, tiene el alma satisfecha después de haber ganado la Copa del Rey, su primer gran título en los últimos 40 años.